La Santina desde la mirada de un niño

(Archidiócesis de Oviedo)

A finales de abril desde el Santuario de Covadonga se lanzó una propuesta dirigida a los niños para que pintasen a la Santina y enviasen por whatsapp o correo electrónico sus dibujos. El facebook del Santuario se ha llenado estos días de cientos de versiones de la Virgen de Covadonga. La Archidiócesis de Oviedo ha hablado con José Juan Hernández, canónigo del Real Sitio, sobre esta iniciativa y también sobre cómo se ha vivido en Covadonga la cuarentena y ahora la apertura tras dos meses sin recibir a visitantes y devotos.

¿Cuántas versiones de la Santina han recibido estos días?

Ha sido espectacular con casi 900 dibujos recibidos. Esta idea surgió con el propósito acercar la figura de la Virgen, y en concreto de la Santina, a los más pequeños. A veces comentamos que Covadonga es solamente para los mayores que vienen una vez al año, traen la vela, suben la escalera de las promesas y hay que buscar un enganche con la gente joven y hacer algo que a los niños les guste. Además les sirve para preguntar cómo es la Virgen de Covadonga, cuál es su iconografía, por qué lleva esto o lo otro. Muchos han preguntado por ejemplo por qué siempre sobre la cabeza lleva un paloma, es la advocación del Espíritu Santo, o también les llama la atención el niño que lleva en brazos que algunos no saben que es el Niño Jesús. Así pretendemos que la historia de Covadonga no se reduzca solo al héroe Pelayo y su gesta, aun con todo lo importante que es. El resultado ha sido espectacular.

¿De dónde han llegado los dibujos?

La gran mayoría son familias particulares, pero también se han hecho como actividad en colegios como La Milagrosa de Oviedo, Claretianos de Gijón, Agustinas de Avilés, de Noreña, entre otros. Incluso hemos recibido dibujos de fuera de Asturias: esta mañana me llegaban cuatro que venían de Valencia, de Argentina, México, Estados Unidos… De asturianos que viven allí o de personas que tienen vinculación con Asturias. Tenemos dibujos desde niños de cuatro años hasta de trece o catorce que hacen cosas realmente espectaculares, algunos son preciosos hechos con acuarelas.

¿Cómo han llevado el confinamiento en el Santuario?

Con sentimientos encontrados. Por una parte el hecho de estar en el Santuario que es un lugar precioso con un amplio recorrido interior te hace relativizar lo que es un confinamiento, nada que ver con una familia en un piso pequeño. Pero también con la pena de que hemos tenido el Santuario cerrado, la tienda, sin ingresos.  Aquí tenemos muchos empleados y ahora continúan en su puesto solo los imprescindibles porque el resto están en un ERTE. La situación de los trabajadores nos preocupa mucho y también la recuperación social a todos los niveles.

Estamos en contacto con mucha gente que lo está pasando mal, enfermos, persona que nos piden aplicar las misas por fallecidos, tanto de Asturias como de otros lugares. Casi todos los días tenemos en la misa intenciones que nos llegan en ese sentido. Nos llaman también para buscar consuelo, orientación, para hablar.

¿Ya han acudido devotos al Santuario?

Tenemos la dificultad de que la explanada del Santuario está en obras y no se puede subir en coche, tienen que aparcar en la glorieta del peregrino y subir caminando, por lo que solo ha llegado gente con movilidad. Ayer mismo en la misa de doce habría unas treinta personas. Los ves llorando, emocionados, gente que incluso te expresa que te quiere abrazar y no se puede. Lo estoy contando ahora mismo y emociona recordar el sentimiento con el que se acercan al Santuario. Mucha gente sigue también la misa y el rosario de las flores del mes de mayo por el canal de youtube. Ocurrió lo mismo durante la Semana Santa, las celebraciones fueron en la Santa Cueva y tener delante la imagen de la Santina en Viernes Santo o la Vigilia Pascual te hace vivirlo de una manera muy especial.

 

 

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