Cáritas de Urgell destina 30.000 euros en tarjetas alimentarias para alimentos a las familias

(Obispado de Urgell)

La situación crítica de muchas personas, de familias donde conviven niños, personas sin trabajo y sin ingresos y también gente mayor, urge la intervención de Cáritas entregando a las familias, tarjetas alimentarias para comprar alimentos en los comercios.

La falta de alimentos en los bancos de reserva propios debido a las restricciones de movilidad actuales, ha provocado que, para dar respuesta concreta y directa a la problemática que estamos viviendo, se opte por esta solución. El objetivo es poder dar 100 tarjetas alimentarias para la compra de alimentos para las familias más vulnerables, que ahora ya tienen dificultades para abastecer la cesta de la compra.

Cáritas de Urgell ha constatado que en la última semana se han multiplicado las necesidades y dificultades que viven personas y familias para tener cubiertas las necesidades básicas, entre ellas la alimentación. Ante esta necesidad, que urge a las familias y respondiendo a esta demanda de ayuda social urgente, ya ha empezado a hacer llegar a grupos familiares que son atendidos por los servicios sociales de la entidad, o de otros que ya empiezan a necesitar, tarjetas canjeables en tiendas y comercios por un valor nominal de 300 euros. Se trata de llegar a un centenar de familias, para que puedan abastecerse de comida para un tiempo más extenso que les dé más confianza y más tranquilidad en su complicado día a día. Esta medida supondrá una inversión de 30.000 euros y permitirá ayudar a unas 100 familias -de unos 4 miembros de media- del área de la diócesis de Urgell, que va desde Balaguer, hasta el Valle de Aran, Puigcerdà , Seu de Urgell o Ribes de Freser.

Se ha abierto una campaña de emergencia a través de la página web de Cáritas de Urgell, en la que se pueden hacer donativos desde cinco euros hasta el importe que elija el donante.

Cáritas de Urgell tiene como objetivo en esta situación de crisis social, provocada por la pandemia del COVID-19, no dejar a nadie atrás en sus derechos sociales, y atender especialmente los más vulnerables.

Cáritas Española ha hecho una llamada explícita a la colaboración y al compromiso de las diferentes Administraciones públicas y, especialmente, de los Gobiernos de las Comunidades Autónomas, a colaborar en el desarrollo, puesta en marcha y tramitación de un Ingreso Mínimo Garantizado , un sistema de ingresos mínimos como última red de protección social de las personas y familias más empobrecidas. Cáritas aboga por establecer, como viene planteando desde hace años, un ingreso mínimo garantizado, con una cobertura equivalente en todo el territorio del Estado y que sea capaz de llegar a las familias que, por efecto de esta crisis, se incorporan a la pobreza y la exclusión social, y que se enfrentan al riesgo añadido de que su situación se agrave y se cronifique en el futuro más inmediato.

 

 

Obispado de Urgell