Carta pastoral de Mons. Joan E. Vives: Cristo, nuestro principio, nuestra vida y nuestro guía, nuestra esperanza y nuestro término

El Papa S. Pablo VI, recién elegido Pastor supremo de la Iglesia, decía al iniciar la 2ª sesión del Concilio Vaticano II en S. Pablo extramuros de Roma (29.9.1963): «Hermanos, ¿de dónde arranca nuestro viaje, qué ruta pretende recorrer y qué meta deberá fijarse nuestro itinerario, de modo que se asiente, sí, sobre el plano de la historia terrena, en el tiempo y en el modo de esta nuestra vida presente, pero que se oriente también al límite final y supremo que estamos seguros no puede faltar al término de nuestra peregrinación? Estas tres preguntas sencillísimas y capitales, tienen, como bien sabemos, una sola respuesta, que aquí, en esta hora, debemos darnos a nosotros mismos, y anunciarla al mundo que nos rodea: ¡Cristo! Cristo, nuestro principio; Cristo, nuestra vida y nuestro guía; Cristo, nuestra esperanza y nuestro término”. Sus palabras dan mucha paz y perspectiva al celebrar al final del año litúrgico la solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo Rey del universo. Es un programa perenne, que no depende de crisis o de bonanzas. “En Él vivimos, nos movemos y existimos” (Hch 17,28). Él debe ser el fin y el término de toda nuestra acción y existencia.

En esta fiesta proclamamos el evangelio del juicio final: «El rey dirá a los de su derecha: Venid, vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme» (Mt 25,34-36). Jesús habla de un Rey y de un Reino; un Rey de paz y de justicia, que tratará con misericordia a sus hijos; y un Reino que está hecho de compasión y de bondad para todos, especialmente para los más pequeños, los pecadores, los que todo lo esperan de Dios porque reconocen que son pobres. «Se siente una paz tan grande al saberse absolutamente pobre, y no contar más que con Dios, absolutamente pobre», decía Teresita del Niño Jesús. No tener nada, para poderlo tener todo, para dejarse llenar totalmente por Dios. Lo estamos aprendiendo nuevamente, con radicalidad, en tiempos de pandemia. No sabemos interpretarla bien, no tenemos vacunas, ni un poder grande para contrarrestar sus efectos tan mortíferos y expansivos… tenemos miedo y angustia, no podemos planificar, somos pobres… Es entonces cuando estamos mejor dispuestos para acudir a Dios, a su protección y a su amor, para recibirlo todo de Dios y para comportarnos como hermanos, todos hijos de un único Dios.

«Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis» (Mt 25,40). Es amando como acogemos el Reino de Dios, como transformaremos el mundo. También decía S. Pablo VI. en aquel famoso discurso: «La Iglesia mira el mundo con profunda comprensión, con sincera admiración y con sincero propósito no de conquistarlo, sino de servirlo; no de despreciarlo, sino de valorizarlo; no de condenarlo, sino de confortarlo y de salvarlo”. Cada uno puede sacar las consecuencias: vale la pena reaccionar, y al mirar el final de la historia, cuando Cristo lo pondrá todo en manos del Padre, poder ser contados entre los hijos perdonados y redimidos. Tengamos esta visión elevada de nuestro destino. “Creed en Dios, y creed también en Mi” (Jn 14,1). Cuando el Señor volverá con gloria, ¡que nos tome con Él y nos dé vida por toda la eternidad!

+Joan-Enric Vives,

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
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Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).