Redescubrir la belleza de rezar el Rosario

Siguiendo la hermosa y entrañable costumbre que nuestras generaciones aprendieron de pequeños, de vivir el «Mes de María», dedicándole el mes de mayo, y siguiendo también las indicaciones que nos ha hecho hace pocos días el papa Francisco en una carta que nos acaba de dirigir, acogemos la propuesta que nos hace de «redescubrir la belleza de rezar el Rosario en casa durante el mes de mayo». Es una invitación a rezarlo juntos o de manera personal. Lo hacemos en un momento de emergencia, cuando todavía está extendida la pandemia del coronavirus. Además —dice— «las restricciones de la pandemia nos han «obligado» a valorar esta dimensión doméstica, también desde el punto de vista espiritual».

El rezo del Rosario es una oración sencilla, de los sencillos y para los sencillos. Esto se entiende bien cuando vemos que Jesús pone de relieve el valor de la pobreza en la primera de las bienaventuranzas y da gracias a Dios porque son precisamente los sencillos los que más lo entienden. Repetir en un ritmo pausado de serenidad cincuenta veces el Avemaría, al tiempo que se meditan los misterios de la vida de Jesús, y con la implicación de su Madre, nos ayuda a tomar conciencia de la necesidad de orar con insistencia, como el mismo Jesús nos pide. Tengamos presente que los pobres tienen que repetir muchas veces las cosas para que se les escuche… Pensemos que la oración beneficia sobre todo al que la hace, ayuda a entrar en la intimidad de la confianza al que abre su corazón a Dios con sencillez, y crea un espacio persistente de solidaridad entre todos los que en red la comparten.

El rezo del Rosario nos coloca en el corazón del Evangelio, y por eso nos puede hacer tanto bien. Contemplando los misterios de gozo, de dolor, de luz y de gloria, hacemos un repaso meditativo a lo que es esencial para la vida cristiana y lo llevamos a la oración del brazo de la Madre y con la implicación que ella tiene. Esta referencia es clave para entender el Rosario y nos conecta con los acontecimientos fundamentales de nuestra fe.

En este sentido, también iremos haciendo camino sintiéndonos unidos, implorando juntos la protección maternal de la Virgen María sobre los enfermos y otras personas —las más vulnerables— que ya sufren precariedad económica grave. Si oramos así es para ser más solidarios con hechos concretos y estar al lado de los que más sufren. Pensemos que el esfuerzo de unidad es ya una victoria sobre el mal que nos aqueja y un signo evidente de que el bien siempre será más fuerte y ganará.

 

 

Mons. Sebastià Taltavull

Obispo de Mallorca

Mons. Sebastià Taltavull Anglada
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Mons. D. Sebastià Taltavull nace en Ciutadella de Menorca (Baleares), el 28 de enero de 1948. Después de los primeros estudios en la Compañía de Maria y en el Colegio salesiano, el año 1959 ingresa en el Seminario diocesano de Menorca y cursa los estudios de Humanidades, Filosofía y Teología. El 23 de septiembre de 1972 recibe la ordenación sacerdotal en la Catedral de Menorca, después de cursar estudios en la Facultad de Teología de Cataluña y obtener la Licenciatura en Teología dogmática. CARGOS PASTORALES El mismo día de la ordenación sacerdotal es nombrado Director de la Casa diocesana de Espiritualidad de Monte-Toro (1972-1984) y Delegado diocesano de Juventud (1972-1989). Dos años después, Rector del Santuario Diocesano de la Virgen de Monte-Toro, Patrona de Menorca (1975-1984). Es elegido Secretario del primer Consejo Diocesano de Pastoral (1973-1977) y Secretario del Consejo del Presbiterio y Colegio de Consultores (1983-1989). Fue Consiliario del Movimiento de Jóvenes Cristianos, de grupos de Revisión de Vida del MUEC y de Escultismo entre 1977 y 1989. Recibe el encargo de Formador (1977-1984) y Profesor de Teología dogmática (1977-1994) del Seminario y del Instituto Diocesano de Teología. Fue Rector del Seminario Diocesano de 1995 a 2002. El año 1984 es nombrado Párroco de San Rafael de Ciutadella, cargo que ejerce hasta 1992, año en que es nombrado Consiliario del Centro Catequístico de San Miguel (1992-2005). El 23 de septiembre de 1989 es nombrado Vicario General de la Diócesis de Menorca y Moderador de la Curia, cargos que ejerce hasta el año 2002, año en que es nombrado Párroco de Ntra. Sra. del Rosario de la Catedral y de San Francisco de Asís de Ciutadella y elegido Deán-Presidente del Cabildo y Penitenciario de la Catedral (2002-2005). Le es asignada la tarea de Moderador de la Asamblea Diocesana de Menorca celebrada entre los años 1996-1998. Además de trabajar en el Secretariado Diocesano de Catequesis en los Departamentos de Catequesis de adolescentes y jóvenes (1973-1995) es nombrado Delegado Diocesano de Catequesis (1989-1995) y forma parte del Secretariado Interdiocesano de Catequesis de Cataluña y Baleares (SIC), dedicándose especialmente a la catequesis de adolescentes, jóvenes y catequesis familiar. Como Consiliario ha trabajado en los Equipos de Matrimonios de Nuestra Señora (1988-2005) y se ha dedicado a la preparación y formación de catequistas (1973-1998) y de los matrimonios-catequistas de grupos de Catequesis familiar (1998-2005). Para los años 2002-2005 fue nombrado Delegado Diocesano de Medios de Comunicación Social y para las Relaciones Institucionales. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Barcelona por Benedicto XVI el 28 de enero de 2009 y recibió la Ordenación episcopal el 21 de marzo de 2009. Es administrador apostólico de Mallorca desde el 8 de septiembre de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social y Pastoral Social. Anteriormente, fue miembro del Consejo Asesor de la Subcomisión de Catequesis y desde junio de 2005 Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española hasta su nombramiento como Obispo. Desde 2009 hasta 2011 fue miembro de dicha comisión. En 2011, fue elegido Presidente de dicha Comisión.