La Iglesia en Chile y Paraguay en acción para contener la pandemia

Paraguay cierra las fronteras debido a la COVID-19 y sólo permitirá la entrada de mercancías (ANSA)

Son cuatro las casas de retiro vacías que la diócesis de Talca, en Chile, ha puesto a disposición de las autoridades para el aislamiento de los infectados por la epidemia del Covid-19, que pueden contener casi doscientas camas. Los cuatro edificios en cuestión, tal como lo especifica la Conferencia Episcopal Chilena en su página Web, son: Casa Rauquén de Curicó (sede del ex Seminario de San Pablo), Regina Pacis de Talca, San Alberto Hurtado y Casa Joc, las dos últimas ubicadas en el sector Vilches de San Clemente.

El acuerdo se alcanzó el lunes 23 de marzo entre el Administrador Apostólico de Talca, Monseñor Galo Fernández Villaseca, y el Alcalde de la región del Maule, Pablo Milad, quien inmediatamente hizo examinar los edificios en cuestión para verificar la viabilidad del proyecto.

Esa iniciativa forma parte del compromiso de toda la Iglesia en Chile para colaborar con el Gobierno a fin de responder eficazmente a las necesidades determinadas por la actual pandemia de coronavirus. En efecto, en muchas diócesis, los Obispos han puesto sus estructuras libres a disposición de las autoridades locales.

Ayer el Ministerio chileno de Salud dio a conocer los datos actualizados de los contagiados, que indican que en las últimas 24 horas han registrado un aumento de doscientas veinte personas, alcanzando el umbral de más de mil cien casos en todo el país.

Por su parte, los Obispos paraguayos, mediante comunicado publicado en su página Web, aprueban las iniciativas implementadas por el Gobierno nacional para responder a las necesidades de los sectores vulnerables de la población afectados por la emergencia sanitaria.

Concretamente, los Prelados consideran que los sectores más vulnerables, como los pobres y los ancianos, deben recibir ayuda alimentaria con extrema urgencia. De hecho escriben: «Apreciamos que el Gobierno estudie y promueva con carácter urgente las transferencias monetarias directas a los sectores más afectados y la utilización de sistemas de vales canjeables por alimentos».

Según el Gobierno, los municipios y los gobernadores se encargarán de distribuir los alimentos a las familias y a las personas necesitadas, y los Obispos informan que «todas las diócesis, vicariatos y parroquias, están dispuestos a colaborar». Cabe destacar que en el país actualmente hay treinta  y siete casos confirmados de infección por Covid-19 y tres personas fallecidas, según las cifras del 25 de marzo.

 

 

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