Perdónanos como perdonamos

Queridos hermanos y amigos:

El texto del evangelio de este domingo (Mateo 18,21-35), hablándonos del perdón, nos recuerda la quinta petición que, cada vez que rezamos el padrenuestro, hacemos a Dios Padre: “Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”:

“Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces? Jesús le contesta: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”. Es la pregunta de Pedro y la respuesta de Jesús con la que comienza el evangelio de hoy.
El Catecismo de la Iglesia Católica (2838) nos explica esta petición diciéndonos: “Esta petición es sorprendente. Si sólo comprendiera la primera parte de la frase, —perdona nuestras ofensas— podría estar incluida, implícitamente, en las tres primeras peticiones de la Oración del Señor, ya que el Sacrificio de Cristo es “para la remisión de los pecados”. Pero, según el segundo miembro de la frase, nuestra petición no será escuchada si no hemos respondido antes a una exigencia. Nuestra petición se dirige al futuro, nuestra respuesta debe haberla precedido; una palabra las une: “como”. Es decir, es una petición que está “condicionada”, el que Dios nos perdone está condicionado a que nosotros perdonemos.

Todos deseamos la misericordia de Dios y podemos decir que no dudamos de ella, porque generosamente Él nos la da. Pero, el Catecismo nos explica (2840) que: “Ahora bien, lo temible es que este desbordamiento de misericordia no puede penetrar en nuestro corazón mientras no hayamos perdonado a los que nos han ofendido”.

Es lo que podemos llamar una doble realidad del amor que siempre va unida, como nos sigue diciendo el Catecismo: “El Amor, como el Cuerpo de Cristo, es indivisible; no podemos amar a Dios a quien no vemos, si no amamos al hermano, a la hermana a quien vemos (cf. 1 Juan 4, 20). Al negarse a perdonar a nuestros hermanos y hermanas, el corazón se cierra, su dureza lo hace impermeable al amor misericordioso del Padre”.

El papa Francisco en sus catequesis sobre el Padrenuestro (24 de abril de 2019), comentaba también esta petición: “Hemos visto que es propio del hombre ser deudor ante Dios: De Él hemos recibido todo, en términos de naturaleza y gracia. Nuestra vida no solo fue deseada, sino amada por Dios. Realmente no hay espacio para la presunción cuando unimos las manos para orar. No existen ‘self made men’ en la Iglesia, hombres que se han hecho a sí mismos. Todos estamos en deuda con Dios y con muchas personas que nos han dado condiciones de vida favorables. Nuestra identidad se construye a partir del bien recibido. El primero es la vida”.

Podemos concluir con estas palabras del papa: “¿Qué es lo más precioso que hemos recibido? El perdón, que debemos ser capaces de dar a los demás”.

Con todo afecto os saludo y bendigo.

+ Eusebio Hernandéz

Obispo de Tarazona

 

 

Mons. Eusebio Hernández Sola
Acerca de Mons. Eusebio Hernández Sola 247 Articles
Nació en Cárcar (Navarra) el 29 de julio de 1944. Sus padres, Ignacio (+ 1973) y Áurea. Es el mayor de cuatro hermanos. Ingresó en el seminario menor de la Orden de los Padres Agustinos Recoletos, en Lodosa, el 12 de septiembre de 1955. En 1958 pasó al colegio de Fuenterrabía donde completó los cursos de humanidades y los estudios filosóficos. A continuación (1963-1964) ingresó en el noviciado del convento de la orden en Monteagudo (Navarra), donde hizo la primera profesión el 30 de agosto de 1964, pasando posteriormente a Marcilla donde cursó los estudios teológicos (1964-68). Aquí hizo la profesión solemne (1967); fue ordenado diácono (1967) y presbítero el 7 de julio de 1968. Su primer oficio pastoral fue el de asistente en la Parroquia de "Santa Rita" de Madrid, comenzando al mismo tiempo sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de "Comillas", de la Compañía de Jesús. Al curso siguiente (1969) fue traslado a la residencia universitaria "Augustinus", que la orden tiene en aquella ciudad. Se le confió la misión de director espiritual de sus 160 universitarios, continuó sus estudios de derecho canónico, que concluyó con el doctorado en 1971, e inició los de Derecho en la universidad complutense de Madrid (1969-1974). Durante el curso 1974-75 hizo prácticas jurídicas en la universidad y en los tribunales de Madrid. El 3 de noviembre de 1975 inició su trabajo en la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Desde 1976 fue el director del departamento de la formación y animación de la vida religiosa, siendo el responsable de la elaboración y publicación de los documentos de la Congregación; además dirige una escuela bienal de teología y derecho de la vida consagrada. Desde 1995 es "capo ufficio" del mismo Dicasterio. Por razones de trabajo los Superiores de la Congregación le han confiado multitud de misiones en numerosos países del mundo. Ha participado en variados congresos de vida consagrada, de obispos y de pastoral vocacional. Durante este tiempo ha ejercido de asistente en el servicio pastoral de la orden en Roma. El día 29 de enero de 2011 fue publicado su nombramiento como Obispo de Tarazona y fue ordenado el 19 de marzo, fiesta de San José, en la Iglesia de Ntra. Sra. de Veruela.