Corazón de la Iglesia y del mundo

En este año tan marcado por la crisis del coronavirus y sus múltiples consecuencias en forma de confinamientos, declaraciones de estados de alarma, limitaciones y crisis económicas, después de celebrar la cuaresma y la pascua, llegamos a la celebración de la solemnidad de la Santísima Trinidad y la Jornada de la Vida Contemplativa. Se trata de una jornada peculiar en la que estamos llamados a rezar por aquellos que rezan habitualmente por nosotros y por el mundo entero, las personas consagradas de vida contemplativa. En esta jornada manifestamos también nuestra estima por la vocación contemplativa y el compromiso de conocer y dar a conocer esta vocación, que se sitúa en lo más profundo de la vida eclesial.

El lema de 2020 es «Con María en el corazón de la Iglesia». María es paradigma de la vida consagrada contemplativa, que está llamada, como ella, a habitar el corazón de la Iglesia. Os recomiendo releer aquella página tan conocida del diario de Santa Teresa del Niño Jesús, en la cual describe cómo encontró su propia vocación dentro de los múltiples carismas con que Dios enriquece a la Iglesia:

«Al contemplar el cuerpo místico de la Iglesia, no me había reconocido a mí misma en ninguno de los miembros que san Pablo enumera, sino que lo que yo deseaba era más bien verme en todos ellos(…). Reconocí claramente y me convencí de que el amor encierra en sí todas las vocaciones, que el amor lo es todo, que abarca todos los tiempos y lugares, en una palabra, que el amor es eterno.Entonces, llena de una alegría desbordante, exclamé: “Oh Jesús, amor mío, por fin he encontrado mi vocación: mi vocación es el amor(…). En el corazón de la Iglesia, que es mi madre, yo seré el amor; de este modo lo seré todo, y mi deseo se verá colmado”».

La vida contemplativa esdiscreta y escondida, pero está presente en todo. No se trata de miembro más entre los otros, sino que representa el amor, aquello que vivifica y sostiene a todos los miembros. María es la memoria del amor de Dios en Jesús, y la vida contemplativa es la memoria del amor de Jesús en la Iglesia; por eso, el lugar de la vida contemplativa coincide con el lugar de María: el corazón del cuerpo místico de Cristo. Hoy es, pues, un día propicio para recordar y agradecer la vida de tantos hombres y mujeres consagrados a la vida de contemplación, una vida oculta y fecunda para la Iglesia y el mundo; una vida que nos muestra la luz de Dios.

La vida consagrada contemplativa custodia el amor de Cristo, que es la realidad central de la fe. Con María en Belén, mantiene viva la confianza en ese Dios que, por puro amor, se encarna y nace para salvación de todos.Con María al pie de la cruz, genera a su alrededor la paciencia y la perseverancia de quien se sabe acogido por las entrañas compasivas de Dios Padre en toda circunstancia, también en medio de dificultades y sufrimientos, como estamos viviendo ahora. También irradia al mundo la alegría de vivir. Con María en las bodas de Caná, contagia ese gozo que solo conoce quien ha probado el don del Espíritu Santo, que es un anticipo del gran banquete del Reino.

Los contemplativos son, en el corazón de la Iglesia, el amor. El infinito amor de Dios que María conservó en su corazón para la vida del mundo. Amor que hoy, aún más,alienta la esperanza. Nos encomendamos a María, nuestra Madre, y le pedimos que ayude a los miembros de la vida contemplativa a vivir como corazón que vivifica la Iglesia y el mundo.

 

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
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Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar. Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos. En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989). El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”. El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis. El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.