Diario de un pastor ante el Covid-19. 26/03/2020

SANITARIO ESPAÑOL… DE FRENTE ERGUIDO

La sociedad española está siendo agradecida y por muchos medios llegan las alabanzas y felicitaciones a todo el personal sanitario, desde los médicos, supervisoras, enfermeras, auxiliares, farmacéuticos, celadores, personal de limpieza, voluntarios… Me adhiero una vez más, al reconocimiento social de estos buenos profesionales que en medio de las dificultades y con las carencias de medios de que disponen, continúan en “primera línea de batalla”. Pero hoy quisiera traer a la consideración de los lectores, la importancia y el papel que está desempeñando la Sanidad Militar.

Si hay un apellido que, junto al Covid-19, nombre del mortífero virus que nos circunda, resuena estos días es Balmis. Es el nombre que elegido por el Ministerio de Defensa para referirse al complejo operativo desplegado en la lucha contra el viral enemigo. Un apellido, que, sin duda, habría pasado desapercibido para tantos españoles, de no ser por las lamentables circunstancias que estamos viviendo.

Y sin embargo Balmis es el apellido de aquel médico de nombre Javier que, junto con su colega Josep Salvany y la enfermera Isabel Zendal, realizaron una de las mayores hazañas humanitarias de la historia, con la extensión generalizada de la vacuna de la viruela por todo el continente americano.

Como aquel nombre, y sin duda otros muchos de médicos militares, incluyendo a los laureados Bertoloty y Ramírez, Muñoz Mateos y Montoya o Ruigómez Velasco, del Cuerpo Militar de Sanidad, pasarán desapercibidos cuando gracias a Dios acabe toda esta historia que ahora escribimos con lágrimas en los ojos.

Mientras tanto, y aun cuando con gozo recibirán los aplausos que la sociedad española les brinda cada uno de los oscuros atardeceres, seguirán trabajando con el orgullo y honor propio de los militares e irradiando los valores de los que se han alimentado a lo largo de su historia.

Hace unos días dedicaba unas palabras a todos los miembros de la Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Hoy, junto a ellos, tenemos también especialmente la oración y el agradecimiento a quienes, termómetro en mano, llaman a las puertas de hogares en riesgo y controlan la salud de tantos ancianos, sin más armadura que un uniforme en cuyo hombro reluce la bandera de España y en cuyo pecho brilla resplandeciente la Cruz de Malta.

Esa cruz que cada uno de nosotros ahora, en esta cuaresma especialmente penitencial, llevamos en silencio. Ese silencio abrumador con el que tantas veces nuestros sanitarios españoles han trabajado en tierra, mar e incluso en el aire. Es el mismo silencio con el que, renunciando a fama y dinero, han vivido la milicia como lo que es: su vocación, su sino, su casa.

Tampoco ellos saben vivir de otra manera, trabajando por nuestra salud, y por eso sólo puedo decir lo que la voz canta: «¡sanitario adelante, te reclama una voz en la llama…sanitario, humanitaria calma, calma el dolor del soldado español!»

 

 

+Juan del Río Martín
Arzobispo Castrense de España

Mons. Juan del Río
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Mons. D. Juan del Río Martín nació el 14 de octubre de 1947 en Ayamonte (Huelva). Fue ordenado sacerdote en el Seminario Menor de Pilas (Sevilla) el 2 de febrero de 1974. Obtuvo el Graduado Social por la Universidad de Granada en 1975, el mismo año en que inició los estudios de Filosofía en el Centro de Estudios Teológicos de Sevilla, obteniendo el título de Bachiller en Teología en 1979 por la Universidad Gregoriana de Roma. Es doctor en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (1984). Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis de Sevilla. Comenzó en 1974 como profesor en el Seminario Menor de Pilas, labor que ejerció hasta 1979. De 1976 a 1979 regentó la Parroquia de Sta. María la Mayor de Pilas. En 1984, una vez finalizados los estudios en Roma, regresó a Sevilla como Vice-rector del Seminario Mayor, profesor de Teología en el Centro de Estudios Teológicos, profesor de Religión en el Instituto Nacional de Bachillerato Ramón Carande y Director espiritual de la Hermandad de los Estudiantes de la Universidad sevillana. CARGOS PASTORALES En los últimos años como sacerdote,continuó su trabajo con los jóvenes e inició su labor con los Medios de Comunicación Social. Así, desde 1987 a 2000 fue capellán de la Universidad Civil de Sevilla y Delegado Diocesano para la Pastoral Universitaria y fue, desde 1988 a 2000, el primer director de la Oficina de Información de los Obispos del Sur de España (ODISUR). Además, colaboró en la realización del Pabellón de la Santa Sede en la Expo´92 de Sevilla, con el cargo de Director Adjunto, durante el periodo de la Expo (1991-1992). El 29 de junio de 2000 fue nombrado obispo de Jerez de la Frontera y recibió la ordenación episcopal el 23 de septiembre de ese mismo año. El 30 de junio de 2008, recibe el nombramiento de Arzobispo Castrense de España y Administrador Apostólico de Asidonia-Jerez. Toma posesión como Arzobispo Castrense el 27 de septiembre de 2008. El 22 de abril de 2009 es nombrado miembro del Comité Ejecutivo de la CEE y el 1 de junio de 2009 del Consejo Central de los Ordinarios Militares. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro del Consejo de Economía y de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde marzo de 2017. Ya había sido miembro de esta Comisión de 2002 a 2005 y su Presidente de 2005 a 2009, año en que fue elegido miembro del Comité Ejecutivo, cargo que desempeñó hasta marzo de 2017. El 20 de octubre de 2011, en la CCXXI reunión de la Comisión Permanente, fue nombrado miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia".