Fratelli Tutti: Una invitación a la fraternidad (I)

Hace unos días el papa Francisco ha publicado una encíclica sobre la fraternidad y la amistad social. Durante las próximas semanas dedicaremos algunos escritos a presentar este documento del magisterio pontificio.

El proyecto original de Dios al crear al hombre era que toda la humanidad formara una única familia unida por los vínculos de la fraternidad. Sin embargo, el pecado ha trastocado este plan de Dios. Ya al principio de la Sagrada Escritura se nos narra que una de las primeras consecuencias del pecado es la destrucción de esta fraternidad. Dominado por la envidia, Caín mata a su hermano Abel. La ruptura de la amistad con Dios conduce al enfrentamiento entre aquellos que estaban llamados a vivir como hermanos. Pero Dios no deja de invitarnos a que los seres humanos vivamos unidos como una familia. La pregunta que le dirige a Caín inmediatamente después del asesinato de su hermano va dirigida a los hombres y mujeres de todos los tiempos: “¿Dónde está tu hermano?” (Gn 4, 9).

Del mismo modo que el pecado ha sembrado desconfianza hacia Dios, también ha creado una actitud de sospecha hacia los otros. La tendencia a restringir el horizonte de la fraternidad y reducirla a los que están cerca, a los que son de la misma raza o cultura, a los que profesan unas mismas creencias o piensan igual, etc… que ha caracterizado la historia humana, no es más que una consecuencia de la herida que el pecado ha provocado en el corazón de la humanidad. No es esa la mirada que nace de la fe en el Dios creador que quiere que “todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1Tim 2,4).

En el Evangelio nos encontramos con una invitación de Jesús a recuperar el proyecto original de Dios, la mirada creyente hacia el otro. Ante la pregunta de un maestro de la ley (“¿Quién es mi prójimo?” Lc 10, 29), Jesús respondió con la parábola del buen samaritano (un texto que inspira el mensaje de este documento papal), en la que muestra la actitud de distintos personajes frente al hombre que había caído en manos de unos bandidos. Al final de la parábola el Señor dirigió una pregunta al maestro de la ley para que él mismo encontrara la respuesta a su inquietud: “¿Cuál de estos te parece que ha sido prójimo del que cayó en manos de los bandidos?” (Lc 10, 36).

En la pregunta del maestro de la ley se escondía un afán de restringir la fraternidad. En el fondo lo que quería es que el Señor le dijera con claridad a quién estaba obligado a considerar hermano y a quién no. En la respuesta de Jesús hay una invitación a ampliar el horizonte de la fraternidad: el samaritano (extranjero y considerado poco piadoso por los judíos practicantes) se hizo hermano de un desconocido necesitado que encontró por el camino. Jesús nos invita a mirar con ojos de hermano no solo a los cercanos sino también a los extraños. La parábola contiene una segunda enseñanza. Nos indica que el camino para recuperar el proyecto de Dios sobre la familia humana no es otro que el de la misericordia. Es la actitud que nace de la mirada creyente hacia los otros, especialmente hacia los extraños y necesitados.

La nueva encíclica es una invitación a tener “un deseo mundial de hermandad” (nº 8) y a cultivar la amistad social para recorrer juntos esta hermosa aventura. Os invito a acoger este deseo del Papa de todo corazón.

+ Enrique Benavent Vidal
Obispo de Tortosa

Mons. Enrique Benavent Vidal
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Nació el 25 de abril de 1959 en Quatretonda (Valencia. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario Diocesano de Moncada (Valencia), asistiendo a las clases de la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” donde consiguió la Licenciatura en Teología (1986). Es Doctor en Teología (1993) por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Recibió la ordenación sacerdotal en Valencia de manos de Juan Pablo II el 8 de noviembre de 1982, durante su primera Visita Apostólica a España. CARGOS PASTORALES En su ministerio sacerdotal ha desempeñado los cargos de: coadjutor de la Parroquia de San Roque y San Sebastián de Alcoy (provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia) y profesor de Religión en el Instituto, de 1982 a 1985; formador en el Seminario Mayor de Moncada (Valencia) y profesor de Síntesis Teológica para los Diáconos, de 1985 a 1990; y Delegado Episcopal de Pastoral Vocacional, de 1993 a 1997. Durante tres años, de 1990 a 1993, se trasladó a Roma para cursar los estudios de doctorado en la Pontificia Universidad Gregoriana. Es profesor de Teología Dogmática en la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” de Valencia”, desde 1993; profesor en la Sección de Valencia del Pontifico Instituto “Juan Pablo II” para Estudios sobre Matrimonio y Familia, desde 1994; Director del Colegio Mayor “S. Juan de Ribera” de Burjassot-Valencia, desde 1999; Decano-Presidente de la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” de Valencia, desde 2004, y Director de la Sección Diócesis de la misma Facultad, desde 2001; además, desde 2003, es miembro del Consejo Presbiteral. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Valencia el 8 de noviembre de 2004. El 17 de mayo de 2013 el Papa Francisco le nombró Obispo de Tortosa. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE, desde 2008 es miembro de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la fe y desde 2005 de la de Seminarios y Universidades.