Testimonio de los niños de comunión

Vuestra tristeza se convertirá en alegría

 

Las celebraciones en las parroquias han tenido que ser aplazadas por la situación de pandemia. Las Comuniones que suelen ser la estampa típica de mayo y junio, han dejado su hueco al duelo y a la preocupación por la pandemia. Los niños esperan su día. Tienen esperanza porque confían que las palabras de Jesús: “vuestra tristeza se convertirá en alegría”.

 

«Estoy triste porque no he podido tomar la comunión el día que teníamos programado pero bueno, sé que ese día pronto llegará y mientras seguiré preparándome para mi Primera Comunión». Edurne, Ntra. Sra. de la Paz de Albacete.

«Soy Antonio Suárez. Mi comunión era el 9 de mayo. Aunque yo ya sabía que no podía tomarla esa fecha, me dio mucha pena cuando llegó ese día que ni siquiera pudimos salir de casa. Ya por fin, el día 24 de mayo volvimos a la Iglesia. Fue ese día cuando más me acordé, sobre todo, en el momento de la Comunión porque yo aún no pude recibir a Jesús. De todos modos, tengo muchísima ilusión y ganas, y el día que podamos celebrar mi Comunión seré muy feliz porque estaremos todos juntos». Antonio, San Blas de Villarrobledo.

«Ilusión, temor, alegría, expectación y un deseo enorme de convertir la Primera Comunión en un día inolvidable. Pero esta pandemia lo ha parado todo y pronto podremos tomar el Cuerpo de Cristo. Tened fe». Irene, Franciscanos de Albacete.

«El no poder recibir aún mi Primera Comunión me hace sentirme un poco triste, pero, por otro lado, más emocionada. Siento a Jesús conmigo, Él decidirá. Por el momento, me acompaña, no me abandona, me hace ser feliz, así que al recibirlo ese día tan esperado estaremos más juntos, para siempre, en cada comunión, durante toda mi vida, y eso va a ser genial». Carlota, Ntra. Sra. Angustias y San Felipe Neri de Albacete.

«Estoy un poco triste. Tengo muchas granas de tomar la Comunión, de estar más cerca de Jesús y de ser su amiga. Ese día va a ser muy especial para mí. Aunque ahora prefiera que mi tía se cure. Cuando salga del Hospital y estemos todos juntos, voy a ser más feliz». Marta, de Caudete.

«En mayo 2020 por primera vez iba a recibir a Jesús en Comunión. Ese día quedaría marcado en el calendario para siempre como un momento importante de alegría compartido con mis familiares, catequistas y amigos. Ese día no ha podido ser por ahora… No sé cuándo, ni como, ni quienes estarán acompañándome en ese día tan importante. De lo que estoy segura es de que Jesús me acompaña cada día… Quizás así nos centremos más en el significado real de la Comunión (eso me lo dicen mis padres). No estoy triste porque sé que ese día llegará pronto». María, San José de Albacete.

«Me llamo Diego Benalaque. Mi parroquia es San Pablo. Este año, debería haber celebrado mi Primera Comunión, pero por el Covid-19 se aplazó. Cuando me lo dijeron me sentí mal, lloré. No me creía que no pudiera hacer lo que deseaba porque me he preparado tres años para tomar el Cuerpo de Cristo. Mis padres me calmaron. Era mi ilusión, aun tengo la esperanza de hacer ese día tan importante para mí junto a mis compañeros. Es mi meta». Diego, San Pablo de Albacete.

«Me llamo Leyre. Mi comunión iba a ser el 23 de mayo. Me hacía mucha ilusión tomar la Primera Comunión, pero no la pude tomar. Sé que Jesús me está esperando para que cuando sea el momento me sienta más cerca de Él. Espero que pronto todos los niños que no pudieron recibir la primera comunión la tomen cuando sea posible». Leyre, Franciscanos de Albacete.

«Estoy bastante triste por no tomar la Comunión. Pero tengo un montón de ganas que pase esto y la pueda tomar. Me sigo preparando y tengo mucha ilusión de que llegue ese día». Patricia, Fátima de Albacete.

«El 16 de mayo tenía que ser nuestra Primera Comunión. Pero por esta pandemia que nos asola a todo el mundo, Señor, no te vamos a poder tomar para estar en unión contigo. Jesús no nos olvidamos de ti, ni de tu madre nuestra Madre la Virgen María. Rezamos una oración que hemos aprendido en cate, para que nos ayudes a cortar esto pronto, para poder recibirte». Iván, Santa María de Villarrobledo.

«Por no recibir aún la Primera Comunión, me siento bastante triste, sobre todo, con esta situación tan mala que nos ha tocado vivir. Estoy esperando con mucha ilusión ese día. El día en que Jesús, que ya está en mi corazón, alimente también todo mi ser. Sé que con su ayuda y con responsabilidad poco a poco volveremos a la normalidad». Pepe, Asunción de Hellín.

«Me siento triste por no poder tomar la comunión, ya que, es un día especial en el que me he estado preparando para el encuentro con Jesús. Pero estoy segura que pronto se podrá realizar y llenaré de luz mi corazón». Rebeca, La Eras (Alcalá del Júcar)

«Soy Victoria. Semana tras semana esperando mi gran día, pero mi fe me dice que queda muy poquito para recibir a Cristo, pues el Espíritu Santo me guía todos los días de mi vida». Victoria, Asunción de Hellín.

 

 

Diócesis de Albacete