Carta pastoral del Cardenal Antonio Cañizares: Toma y lee la reciente Encíclica del Papa Francisco

“Toma y lee” podemos decir con toda razón y justicia, de la Carta Encíclica “Fratelli tutti”; “toma y lee” esta Encíclica de Francisco; aprendamos y sigamos , las sabias palabras que el Papa Francisco nos ofrece en sus páginas sobre la fraternidad que somos, escritas con verdadero espíritu de sabiduría, y en sintonía total con los otros Papas que le han precedido, por ejemplo, con Benedicto XVI en aquella encíclica memorable “Caritas in veritate”, título, sin duda atrevido y significativo para los tiempos en que se publicó; también esta encíclica, “Todos hermanos, sobre la Fraternidad y la amistad social”, es sin duda atrevida para los tiempos que corremos, pero es estimulante y retadora al cómo vivimos, tan separados y distanciados, sobre todo aquí en España.

Las enseñanzas de Francisco, escritas con verdadero espíritu de sabiduría, que viene de lo Alto, son válidas para todos los hombres, creyentes o no, cristianos o no, porque están inscritas en la gramática del hombre, pero adquieren, es cierto, toda su luz proveniente de Jesucristo, verdad de Dios y del hombre inseparablemente, Luz que alumbra a todo hombre que viene a este mundo, evangelio vivo de Dios para el hombre al que da su último y radical fundamento para vivir como hermanos en todas la esferas y dimensiones que le caracterizan en su ser personal y social.

Agradecemos infinitamente al Papa esta encíclica, tan necesaria y oportuna, de la Doctrina Social de la Iglesia, que es siempre evangelio vivido en las circunstancias concretas de la vida de los hombres, aplicado al hoy de los hombres. Esta Encíclica sobre la “fraternidad y amistad social de los hombres” nos va a aportar muchísimo bien a los hombres y los pueblos, particularmente a España, que anda por sendas de máximo riesgo de exclusión de unos por parte de otros, que conducen a la ruina con actitudes no sólo autoritarias, sino sencillamente dictatoriales y excluyentes.

Las enseñanzas de esta Encíclica, apoyada e inspirada en el Evangelio –ahí está patente la imagen del Buen Samaritano, que no es otro que el mismo Jesús, Dios humanado, que se acerca al hombre, lo cura y lo lleva a donde hay calor y cobijo de hogar, lleva al hombre herido y curado dispuesto a pagar todo lo que sea necesario por él. ¡Cuánto bien hará a España, si nos dejamos interpelar, enjuiciar e iluminar por estas enseñanzas del Papa, sin instrumentalizarlas en ningún sentido, sino solamente abiertos y dispuestos a acogerlas y ponerlas en práctica, con verdadera humildad: “Haz tú lo mismo”! Necesitamos escuchar y acoger sincera y abiertamente, sin prejuicios, lo que el Papa nos dice para dirigir seguros nuestros pasos hacia la unidad y la paz, superando enfrentamientos y divisiones, exclusiones que oscurecen los verdaderos caminos de sabiduría auténtica que necesitamos entre nosotros, en la humanidad entera y más en concreto a España, para que se abra y haya un futuro para los hombres y para nosotros, en concreto, aquí y ahora.
Necesitamos que brille la sabiduría que inspira al Papa y nos enseña a todos para alumbrar una humanidad nueva, hecha de hombres y mujeres nuevos en la tierra, nuestra casa común de personas que viven la fraternidad que somos, inscrita en la creación y que se realza, ensancha, engrandece y plenifica con la revelación de Dios, Padre nuestro.

Necesitamos la sabiduría de esta Encíclica para aprender y avanzar en la verdadera humanización que se respira en esta esperanzada y esperanzadora Carta. En el libro del Génesis, Dios pregunta a Caín que acaba de perpetrar el primer asesinato de la historia matando a su hermano: “¿Dónde está tu hermano?”. El Papa Francisco nos lo enseña en este texto. Hagámosle caso y dejémonos conducir por su diagnósticos y sus enseñanzas, y no por las pistas falsas del príncipe de la mentira y sus enseñanzas, ni de New Age, ni del Nuevo Orden Mundial o sus propagandistas, que nos conducen a la ruina por sendas halagüeñas de individualismo y de división real, aunque se propugne la globalización que nada tiene que ver con la fraternidad que el Papa impulsa con sus palabras y gestos, con su testimonio; como tampoco tiene que ver con la “fraternité” de la Revolución Francesa o de la Ilustración, u otros sistemas, que no nos llevan a vivir y portarse como lo que somos: HERMANOS en verdad. Amigo, amiga: “toma y lee” esta Encíclica.

+ Antonio Cañizares

Cardenal Arzobispo de Valencia

Card. Antonio Canizares
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Emmo. y Rvmo. Sr. Antonio CAÑIZARES LLOVERA El Cardenal Antonio Cañizares, nombrado el 28 de agosto de 2014 por el papa Francisco arzobispo de Valencia, nació en la localidad valenciana de Utiel el 15 de octubre de 1945. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano de Valencia y en la Universidad Pontificia de Salamanca, en la que obtuvo el doctorado en Teología, con especialidad en Catequética. Fue ordenado sacerdote el 21 de junio de 1970. Los primeros años de su ministerio sacerdotal los desarrolló en Valencia. Después se trasladó a Madrid donde se dedicó especialmente a la docencia. Fue profesor de Teología de la Palabra en la Universidad Pontificia de Salamanca, entre 1972 y 1992; profesor de Teología Fundamental en el Seminario Conciliar de Madrid, entre 1974 y 1992; y profesor, desde 1975, del Instituto Superior de Ciencias Religiosas y Catequesis, del que también fue director, entre 1978 y 1986. Ese año, el Instituto pasó a denominarse «San Dámaso» y el Cardenal Cañizares continuó siendo su máximo responsable, hasta 1992. Además, fue coadjutor de la parroquia de "San Gerardo", de Madrid, entre 1973 y 1992. Entre 1985 y 1992 fue director del Secretariado de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española. Creado Cardenal en marzo de 2006 El papa Juan Pablo II le nombró Obispo de Ávila el 6 de marzo de 1992. Recibió la ordenación episcopal el 25 de abril de ese mismo año. El 1 de febrero de 1997 tomó posesión de la diócesis de Granada. Entre enero y octubre de 1998 fue Administrador Apostólico de la diócesis de Cartagena. El 24 de octubre de 2002 fue nombrado Arzobispo de Toledo, sede de la que tomó posesión el 15 de diciembre de ese mismo año. Fue creado Cardenal por el Papa Benedicto XVI en el Consistorio Ordinario Público, el primero de su Pontificado, el 24 de marzo de 2006. Cargos desempeñados en la CEE y en la Santa Sede En la Conferencia Episcopal Española ha sido vicepresidente (2005-2008), miembro del Comité Ejecutivo (2005-2008), miembro de la Comisión Permanente (1999-2008), presidente de la Subcomisión Episcopal de Universidades (1996-1999) y de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis (1999-2005). El Papa Juan Pablo II lo nombró miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe el 10 de noviembre de 1995. El 6 de mayo de 2006, el Papa Benedicto XVI le asignó esta misma Congregación, ya como Cardenal. También como Cardenal, el Papa le nombró, el 8 de abril de 2006, miembro de la Comisión Pontificia “Ecclesia Dei”. El Cardenal Cañizares ha sido fundador y primer Presidente de la Asociación Española de Catequetas, miembro del Equipo Europeo de Catequesis y director de la revista Teología y Catequesis. Es miembro de la Real Academia de la Historia desde el 24 de febrero de 2008. Igualmente, el Papa nombró al Cardenal Cañizares Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos en diciembre de 2008. De otro lado, el cardenal fue nombrado en 2010 “Doctor Honoris Causa” por la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” (UCV) Nombrado Arzobispo de Valencia el 28 de agosto de 2014. Tomó posesión de la Archidiócesis el 4 de octubre de 2014