El Papa

En los últimos meses han tenido lugar efemérides relevantes en relación con los últimos Papas. Se han acumulado numerosas conmemoraciones significativas. Estos hitos memorables culminan el día 29 con la fiesta de los Apóstoles Pedro y Pablo, que padecieron martirio en Roma, Pablo al comienzo de la Vía Ostiense y Pedro en la colina del Vaticano. Excavaciones arqueológicas realizadas en los últimos tiempos han confirmado las tradiciones sobre sus sepulcros. Las excavaciones, hace varios decenios, en la basílica de San Pedro descubrieron el lugar preciso en el que san Pedro fue enterrado. Estos trabajos arqueológicos fueron altamente valorados por los especialistas. Según los entendidos son modelo de investigación. Pedro y Pablo están en los mismos orígenes de la Iglesia de Roma. A esta fiesta se une la Iglesia en la oración por el Papa.

He aquí algunas referencias del calendario a Papas de los últimos decenios. El Papa Francisco fue elegido Obispo de Roma y Sucesor de San Pedro el día 13 de marzo del año 2013. Se han cumplido, por tanto, siete años de su pontificado. Como sabemos, la sede de Roma quedó vacante el día 28 de febrero de ese año, una vez que el helicóptero despegó del Vaticano con el Papa Benedicto XVI para trasladarlo a Castelgandolfo, en un vuelo impresionante y simbólico. El Papa Benedicto XVI había renunciado libre y públicamente en un consistorio de Cardenales el día 11 de febrero de 2013. Pues bien, el pasado 16 de abril cumplió 93 años. La renuncia fue un hecho inédito, aunque ya el Concilio Vaticano II (cf. Decreto Christus Dominus 21) había abierto la puerta a que los obispos renunciaran al ejercicio de su episcopado por motivos de edad y de salud. Es razonable que cuando las facultades para cumplir el ministerio se resienten suceda otro con vigor y salud. Fue una decisión valiente la tomada por el Papa Benedicto XVI que seguramente ha abierto el camino también en lo que se refiere al Obispo de Roma, Sucesor de Pedro y Pastor de la Iglesia universal.

El día 18 de mayo celebramos los cien años del nacimiento del Papa Juan Pablo II, nacido “en un país lejano” dijo él cuando saludó el día de su elección desde el balcón central de la basílica de San Pedro; era joven y ejerció durante muchos años el papado; su pontificado ha sido uno de los más largos de la historia, muy fecundo y con numerosas iniciativas pastorales. Ese día el Papa Francisco celebró la Eucaristía junto a la tumba de San Juan Pablo II. Admiró que Juan Pablo II no tuviera reparo para exponerse ante el mundo también con los signos de su larga enfermedad.

El día 29 de mayo celebramos la memoria litúrgica de San Pablo VI, unido inseparablemente al Concilio Vaticano II, iniciado por Juan XXIII, que presidió durante tres periodos consecutivos con respeto a la fraternidad episcopal y con la responsabilidad de Sucesor de Pedro. Sufrió mucho por su fidelidad, en medio de profundas conmociones eclesiales; fue motivo de gozo su reciente canonización. Murió como había presentido, el día de la Transfiguración del Señor, el 6 de agosto, y la memoria litúrgica se celebra el día que recibió la ordenación de presbítero.

Todavía otro hecho, éste relacionado con el Papa Juan Pablo I. Han sido declaradas por el Papa Francisco el año 2017 sus virtudes heroicas y, consiguientemente, es venerable. Solo 34 días vivió como Papa Albino Luciani, que unió por primera vez los nombres de sus dos predecesores; murió el 28 de septiembre de 1978. Termina de ser constituida la Fundación Vaticana Juan Pablo I, cuya vicepresidenta es Stefania Falasca, además de ser vicepostuladora de la causa de canonización.

Llama la atención la extraordinaria personalidad de los últimos Papas; e igualmente es motivo de admiración su fidelidad a Dios y su santidad reconocidas ya por la Iglesia a Juan XXIII, a Pablo VI y a Juan Pablo II. En la oración al Señor por el Papa, el día de San Pedro, recurramos también a estos Papas santos. Como hay comunión eclesial en la sucesión apostólica a todos los sucesores de Pedro reconocemos la misma autoridad, aunque sea lícito tener preferencias por un estilo u otro.

El ministerio “petrino” es un don precioso otorgado por Jesús a su Iglesia en la persona del Apóstol Pedro. La voluntad del Señor aparece en varios textos evangélicos, que están reproducidos en forma de inscripción con grandes letras en el interior de la basílica de San Pedro en Roma. “Tú eres Pedro, y sobre esa piedra edificaré mi Iglesia” (Mt. 16, 18). La imagen de la Iglesia como construcción aparece en el cambio de nombre: Se llamaba “Kefas” y en adelante su nombre será Pedro; el Apóstol es para la Iglesia como Piedra, como Roca firme, estable y segura. Otro pasaje evangélico: “Simón, Simón, yo he pedido por ti, para que tu fe no se apague. Y tú, cuando te hayas convertido, confirma a tus hermanos (Lc. 22, 32). Pedro, aunque negó a Jesús, arrepentido y perdonado, recibe del mismo Jesús la gracia de confirmar en la fe a sus hermanos en virtud de la oración de Jesús. Y por fin otras palabras dirigidas a Pedro: “¿Me quieres?” Y él contestó: “Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero” (Jn. 21, 17). Lo que por miedo negó Pedro en la Pasión, por amor confiesa ahora; antes aseguraba que no conocía a Jesús y ahora le manifiesta humildemente su amor. Pedro es constituido pastor de la Iglesia, del rebaño de Jesús. Es un don del Señor para nuestro servicio, no mérito propio. Es un “oficio de amor” (San Agustín), un encargo que supone y sella el amor.

El ministerio del Papa es un servicio inapreciable a la Iglesia en su vida y misión. Con el agradecimiento a nuestro Señor Jesucristo por este regalo, unimos la oración por el Papa, nuestro respeto y afecto, la comunión cordial y la obediencia sincera. Pidamos para el Papa una fe vigorosa, una esperanza alegre y una caridad solícita. ¡Que el Espíritu Santo le otorgue la gracia de la oración asidua, del celo ardiente y del servicio humilde! ¡Que lo sostenga en sus fatigas y lo consuele en sus sufrimientos apostólicos!

+ Ricardo Blázquez

Cardenal Arzobispo de Valladolid

 

Card. Ricardo Blázquez
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Don Ricardo Blázquez Pérez nació en Villanueva del Campillo, provincia y diócesis de Ávila, el 13-4-1942. Realizó sus estudios en los seminarios Menor y Mayor de Ávila (1955-67) y fue ordenado presbítero el 18-2-1967. Obtuvo el doctorado en Teología por la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma (1967-72) y también estudió en universidades alemanas. Sus 21 años de ministerio sacerdotal se centraron en la actividad docente. Fue secretario del Instituto Teológico Abulense (1972-76), profesor (1974-88) y decano (1978-81) de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca, así como vicerrector de la misma. El 8-4-1988 fue elegido obispo de la iglesia titular de Germa di Galazia y nombrado obispo auxiliar de Santiago de Compostela, recibiendo la ordenación episcopal en esa catedral el 29 de mayo siguiente de manos de D. Antonio María Rouco Varela. El 26-5-1992 fue designado obispo de Palencia y el 8-9-1995 obispo de Bilbao. El 13-3-2010 se hizo público su nombramiento por el papa Benedicto XVI como 14.º arzobispo metropolitano y 40.º obispo de Valladolid, sede de la que tomó posesión el 17-4-2010. Desde marzo de 2014 es el presidente de la Conferencia Episcopal Española, organismo del que ya fue presidente entre 2005 y 2008, y vicepresidente entre 2008 y 2014; anteriormente, fue miembro de la Comisión para la Doctrina de la Fe (1988-93) y de la Comisión Litúrgica (1990-93), y presidente de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe (1993-2002) y de la Comisión Episcopal de Relaciones Interconfesionales (2002-05), así como Gran Canciller de la Universidad Pontificia de Salamanca (2000-04). El papa Francisco le creó cardenal en el consistorio del 14-2-2015, con el título de Santa Maria in Vallicella, y le nombró miembro de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (2014), de la Congregación para la Doctrina de la Fe, del Consejo Pontificio de la Cultura y de la Congregación para las Iglesias Orientales (todos en 2015) y de la comisión cardenalicia para la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (2016). Además de colaborar en la redacción de muchos documentos de la Conferencia Episcopal Española, son reseñables sus siguientes publicaciones: La resurrección en la cristología de Wolfhart Pannenberg (1976) Jesús sí, la Iglesia también (1983) Jesús, el Evangelio de Dios (1985) Las comunidades neocatecumenales. Discernimiento teológico (1988) La Iglesia del Concilio Vaticano II (1989) Tradición y esperanza (1989) Iniciación cristiana y nueva evangelización (1992) Transmitir el Evangelio de la verdad (1997) En el umbral del tercer milenio (1999) La esperanza en Dios no defrauda: consideraciones teológico-pastorales de un obispo (2004) Iglesia, ¿qué dices de Dios? (2007) Iglesia y Palabra de Dios (2011) Del Vaticano II a la Nueva Evangelización (2013) Un obispo comenta el Credo (2013)