Diario de un pastor en el Covid-19

OTROS VIRUS DEL SIGLO XXI

Las desgracias nunca vienen solas, dice el adagio popular. Al tiempo que sufrimos las consecuencias sanitarias, económicas, sociales y antropológicas del Covid-19. Ahora, nos encontramos con la urgencia de afrontar la xenofobia, el racismo, el fanatismo y las discriminaciones agudizadas por el desconcierto y el miedo que nos sobrecoge.

La intolerable muerte de George Floyd plantea no solo un grave problema persistente, que no es exclusivo de la historia norteamericana, sino que también el racismo y el antisemitismo están presentes en Europa, con motivo de la imparable emigración de asiáticos, africanos y latinos.

Estos problemas vienen agudizados por la violencia múltiple que, según Marcuse, vocifera un revisionismo histórico que va desde el adanismo indigenista, pasando por las diversas colonizaciones hasta llegar a la censura de películas y de opiniones mediante técnicas de nuevas inquisiciones, sin darse cuenta de que no se puede reescribir impunemente el pasado. Hay que conocer y encuadrar la historia para entender el presente y preparar el futuro. De hecho, se quiere borrar la máxima de Cicerón: La historia es maestra de la vida y testigo de los tiempos. Aforismo que encierra un realismo aleccionador para no repetir los errores acaecidos y mejorar los tiempos actuales.

El voluntarismo inculto quiere juzgar lo que sucedió hace siglos, con los criterios modernos y pretender hacer justicia a los oprimidos de antaño con la injusticia del pensamiento único y dictatorial que desean imponer. Así, como los talibanes de Afganistán destrozaron aquellos budas gigantes, de la misma manera este cóctel de indignación, protestas antirracistas y vandalismo indocumentado han emprendido una guerra contra las estatuas de Cristóbal Colón y otros insignes personajes históricos. Al virus invisible de esta pandemia que padecemos, se une el virus ostensible de la iconoclasia de la libertad.

El papa Francisco ha mostrado su preocupación por este virus anticultural y antisistema. Ha afirmado: “No podemos tolerar ni
cerrar los ojos ante ningún tipo de racismo o exclusión…el racismo es un pecado…la violencia sobrevenida es autodestructiva y nada se gana con ella y se pierde mucho” (Vaticano 3.6.2020). Es moralmente inaceptable cualquier teoría o comportamiento
inspirados en el racismo y en la discriminación social. Mirando la historia de la humanidad, el mensaje cristiano ha sido decisivo en la abolición de la esclavitud (cf. Gal 3,27-38; Col 3,11; Film vv.16-17,21) y ofrece una visión universal de la vida de los hombres y de los pueblos por encima de cualquier raza o condición. Para los discípulos de Jesús de Nazaret, las diferencias raciales y culturales no han de ser motivos de división, sino de enriquecimiento en sus diferencias, para alcanzar en Cristo “la unidad completa” (LG,1).

+ Juan del Río Martín
Arzobispo Castrense de España

Mons. Juan del Río
Acerca de Mons. Juan del Río 117 Articles
Mons. D. Juan del Río Martín nació el 14 de octubre de 1947 en Ayamonte (Huelva). Fue ordenado sacerdote en el Seminario Menor de Pilas (Sevilla) el 2 de febrero de 1974. Obtuvo el Graduado Social por la Universidad de Granada en 1975, el mismo año en que inició los estudios de Filosofía en el Centro de Estudios Teológicos de Sevilla, obteniendo el título de Bachiller en Teología en 1979 por la Universidad Gregoriana de Roma. Es doctor en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (1984). Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis de Sevilla. Comenzó en 1974 como profesor en el Seminario Menor de Pilas, labor que ejerció hasta 1979. De 1976 a 1979 regentó la Parroquia de Sta. María la Mayor de Pilas. En 1984, una vez finalizados los estudios en Roma, regresó a Sevilla como Vice-rector del Seminario Mayor, profesor de Teología en el Centro de Estudios Teológicos, profesor de Religión en el Instituto Nacional de Bachillerato Ramón Carande y Director espiritual de la Hermandad de los Estudiantes de la Universidad sevillana. CARGOS PASTORALES En los últimos años como sacerdote,continuó su trabajo con los jóvenes e inició su labor con los Medios de Comunicación Social. Así, desde 1987 a 2000 fue capellán de la Universidad Civil de Sevilla y Delegado Diocesano para la Pastoral Universitaria y fue, desde 1988 a 2000, el primer director de la Oficina de Información de los Obispos del Sur de España (ODISUR). Además, colaboró en la realización del Pabellón de la Santa Sede en la Expo´92 de Sevilla, con el cargo de Director Adjunto, durante el periodo de la Expo (1991-1992). El 29 de junio de 2000 fue nombrado obispo de Jerez de la Frontera y recibió la ordenación episcopal el 23 de septiembre de ese mismo año. El 30 de junio de 2008, recibe el nombramiento de Arzobispo Castrense de España y Administrador Apostólico de Asidonia-Jerez. Toma posesión como Arzobispo Castrense el 27 de septiembre de 2008. El 22 de abril de 2009 es nombrado miembro del Comité Ejecutivo de la CEE y el 1 de junio de 2009 del Consejo Central de los Ordinarios Militares. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro del Consejo de Economía y de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde marzo de 2017. Ya había sido miembro de esta Comisión de 2002 a 2005 y su Presidente de 2005 a 2009, año en que fue elegido miembro del Comité Ejecutivo, cargo que desempeñó hasta marzo de 2017. El 20 de octubre de 2011, en la CCXXI reunión de la Comisión Permanente, fue nombrado miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia".