En cada ocasión acudid a la oración

Entre tantos consejos y recomendaciones que cada día escuchamos y que quieren darnos fuerza ante los embates de tanta incertidumbre que padecemos, cuando somos urgidos a vivir el compromiso diario de la vocación que nos define, la exhortación a la oración es más que necesaria y oportuna. Muchas veces hemos oído decir «dime cómo rezas y te diré como vives». En este sentido testimonial, debemos reconocer que somos obreros de una «viña» que está orientada a dar «frutos». Lo decimos en un momento que pide respuestas generosas y actuaciones valientes, cuando la «viña» ve amenazada su normal desarrollo debido a una inesperada pandemia y comportamientos irresponsables.

Cuando se ponen todas las esperanzas en un proyecto, el gozo mayor es comprobar si el resultado ha sido satisfactorio. En el corazón de todo compromiso personal y social y para descubrirlo, la oración, el tiempo que dedicamos a mirar con los ojos de Dios esta «viña», nos ayuda, nos serena, nos abre el corazón a sus dimensiones . A la oración hay que unir la responsabilidad personal en lo que afecta a comportamientos individuales que puedan vencer el mal y, al mismo tiempo, al amor solidario con todos los que en estos momentos sufren, tanto a nivel sanitario como económico .

El problema aparece cuando no se quiere a esta «viña» y no se reconoce la predilección que Dios le ha demostrado. Ya antes de Jesús, los profetas ponen al descubierto la infidelidad de quienes han caído en la corrupción y la deslealtad, o también aprovechan cualquier ocasión para abusar del poder para obtener beneficio. Cuando esto ocurre el amor a la «viña», al pueblo, se ve tergiversado por una forma de actuar egoísta que sólo busca el propio provecho y no la salud y el bienestar de todos. Jesús se hace eco de ello y habla de los labradores malvados, y dice que el «dueño» «pasará la viña a otros que le den los frutos al mismo tiempo que la vendimia».

Dios nos ama, ama su «viña». Para ella ha entregado a su Hijo Jesús, para que descubramos hasta dónde llega su amor. Los ojos con los que nos ha mirado y el cuidado que para nosotros ha tenido muestran su misericordia infinita. El canto de amor del amigo lo expresa con la misma ternura que descubre y muestra un corazón rasgado por el dolor ante la corrupción puesta en evidencia. Acudir a la oración puede abrirnos los ojos y hacernos conscientes de que somos piedras vivas de un edificio, la clave de bóveda del cual es Cristo. Somos su Iglesia, presencia visible de su amor, la «viña» que ha escogido y quiere, el pueblo del que espera frutos abundantes.

+ Sebastià Taltavull

Obispo de Mallorca

Mons. Sebastià Taltavull Anglada
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Mons. D. Sebastià Taltavull nace en Ciutadella de Menorca (Baleares), el 28 de enero de 1948. Después de los primeros estudios en la Compañía de Maria y en el Colegio salesiano, el año 1959 ingresa en el Seminario diocesano de Menorca y cursa los estudios de Humanidades, Filosofía y Teología. El 23 de septiembre de 1972 recibe la ordenación sacerdotal en la Catedral de Menorca, después de cursar estudios en la Facultad de Teología de Cataluña y obtener la Licenciatura en Teología dogmática. CARGOS PASTORALES El mismo día de la ordenación sacerdotal es nombrado Director de la Casa diocesana de Espiritualidad de Monte-Toro (1972-1984) y Delegado diocesano de Juventud (1972-1989). Dos años después, Rector del Santuario Diocesano de la Virgen de Monte-Toro, Patrona de Menorca (1975-1984). Es elegido Secretario del primer Consejo Diocesano de Pastoral (1973-1977) y Secretario del Consejo del Presbiterio y Colegio de Consultores (1983-1989). Fue Consiliario del Movimiento de Jóvenes Cristianos, de grupos de Revisión de Vida del MUEC y de Escultismo entre 1977 y 1989. Recibe el encargo de Formador (1977-1984) y Profesor de Teología dogmática (1977-1994) del Seminario y del Instituto Diocesano de Teología. Fue Rector del Seminario Diocesano de 1995 a 2002. El año 1984 es nombrado Párroco de San Rafael de Ciutadella, cargo que ejerce hasta 1992, año en que es nombrado Consiliario del Centro Catequístico de San Miguel (1992-2005). El 23 de septiembre de 1989 es nombrado Vicario General de la Diócesis de Menorca y Moderador de la Curia, cargos que ejerce hasta el año 2002, año en que es nombrado Párroco de Ntra. Sra. del Rosario de la Catedral y de San Francisco de Asís de Ciutadella y elegido Deán-Presidente del Cabildo y Penitenciario de la Catedral (2002-2005). Le es asignada la tarea de Moderador de la Asamblea Diocesana de Menorca celebrada entre los años 1996-1998. Además de trabajar en el Secretariado Diocesano de Catequesis en los Departamentos de Catequesis de adolescentes y jóvenes (1973-1995) es nombrado Delegado Diocesano de Catequesis (1989-1995) y forma parte del Secretariado Interdiocesano de Catequesis de Cataluña y Baleares (SIC), dedicándose especialmente a la catequesis de adolescentes, jóvenes y catequesis familiar. Como Consiliario ha trabajado en los Equipos de Matrimonios de Nuestra Señora (1988-2005) y se ha dedicado a la preparación y formación de catequistas (1973-1998) y de los matrimonios-catequistas de grupos de Catequesis familiar (1998-2005). Para los años 2002-2005 fue nombrado Delegado Diocesano de Medios de Comunicación Social y para las Relaciones Institucionales. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Barcelona por Benedicto XVI el 28 de enero de 2009 y recibió la Ordenación episcopal el 21 de marzo de 2009. Es administrador apostólico de Mallorca desde el 8 de septiembre de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social y Pastoral Social. Anteriormente, fue miembro del Consejo Asesor de la Subcomisión de Catequesis y desde junio de 2005 Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española hasta su nombramiento como Obispo. Desde 2009 hasta 2011 fue miembro de dicha comisión. En 2011, fue elegido Presidente de dicha Comisión.