Carta pastoral de Mons. Julián Barrio: Camino de la santidad

Queridos sacerdotes, miembros de vida consagrada y laicos:

En la Solemnidad de Todos los Santos me dirijo para saludaros con fraternal y pastoral afecto. En este día celebramos el misterio de la comunión de los santos recordando que creyeron lo que nosotros creemos, esperaron lo que nosotros esperamos y ahora nos une la caridad que siempre permanece, animándonos a seguir en el camino a la meta. Se nos recuerda nuestra vocación a la santidad: “El Señor lo pide todo, y lo que ofrece es la verdadera vida, la felicidad para la cual fuimos creados”[1]. Celebrar a todos los santos y recordar a los difuntos es buena ocasión para animar cristianamente la peregrinación a la Ciudadanía celestial.

Nuevamente por causa de la pandemia nos vemos envueltos en unas circunstancias que aunque tal vez esperadas, están condicionando nuestras prácticas y formas pastorales pero nos ofrecen retos y posibilidades que tenemos que afrontar. El riesgo puede ser que caigamos en el agobio y en el desánimo, en la indiferencia y en el agotamiento. No nos es fácil el reunirnos para la celebración de los retiros, de los ejercicios espirituales y de los encuentros de formación en los que siempre nos agrada comunicarnos los unos con los otros. Echamos en falta una participación mayor en las celebraciones litúrgicas. Se abren nuevos caminos para la catequesis de niños y jóvenes. Nos damos cuenta de que ya no nos vale aquello de pensar que siempre se hizo así. Es necesario buscar alternativas y soluciones con optimismo.

Es tiempo de discernimiento que podemos desarrollar con la oración, la reflexión, la lectura espiritual y el consejo. Esto nos evitará estar a merced de las ocurrencias de cada momento. Nos dice el papa Francisco: “Una condición esencial para el progreso en el discernimiento es educarse en la paciencia de Dios y en sus tiempos, que nunca son los nuestros. El no hace caer fuego sobre los infieles (cf. Lc 9,54), ni permite a los celosos arrancar la cizaña que crece junto al trigo (cf. Mt 13,29). También se requiere generosidad  porque hay más dicha en dar que en recibir (cf. Hch 20,35). No se discierne  para descubrir qué más le podemos sacar a esta vida, sino para reconocer cómo podemos cumplir mejor la misión que se nos ha confiado en el Bautismo, y esto implica estar dispuestos a renunciar hasta darlo todo”[2].

Como os escribía en marzo pasado, necesitamos acompañar y sentirnos acompañados, ayudándonos los unos a los otros, material y espiritualmente, orando intensamente y avivando la esperanza cristiana. Tenemos muy presentes a quienes están afectados por el coronavirus u otras enfermedades que ante la pandemia puede dar la impresión de que quedan un poco marginadas.

El teléfono y los medios telemáticos nos ayudan a mantener ese contacto de los unos con los otros, convirtiendo la distancia en cercanía y animando nuestra fraternidad para no perdernos en nosotros mismos. Termino diciéndoos que como vuestro pastor os necesito a todos y os tengo muy presentes en mi oración encomendándoos a la Providencia divina con la intercesión de Santa María y el patrocinio del apóstol Santiago.

Os saluda con fraternal afecto y bendice en el Señor.

+Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela

 

[1] FRANCISCO, Exhortación Apostólica Gaudete et exultate, 1.

[2] Ibid., 174.

Mons. Julián Barrio Barrio
Acerca de Mons. Julián Barrio Barrio 163 Articles
D. Julián Barrio Barrio preside la Iglesia Compostelana desde el día 25 de febrero de 1996, fecha en que tomó posesión de la Sede para la que había sido nombrado por el Papa Juan Pablo II el día 5 de enero del mismo año. Cuando este evento se produjo, llevaba ya dos años con nosotros. Había llegado desde la Iglesia hermana de Astorga el día 7 de febrero de 1993 en pleno Año Jubilar, siendo consagrado en nuestra Catedral como Obispo Titular de Sasabe y Auxiliar de su antecesor. Desde octubre de 1994 hasta su nombramiento gobernó la archidiócesis como Administrador Diocesano. Nació en Manganeses de la Polvorosa, provincia de Zamora y Diócesis de Astorga, el 15 de Agosto de 1946. Cursó los estudios de Humanidades y de Filosofía en el Seminario Diocesano de Astorga. Distinciones: - Medalla de Honor de la Universidad en la Licenciatura de Historia de la Iglesia en la Facultad de Historia de la Universidad Pontificia Gregoriana (1974). - Medalla de Oro en el Doctorado en la Facultad de Historia de la Iglesia de la Universidad Pontificia Gregoriana (1976). - Medalla de Oro de la Ciudad de Santiago y Título de Hijo Adoptivo. - Caballero de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén. Miembro de la Confraternidad de Nosa Señora da Conceçao. - Capellán Gran Cruz Conventual “Ad honores” de la S. O. Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de Rodas y de Malta. - Medalla de oro del Concello de Vila de Cruces. Premio de Santa Bona de la Ciudad de Pisa (Italia). Títulos Académicos: Es Licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca (1971), Doctor en Historia de la Iglesia por la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma (1976) y Licenciado en Filosofía y Letras, Sección de Geografía e Historia, por la Universidad de Oviedo (1979). Publicaciones: - Félix Torres Amat (1772-1847), Un Obispo reformador, Roma 1977. - La Junta de ancianos de la iglesia de Gibraltar: Anthologica Annua. - Aportación para un epistolario de Félix Torres Amat: Anthologica Annua. - Proceso a un clérigo doceañista: Astorica. - 25 Años de Postconcilio en el Seminario: 25 Años de Ministerio episcopal en la Iglesia Apostólica de Astorga, Astorga 1993. - La formación de los sacerdotes del mañana, (1989). - Peregrinar en Espíritu y en verdad. Escritos Jacobeos (2004). - Peregrinando en esperanza. Lectura creyente de la realidad actual (2007). Cargos: - Bibliotecario del Instituto Histórico Español, anejo a la Iglesia Nacional Española de Santiago y Montserrat en Roma, de donde fue Becario. - Secretario de Estudios y Vice-Rector del Seminario Mayor Diocesano de Astorga (1978-1980). - Rector del Seminario Mayor Diocesano y Director del Centro de Estudios Eclesiásticos del Seminario de Astorga (1980-1992). - Profesor de Historia Eclesiástica en el Seminario Mayor y de Historia de España en 3º de BUP y de Contemporánea en COU en el Seminario Menor (1980-1992). - Profesor de la UNED en la sección delegada de Valdeorras en A RUA PETIN (1991-1993). - Miembro del Consejo Nacional de Rectores de Seminarios (1982-1985). - Miembro del Consejo de Consultores del Obispo de Astorga. - Secretario del Consejo Pastoral Diocesano de la diócesis de Astorga (1991-1992). - Nombramiento de Obispo Auxiliar de Santiago de Compostela el 31 de Diciembre de 1992. Ordenación episcopal el 7 de Febrero de 1993. Responsable de la sección de los Seminarios Mayores en la Comisión Episcopal de Seminario y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. - Obispo Administrador Diocesano de la Archidiócesis de Santiago desde octubre de 1994. - Nombrado Arzobispo de Santiago de Compostela el 5 de enero de 1996, de cuya Sede toma posesión el 25 de febrero. - Presidente de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española (1999-2005). - Miembro de la Permanente de la Conferencia Episcopal Española (Marzo 1999…). - Presidente de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar (Marzo 2005-2011). - Miembro del Comité ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española (2011…).