Carta Pastoral Mons. Josep Àngel Saiz Meneses: Jesucristo Rey del Universo

Hemos llegado al último domingo del año litúrgico, y celebramos la solemnidad de Jesucristo, Rey del universo. Él es el principio y el fin de todo, el que da sentido a la historia. Finalizamos un año litúrgico y el próximo domingo comenzaremos otro con el primer domingo de adviento. Pero no podemos olvidar que este año ha sido diferente en muchos aspectos. Estamos sufriendo una terrible pandemia, y aunque este tipo de calamidad se ha producido en otras ocasiones a lo largo de la historia, no tengo conocimiento de ninguna que haya golpeado de forma tan global como la que nos aflige actualmente. Por eso me parece importante que este domingo insistamos especialmente en algo que la constitución pastoral Gaudium et spes del Concilio Vaticano II destaca en el número 45, que Cristo «es el fin de la historia humana, punto de convergencia hacia el cual tienden los deseos de la historia y de la civilización, centro de la humanidad, gozo del corazón humano y plenitud total de sus aspiraciones».

En las primeras semanas de la pandemia, entre los meses de marzo y abril pasados, una escena del Evangelio nos servía de inspiración y fortaleza: cuando Jesús, en el episodio de la tempestad calmada, dice a los Apóstoles: «¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!». También nos lo dice a nosotros, y nos libera del miedo si fijamos la mirada en El, si tenemos conciencia de su presencia junto a nosotros. La oración es el principal alimento de esa conciencia. Ahora, al escribir estas líneas, viene a mi memoria el himno cristológico de la carta de san Pablo a los colosenses, en que Jesucristo es presentado como primogénito de toda criatura, por medio del cual fueron creadas todas las cosas, celestes y terrestres, visibles e invisibles; todo se mantiene en él, todas las cosas fueron creadas también por él y para él (cf. Col 1, 15-20).

San Pablo recuerda una verdad muy importante: la historia tiene una meta, una dirección. La historia va hacia la humanidad unida en Cristo, va hacia el ser humano perfecto. Con otras palabras, San Pablo afirma que hay progreso en la historia, que hay una evolución de la historia. Todo lo que nos acerca a Cristo y a las personas concretas, nos acerca a la humanidad, y eso es progreso. Esto comporta una responsabilidad para nosotros, la de trabajar por el progreso, por la justicia y la paz.

El evangelio de este domingo presenta un examen final sobre la vida, con los criterios sobre los que seremos juzgados: «Tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis», etc. (Mt 25, 31-46). Aunque  el reino de Cristo no es de este mundo, lleva a renovar el interior del corazón del ser humano y de la historia. Si ponemos en práctica el mensaje evangélico, el reino de Dios se realiza en medio de nosotros. La constitución pastoral Gaudium et spes ilumina los ámbitos de la vida del hombre contemporáneo y le anima a vivir plenamente su vocación recordando que «caminamos como peregrinos hacia la consumación de la historia humana, la cual coincide plenamente con su amoroso designio: «Restaurar en Cristo todo lo que hay en el cielo y en la tierra» (Eph 1,10)».

Con la celebración de la solemnidad de Jesucristo Rey del Universo finaliza un año litúrgico. Estos días son propicios para reflexionar sobre la vida, sobre el tiempo, sobre cómo hacemos fructificar los talentos recibidos, sobre la superación de las dificultades, y sobre todo, para volver la mirada a Jesucristo, Señor de la vida y de la historia, Señor de nuestro corazón.

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
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Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar. Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos. En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989). El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”. El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis. El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.