¡La formación requiere catequesis!

Hay que proclamarlo con convicción: para una buena y completa formación hace falta la catequesis.

Los padres seguramente ya habéis escogido –o quizá todavía las estáis considerando– las actividades extraescolares para vuestros hijos, atendiendo a sus peticiones o a vuestros criterios, con el deseo de ofrecerles una buena preparación para su vida.

Con la formación que les ofrecemos se va configurando su personalidad. Por eso la cuestión más importante es en base a qué concepción de la persona decidimos educar a los hijos. Hay que pensar en qué valores, en qué actitudes, en qué virtudes, en la dimensión más material pero también espiritual, puesto que formamos una unidad de cuerpo y de espíritu. En definitiva, hay que decidir las propuestas formativas según la mejor concepción de lo que es ser persona.

Por eso hay que hacerse la pregunta: ¿Habéis pensado si la formación religiosa –cristiana– es importante para forjar una personalidad completa? ¿Habéis pensado en la necesidad de la formación cristiana o catequesis para vuestros hijos?

Ciertamente que la música, los idiomas, el deporte u otras materias tienen importancia para su proceso de formación, pero también la tiene la catequesis como formación en la vida cristiana.

Sin embargo, es necesario que estéis muy convencidos de que la formación cristiana es esencial para su crecimiento y para su personalidad. Así que deseo dar respuesta telegráficamente a la pregunta que algunos os podéis plantear: ¿Para qué sirve la catequesis?

–           En la catequesis, los pequeños descubrirán que Dios se nos ha dado a conocer, se nos ha manifestado en la Sagrada Escritura, la Palabra de Dios, como Dios Padre del Amor.

–           En la catequesis conocerán a Jesucristo y su propuesta de vida, y podrán darse cuenta de que esta propuesta es la mejor manera de vivir.

–           En la catequesis comprenderán y se prepararán para las celebraciones de los sacramentos: eucaristía, penitencia, confirmación… Acciones simbólicas en las cuales Jesucristo se hace presente y actúa ofreciendo sus dones.

–           En la catequesis aprenderán las actitudes fundamentales para la vida, las virtudes y los valores, pero, a la vez, el porqué de estas actitudes y de estos valores. No es suficiente saber qué hay que hacer. Hace falta también saber por qué hay que hacerlo.

–           En la catequesis encontrarán respuestas a las preguntas más importantes de la vida, que en muchos momentos seguro que se plantearán.

–           En la catequesis conocerán testigos vivientes de Jesucristo, descubrirán cristianos y cristianas que ofrecen la fe de la Iglesia mediante su testimonio y guía.

–           En la catequesis se entrenarán a rezar, a escuchar al Señor, a hablarle, a alabarlo, a darle gracias.

–           En la catequesis podrán hacer experiencia de que ellos son Iglesia.

–           En la catequesis valorarán su condición de cristianos, hijos e hijas de Dios, y  podrán dar razón de ello.

–           En la catequesis educarán la dimensión religiosa y trascendente de la persona humana. Es una de las dimensiones que si no es educada y cuidada puede convertir la persona en un fundamentalista o en un idólatra, capaz de convertir en dioses o valores absolutos los bienes materiales, ideologías y objetivos.

La catequesis es para vivir con fe, esperanza y amor.

La catequesis, como todo proceso formativo, no es útil solamente para unos pocos años y para prepararse para la primera comunión, sino que es necesaria para descubrir y fundamentar la vida cristiana. Hay que asistir a ella en cada curso.

Padres, llevad a vuestros hijos a la catequesis. Hijos, id a la catequesis. Abuelos, animad a vuestros nietos a que inicien la catequesis y no la abandonen.

+ Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 406 Articles
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.