DOMUND 2020: aquí estoy, envíame

“Aquí estoy, envíame”, es la actitud siempre del que siente que Dios le llama a decir y contar a todo el mundo el amor de Dios. Recuerdo que me decía el Cardenal Marcelo González Martín que el secreto para que una diócesis sea bendecida, en todo, sobre todo en vocaciones, es cuando se abre a la dimensión misionera, esencial en la vida de la Iglesia. Una Iglesia diocesana que se cierra y no se abre a las misiones, muere por falta de vida y esperanza. Tenemos muchos misioneros y misioneras que nos escriben y gritan las numerosas necesidades que tienen sobre todo de carencia de medios para evangelizar.

En el tiempo de la pandemia las diócesis más pobres que están en los países menos desarrollados, se mueren de dolor, de enfermedad, de muerte, de falta de medios. Colaboremos todos a través de nuestra Delegación de misiones para que nos les falte nunca nuestra oración, solidaridad y donación generosa en estos momentos tan críticos, de crisis sanitaria, económica y social. En este DOMUND que podríamos llamar en tiempo de crisis hacemos una llamada para que nuestra generosidad no esté nunca en crisis. Tres claves para tener en cuenta en este DOMUND especial que celebraré en el Santuario de Guadalupe en el Jubileo, como una llamada a potenciar la dimensión misionera y evangelizadora que brota también desde la Morenita de las Villuercas en este tiempo jubilar.

 

  1. Generosidad misionera en este tiempo de crisis

 

Estamos muy afectados porque estamos viviendo una situación donde la pandemia nos ha puesto a todos contra la pared. Los misioneros nos recuerdan que es una gozada el ser testigos de Jesús en estos momentos donde la Luz de Jesucristo ilumina el drama de tantos sufrimientos que nos rodean Todos debemos ser misioneros, sabiendo que la conciencia pasa por el bolsillo de nuestra generosidad con los misioneros. Este DOMUND es una llamada a que se intensifique la vocación misionera como respuesta a un mundo necesitado más que nunca del Amor Redentor de Jesucristo.

 

  1. No debemos bajar nuestras colectas

 

La labor que hacen nuestros misioneros es una respuesta a todas las pobrezas que inundan nuestra tierra. Algunos misioneros me escriben literalmente que no tienen ni para comer, ni para vivir, ni fuerzas sus feligreses para acercarse a las parroquias. Todos debemos colaborar en las colectas misioneras. Esta del DOMUND es una colecta que no debemos perder de vista, que es clave para las misiones para seguir evangelizando. Seamos muy generosos con los pobres más pobres, es decir a aquellos que necesitan que les llegue la buena noticia de la Salvación.

 

  1. Toledo es diócesis misionera siempre

 

Tenemos que sentir la alegría de saber que Toledo es siempre una diócesis misionera que tiene entre sus objetivos pastorales, vocaciones misioneras, para llevar la alegría del evangelio. Nuestros misioneros hacen una labor tan grande en tantos lugares, donde el corazón de Jesús es siempre llevado a los más necesitados

Como nos recuerda el Papa Francisco en su mensaje para este DOMUND, «la celebración la Jornada Mundial de la Misión también significa reafirmar cómo la oración, la reflexión y la ayuda material de sus ofrendas son oportunidades para participar activamente en la misión de Jesús en su Iglesia. La caridad, que se expresa en la colecta de las celebraciones litúrgicas del tercer domingo de octubre, tiene como objetivo apoyar la tarea misionera realizada en mi nombre por las Obras Misionales Pontificias, para hacer frente a las necesidades espirituales y materiales de los pueblos y las iglesias del mundo entero y para la salvación de todos».

Que la Virgen de Guadalupe, Reina de las misiones, continúe intercediendo por nuestros misioneros en misión de evangelizar. Sed generosos en este tiempo de grandes y graves necesidades. Con mi bendición.

 

+ Francisco Cerro Chaves

Arzobispo de Toledo

Primado de España

Mons. Francisco Cerro Chaves
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Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.