Fraternidad abierta y amistad social

Cuando rezamos el Padrenuestro con sinceridad y plena confianza, nos sentimos hijos de Dios y hermanos los unos de los otros. El resultado es que caen todas las barreras que separan las personas por cualquier motivo. Tenemos que pensar, pues, las consecuencias. El papa Francisco, justo al principio de su nueva encíclica Fratelli tutti, lo dice con mucha claridad inspirándose en la intuición de san Francisco de Asís cuando afirma que «con sus pocas y sencillas palabras expresó lo esencial de una fraternidad abierta, que permite reconocer, valorar y querer a cada persona más allá de la proximidad física, más allá del lugar del universo donde haya nacido y donde vive» (n.1).

En un mundo globalizado como el nuestro, cuando el fenómeno de la inmigración y la movilidad está tan extendido, ¿quién es el forastero? Nuestra aldea global, con su facilidad de comunicaciones y de intercambio, integra cada vez más la diversidad de culturas y da opción al beneficio mutuo, siempre que los pueblos estén dispuestos a acogerse los unos a los otros. Miremos la realidad que nos rodea, quizás incluso la más próxima, como la familia y los vecinos, como también los pueblos y ciudades, y nos daremos cuenta del enorme cambio que estamos experimentando. El papa Francisco manifiesta «sentirse motivado para dedicar esta nueva encíclica a la fraternidad y a la amistad social» (n.2), y ja nuevamente la mirada en el santo de Asís para ver que «sembró paz por todas partes y anduvo cerca de los pobres, de los abandonados, de los enfermos, de los descartados, de los últimos», en un inmenso gesto de acogida.

Este gesto, que es un valor eminentemente evangélico y humanitario, ha sido y todavía es el signo inequívoco de haber entendido el precepto del Señor cuando, a la pregunta sobre el primer mandamiento de la Ley, Jesús une el primero con el segundo para que nos demos cuenta de que no es posible el uno sin el otro: «Ama al Señor, tu Dios, con todo el corazón, con toda el alma, con todo el pensamiento. Este es el mandamiento más grande y el primero de todos. El segundo es muy parecido: Ama a los demás como a ti mismo». Resulta exigente pensar que la medida de nuestro amor a Dios es nuestro amor al prójimo. Pero es así. El paso decisivo lo da Jesús en su predicación, y sobre todo en su actuación, hasta el punto de decir: «cuando era forastero, me acogisteis» (Mt 25,35). Desde esta identificación, resulta fácil saber cómo hemos acogido a Dios en nuestra vida si nos jamos en nuestra capacidad de acogida en relación a los demás, en un deseo mundial de fraternidad.

+ Sebastià Taltavull

Obispo de Mallorca

Mons. Sebastià Taltavull Anglada
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Mons. D. Sebastià Taltavull nace en Ciutadella de Menorca (Baleares), el 28 de enero de 1948. Después de los primeros estudios en la Compañía de Maria y en el Colegio salesiano, el año 1959 ingresa en el Seminario diocesano de Menorca y cursa los estudios de Humanidades, Filosofía y Teología. El 23 de septiembre de 1972 recibe la ordenación sacerdotal en la Catedral de Menorca, después de cursar estudios en la Facultad de Teología de Cataluña y obtener la Licenciatura en Teología dogmática. CARGOS PASTORALES El mismo día de la ordenación sacerdotal es nombrado Director de la Casa diocesana de Espiritualidad de Monte-Toro (1972-1984) y Delegado diocesano de Juventud (1972-1989). Dos años después, Rector del Santuario Diocesano de la Virgen de Monte-Toro, Patrona de Menorca (1975-1984). Es elegido Secretario del primer Consejo Diocesano de Pastoral (1973-1977) y Secretario del Consejo del Presbiterio y Colegio de Consultores (1983-1989). Fue Consiliario del Movimiento de Jóvenes Cristianos, de grupos de Revisión de Vida del MUEC y de Escultismo entre 1977 y 1989. Recibe el encargo de Formador (1977-1984) y Profesor de Teología dogmática (1977-1994) del Seminario y del Instituto Diocesano de Teología. Fue Rector del Seminario Diocesano de 1995 a 2002. El año 1984 es nombrado Párroco de San Rafael de Ciutadella, cargo que ejerce hasta 1992, año en que es nombrado Consiliario del Centro Catequístico de San Miguel (1992-2005). El 23 de septiembre de 1989 es nombrado Vicario General de la Diócesis de Menorca y Moderador de la Curia, cargos que ejerce hasta el año 2002, año en que es nombrado Párroco de Ntra. Sra. del Rosario de la Catedral y de San Francisco de Asís de Ciutadella y elegido Deán-Presidente del Cabildo y Penitenciario de la Catedral (2002-2005). Le es asignada la tarea de Moderador de la Asamblea Diocesana de Menorca celebrada entre los años 1996-1998. Además de trabajar en el Secretariado Diocesano de Catequesis en los Departamentos de Catequesis de adolescentes y jóvenes (1973-1995) es nombrado Delegado Diocesano de Catequesis (1989-1995) y forma parte del Secretariado Interdiocesano de Catequesis de Cataluña y Baleares (SIC), dedicándose especialmente a la catequesis de adolescentes, jóvenes y catequesis familiar. Como Consiliario ha trabajado en los Equipos de Matrimonios de Nuestra Señora (1988-2005) y se ha dedicado a la preparación y formación de catequistas (1973-1998) y de los matrimonios-catequistas de grupos de Catequesis familiar (1998-2005). Para los años 2002-2005 fue nombrado Delegado Diocesano de Medios de Comunicación Social y para las Relaciones Institucionales. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Barcelona por Benedicto XVI el 28 de enero de 2009 y recibió la Ordenación episcopal el 21 de marzo de 2009. Es administrador apostólico de Mallorca desde el 8 de septiembre de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social y Pastoral Social. Anteriormente, fue miembro del Consejo Asesor de la Subcomisión de Catequesis y desde junio de 2005 Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española hasta su nombramiento como Obispo. Desde 2009 hasta 2011 fue miembro de dicha comisión. En 2011, fue elegido Presidente de dicha Comisión.