La Asunción de María

La fiesta de la Madre es también la de sus hijos

El próximo sábado celebramos la fiesta de la Asunción de María, porque ella ya participa plenamente y para siempre de la victoria de Jesús sobre el mal, el pecado y la muerte. Pero al celebrar esta fiesta de nuestra Madre también celebramos con esperanza nuestro futuro.

Si la Madre de Jesús participa de su resurrección, debemos confiar que Él y Ella también nos quieren a su lado.

Es, pues, un día de gozo y de esperanza, en que pensamos en María y también en nosotros.

La victoria de Cristo Jesús

La victoria de Cristo, en la que estamos llamados a participar, es la aniquilación de nuestros enemigos: el mal, el pecado y la muerte. Y, en positivo, es el triunfo definitivo del Reino de Dios, de la voluntad de Dios.

La figura de María, asunta al cielo, es signo y primicia de ello, y a la vez un consuelo para nosotros.

Esta certeza y convicción son esenciales para vivir con esperanza. Todo aquello que ahora tiene tanta importancia y que nos hace tanto daño, que es causa de sufrimiento para las personas… será superado y vencido.

María participa ya plenamente de la victoria de Jesucristo, su hijo

Ella es la primera salvada plenamente por Cristo, como bien sabemos. Pero, de todos modos, recordemos quién es esta mujer:

–           La madre de Jesús respondió con un “sí” radical a Dios, y por eso es bendita.

–           Es una mujer que creyó en Dios. “Feliz tú, que has creído”, le dice su prima al saludarla.

–           La mujer que sabe reconocer la obra de Dios, sus maravillas, en su persona humilde y sencilla. También sabe descubrir las obras del amor divino en la liberación de los pobres y de los humildes. Por eso es la mujer que alaba a Dios.

–           Es la madre que desde el nacimiento de Jesús guarda en su corazón lo que le sucede. También es la madre que sufre la pérdida de su hijo adolescente, y lo busca angustiada.

–           María es la mujer, también, del servicio y del silencio. Fue a servir a su prima Isabel cuando esta la necesitaba.

–           Es una mujer atenta a las necesidades de los demás, como se manifiesta en las bodas de Caná de Galilea.

–           Es la madre que al pie de la cruz comparte el dolor del hijo.

Y ahora comparte la victoria de éste porque, como madre, le ha dado la vida, y con él la ha compartido.

La fiesta de la Madre es la fiesta de los hijos e hijas, de todos nosotros

María nos descubre la verdad de las palabras del libro del Apocalipsis: “Ahora llega la victoria de nuestro Dios, la hora de su poder y de su Reino, y su Mesías ya gobierna”.

“Ahora” quiere decir en estos momentos de confrontación entre salvación y pecado, entre bien y mal, cuando a los hijos e hijas de María se nos invita a confiar y creer en Dios; a manifestarle nuestro “sí”, como hizo ella; a descubrir su acción salvadora en nosotros y para todo el mundo; y a tener una actitud de servicio para todo aquel que nos necesite.

De este modo se va haciendo realidad que “ahora llega la victoria de nuestro Dios”, y también llega para nosotros.

Lo celebramos con alegría, como hijos de la Madre Asunta al Cielo.

+ Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 402 Articles
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.