Carta pastoral de Mons. Eusebio Hernández: Los talentos que Dios te ha dado

Queridos hermanos y amigos:

No podemos dudar que cada uno de nosotros hemos recibido una serie de talentos especiales por la gracia de Dios. El que crea que no tiene ningún talento está equivocado.

El primer talento que todos nosotros hemos recibido es haber sido llamados por Dios para formar el cuerpo de Cristo que es la Iglesia. Frecuentemente, nos preocupamos de muchas cosas y nos olvidamos de desarrollar el talento o los talentos que Dios ha depositado en nuestras vidas; es decir, los enterramos y escondemos.

Por ello, este domingo, debemos descubrir el talento o los talentos que Dios nos ha dado para la construcción de su Iglesia y, sin dudarlo, con diligencia, comenzar a usarlos para la gloria de Dios.

Muchos son los pretextos y excusas que ponemos para no desarrollarlos y decimos: Me da vergüenza, no puedo, Dios no me ha dado ningún talento, es muy poco lo que puedo hacer, otros lo hacen mejor que yo, no tengo tiempo, el trabajo no me lo permite y un largo etc de excusas.

Pero, es importante, no esconder el talento, porque sería menospreciar lo que Dios nos ha regalado para ponerlo al servicio de los demás. Dios ha depositado muchos talentos en su pueblo y en cada uno de nosotros.

No demos tener miedo ni poner excusas, cuando Dios nos llama a servir con nuestros talentos, sean pequeños o grandes, Él mismo nos da la capacidad para hacerlo y, cuando somos débiles, Él nos sostiene y respalda. Es lo que S. Pablo nos dice en la carta a los Filipenses (4:13): “Todo lo puedo en Cristo que me Fortalece”.

A su vez, cuando somos conscientes de que Dios nos ha dado talentos y los ponemos al servicio de los demás, tenemos que hacerlo con humildad. No podemos creernos más que los demás, o tener un gran concepto de nosotros mismos, mucho menos, caer en juzgar a los demás. Porque si sabemos trabajarlos en favor de su Iglesia es porque Dios nos ha dado la capacidad como don gratuito. Más aún, me atrevería a decir que aquellos que han recibido talentos de Dios y los trabajan, una de sus primeras ocupaciones debe ser animar a todos para poner en funcionamiento los propios talentos, por pequeños que estos sean. Y más en estos momentos de la pandemia en la que todos nos necesitamos.

Todos, con nuestros diferentes talentos que de Dios hemos recibido, debemos pedirle la sabiduría para que nos ilumine siempre y, sintiéndonos elegidos por Él, confiemos en su misericordia para superar nuestra debilidades y pecados.

Con todo afectos os saludo y bendigo.

 

+ Eusebio Hernández Sola, OAR

Obispo de Tarazona

Mons. Eusebio Hernández Sola
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Nació en Cárcar (Navarra) el 29 de julio de 1944. Sus padres, Ignacio (+ 1973) y Áurea. Es el mayor de cuatro hermanos. Ingresó en el seminario menor de la Orden de los Padres Agustinos Recoletos, en Lodosa, el 12 de septiembre de 1955. En 1958 pasó al colegio de Fuenterrabía donde completó los cursos de humanidades y los estudios filosóficos. A continuación (1963-1964) ingresó en el noviciado del convento de la orden en Monteagudo (Navarra), donde hizo la primera profesión el 30 de agosto de 1964, pasando posteriormente a Marcilla donde cursó los estudios teológicos (1964-68). Aquí hizo la profesión solemne (1967); fue ordenado diácono (1967) y presbítero el 7 de julio de 1968. Su primer oficio pastoral fue el de asistente en la Parroquia de "Santa Rita" de Madrid, comenzando al mismo tiempo sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de "Comillas", de la Compañía de Jesús. Al curso siguiente (1969) fue traslado a la residencia universitaria "Augustinus", que la orden tiene en aquella ciudad. Se le confió la misión de director espiritual de sus 160 universitarios, continuó sus estudios de derecho canónico, que concluyó con el doctorado en 1971, e inició los de Derecho en la universidad complutense de Madrid (1969-1974). Durante el curso 1974-75 hizo prácticas jurídicas en la universidad y en los tribunales de Madrid. El 3 de noviembre de 1975 inició su trabajo en la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Desde 1976 fue el director del departamento de la formación y animación de la vida religiosa, siendo el responsable de la elaboración y publicación de los documentos de la Congregación; además dirige una escuela bienal de teología y derecho de la vida consagrada. Desde 1995 es "capo ufficio" del mismo Dicasterio. Por razones de trabajo los Superiores de la Congregación le han confiado multitud de misiones en numerosos países del mundo. Ha participado en variados congresos de vida consagrada, de obispos y de pastoral vocacional. Durante este tiempo ha ejercido de asistente en el servicio pastoral de la orden en Roma. El día 29 de enero de 2011 fue publicado su nombramiento como Obispo de Tarazona y fue ordenado el 19 de marzo, fiesta de San José, en la Iglesia de Ntra. Sra. de Veruela.