Carta pastoral de Mons. de Mons. Sebastià Taltavull: ¡Sed perfectos, sed felices, sed santos!

Solo Dios es santo, pero la novedad es que quiere que nosotros participemos de su santidad. He aquí la más grande aspiración, el más grande deseo. Pero, ¿qué deseo arde en mi interior? ¿Qué deseo puede expresar que busco una nueva orientación para mi vida? Jesús habla de «perfección», en el sentido de «participar» de la misma santidad de Dios y lo dice así: «Sed perfectos, como lo es vuestro Padre celestial» (Mt 5,48). O con otras palabras: «Sed compasivos como lo es vuestro Padre» (Lc 6,36). Esta será la nota identitaria de haberse hecho propio el espíritu de las bienaventuranzas.

La santidad a la vez es un don. Somos invitados a ver en la santidad un camino posible para todos. Un santo no es un ser extraño, ni alguien que ha tenido que huir del mundo, ni tampoco un superhéroe. Los santos son de carne y hueso, con nuestras mismas preocupaciones e inmersiones en la realidad de cada día, como nosotros. Los santos son modelos de referencia para nuestra vida, y que, siguiendo a Jesús y el Evangelio, nos dicen que también nosotros podemos llegar donde ellos han llegado. Jesús siempre propone la invitación de una manera muy personal, y quiere una respuesta libre que acepte las consecuencias: «si quieres ser perfecto…» (Mt 19,21). Tenemos que introducir la lógica del desprendimiento, unida siempre a la perfección que proviene del amor, de dar la vida, de darse solidariamente a los otros, incluso, si conviene, a renunciar a cosas legítimas y necesarias.

En medio del desconcierto que provoca la pandemia de la COVID-19, la búsqueda de la santidad tiene que ir unida a trabajar una normalidad evangélica. Esta recuperación tiene que contribuir a que las decisiones en el campo económico y financiero surjan de un esfuerzo colectivo para reducir ostentación y gasto superfluo, y ofrezcan más oportunidades a quienes lo pasan mal. Preocupa y mucho el sufrimiento de personas que sufren el paro y la progresiva carencia de recursos de muchas familias que ya no pueden hacer frente a su precaria situación.

Jesús propone la bienaventuranza de la pobreza evangélica en todas sus manifestaciones: la sencillez, la humildad, la misericordia, la justicia, la limpieza de corazón, el trabajo por la paz, la fortaleza en medio de la persecución… Es en esta situación en la que Jesús acepta el riesgo de entregar su vida y proclamar con fuerza «¡Felices!», marcando el camino a recorrer y las actitudes a asumir (Mt 5,1-12). Los santos han entendido este lenguaje, se han enamorado de Él y lo han seguido. ¿Y nosotros?

+ Sebastià Talavull

Obispo de Mallorca

Mons. Sebastià Taltavull Anglada
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Mons. D. Sebastià Taltavull nace en Ciutadella de Menorca (Baleares), el 28 de enero de 1948. Después de los primeros estudios en la Compañía de Maria y en el Colegio salesiano, el año 1959 ingresa en el Seminario diocesano de Menorca y cursa los estudios de Humanidades, Filosofía y Teología. El 23 de septiembre de 1972 recibe la ordenación sacerdotal en la Catedral de Menorca, después de cursar estudios en la Facultad de Teología de Cataluña y obtener la Licenciatura en Teología dogmática. CARGOS PASTORALES El mismo día de la ordenación sacerdotal es nombrado Director de la Casa diocesana de Espiritualidad de Monte-Toro (1972-1984) y Delegado diocesano de Juventud (1972-1989). Dos años después, Rector del Santuario Diocesano de la Virgen de Monte-Toro, Patrona de Menorca (1975-1984). Es elegido Secretario del primer Consejo Diocesano de Pastoral (1973-1977) y Secretario del Consejo del Presbiterio y Colegio de Consultores (1983-1989). Fue Consiliario del Movimiento de Jóvenes Cristianos, de grupos de Revisión de Vida del MUEC y de Escultismo entre 1977 y 1989. Recibe el encargo de Formador (1977-1984) y Profesor de Teología dogmática (1977-1994) del Seminario y del Instituto Diocesano de Teología. Fue Rector del Seminario Diocesano de 1995 a 2002. El año 1984 es nombrado Párroco de San Rafael de Ciutadella, cargo que ejerce hasta 1992, año en que es nombrado Consiliario del Centro Catequístico de San Miguel (1992-2005). El 23 de septiembre de 1989 es nombrado Vicario General de la Diócesis de Menorca y Moderador de la Curia, cargos que ejerce hasta el año 2002, año en que es nombrado Párroco de Ntra. Sra. del Rosario de la Catedral y de San Francisco de Asís de Ciutadella y elegido Deán-Presidente del Cabildo y Penitenciario de la Catedral (2002-2005). Le es asignada la tarea de Moderador de la Asamblea Diocesana de Menorca celebrada entre los años 1996-1998. Además de trabajar en el Secretariado Diocesano de Catequesis en los Departamentos de Catequesis de adolescentes y jóvenes (1973-1995) es nombrado Delegado Diocesano de Catequesis (1989-1995) y forma parte del Secretariado Interdiocesano de Catequesis de Cataluña y Baleares (SIC), dedicándose especialmente a la catequesis de adolescentes, jóvenes y catequesis familiar. Como Consiliario ha trabajado en los Equipos de Matrimonios de Nuestra Señora (1988-2005) y se ha dedicado a la preparación y formación de catequistas (1973-1998) y de los matrimonios-catequistas de grupos de Catequesis familiar (1998-2005). Para los años 2002-2005 fue nombrado Delegado Diocesano de Medios de Comunicación Social y para las Relaciones Institucionales. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Barcelona por Benedicto XVI el 28 de enero de 2009 y recibió la Ordenación episcopal el 21 de marzo de 2009. Es administrador apostólico de Mallorca desde el 8 de septiembre de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social y Pastoral Social. Anteriormente, fue miembro del Consejo Asesor de la Subcomisión de Catequesis y desde junio de 2005 Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española hasta su nombramiento como Obispo. Desde 2009 hasta 2011 fue miembro de dicha comisión. En 2011, fue elegido Presidente de dicha Comisión.