Notas de prensa de las diócesis españolas en relación a la situación creada por el coronavirus

Una de las medidas de las diócesis españolas es extremar precauciones a la hora de besar las imágenes. Foto: Archidiócesis de Madrid

Arzobispado Castrense

«En el dificil tiempo que estamos viviendo a causa de la pandemia del Covid-19, considerando el impedimento para celebrar la liturgia comunitariamente en la iglesia según lo indicado por los obispos para los territorios bajo su jurisdicción, han llegado a esta Congregación peticiones concernientes a las próximas fiestas pascuales. En este sentido se ofrecen indicaciones generales y algunas sugerencias a los Obispos».

Arzobispado Castrense

 

Diócesis de Ourense

«NORMAS ACERCA DE CELEBRACIONES EN ESTA SITUACIÓN EXTRAORDINARIA

1. CELEBRACIÓN DE LAS EXEQUIAS

1. Recordamos que la celebración en los tanatorios limítese estrictamente a familiares y allegados. Cúmplanse en todo momento las indicaciones de las autoridades civiles y sanitarias.

2. Los sacerdotes en edad avanzada o con patologías de riesgo absténgase de acudir a los tanatorios y limítense al rito de inhumación en el cementerio. En caso de imposibilidad para acudir, pónganse en contacto con el Arcipreste.

3. Conscientes de la situación, tengamos unas palabras de consuelo humano y cristiano hacia los familiares antes de comenzar el rito propio de las exequias, dado que viven este momento sin el calor de sus vecinos y amigos. “Queridos amigos: Aunque no podamos abrazarnos ni sentir el calor de la cercanía física, sintamos la presencia de nuestros
vecinos y amigos que, desde sus hogares oran con nosotros, y abramos nuestro corazón a la esperanza de la fe en la
Resurrección…” (Sugerencia que cada uno adapte a la situación propia)

4. Respecto a los estipendios: Sería un signo de solidaridad y cercanía no percibir ningún estipendio (si la familia tiene en su póliza incluido el servicio religioso que ella resuelva la situación con la compañía).

5. Una vez que la situación vuelva a su normalidad, sugerimos proponer a los familiares que se celebre un funeral comunitario, con especial solemnidad, por todos los fallecidos en la parroquia durante este tiempo, como signo de comunión y en orden a evitar la multiplicación de las celebraciones. Lo mismo indicamos para los aniversarios previstos durante este tiempo. Concluido el rito de exhumación comuníquese a los asistentes, con estas o parecidas palabras, esta sugerencia: “Con la esperanza puesta en Dios, agradecemos vuestra cercanía y oración y, con el fin de facilitar la celebración de la Misa de funeral, por todos los fallecidos durante este tiempo, tendremos una Eucaristía comunitaria cuyo horario os comunicaremos en e momento oportuno”

6. Una vez superada esta situación crítica, se enviará desde la Vicaría para la Pastoral un subsidio litúrgico para la celebración comunitaria de los funerales y aniversarios, que cada uno adaptará a sus circunstancias concretas.

OTRAS CELEBRACIONES

La finalidad de estas normas, dirigida a los sacerdotes comprometidos en el servicio pastoral, fuera de los ámbitos hospitalarios y centros afines, es doble:

 asegurar a los fieles, que reciben los sacramentos, una adecuada protección del posible contagio viral;

 y también prevenir una eventual infección del ministro del sacramento.

Las sugerencias que a continuación se ofrecen constituyen una ayuda práctica para vivir el ministerio ordenado con un oportuno celo en el servicio a los fieles y con sentido de responsabilidad hacia ellos y hacia sí mismos, con la certeza de cumplir los gestos sacramentales en las modalidades rituales que permiten las circunstancias extraordinarias. Las directrices pastorales están amparadas por el Derecho Canónico y las instrucciones pastorales de los rituales sacramentales, que ya prevén limitaciones en las celebraciones de los sacramentos en circunstancias
extraordinarias.

Conviene discernir, de forma prudencial, las necesidades espirituales de los fieles y la oportunidad pastoral. El ministro que se encuentre en situación de riesgo, absténgase de la celebración tanto de la Unción de enfermos, como de la visita domiciliaria y el Viático, pidiendo, si fuera necesario, la ayuda de otro compañero.

1. Celebración de la Santa Misa sin la presencia de pueblo

En las sacristías cuídese con particular atención la higiene ambiental y la conservación de las formas y del vino, destinados a la consagración. Cámbiense y lávense frecuentemente el corporal, la palia y los purificadores. Deberá contarse con un dispensador de jabón líquido o de alcohol y pañuelos o toallitas de papel de un solo uso para el lavado de las manos al comienzo y al final de la Santa Misa.

2. Administración del sacramento de la Reconciliación

a. Cuando su administración tenga lugar en lugares de culto, hágase en espacios amplios y aireados. Durante la escucha de las confesiones habrá de guardarse una distancia de al menos un metro entre el confesor y el penitente.

b. En caso de confesión auricular en el domicilio de un enfermo o de una persona anciana, el sacerdote deberá guardar las mismas precauciones establecidas para la Reconciliación en lugares de culto, manteniendo la debida distancia entre él y el penitente. Evítese el apretón de las manos como gesto de despedida del penitente o de saludo a los familiares y otras personas presentes en la casa.

c. También en este caso, como medio de protección del enfermo o del anciano y propia, ambos deberán utilizar una
mascarilla protectora adecuada, así como guantes de vinilo o látex de un solo uso.

3. El Viático en el lecho de los moribundos

a. En la medida de lo posible, el Viático —hasta el fin de la emergencia sanitaria— será llevado a los domicilios de los
moribundos por un ministro ordenado y no por uno extraordinario.

b. Deberán observarse las mismas precauciones que las ya referidas cuidando de no tocar la boca del enfermo mientras se le administra la forma consagrada o un fragmento de la misma.

c. El sacerdote —antes de proceder a dar la comunión al enfermo y, nuevamente, antes de salir de la casa adonde ha
llevado el Viático— lávese las manos con agua y jabón o con alcohol, y séqueselas con pañuelos o toallitas de papel de un solo uso (llevarlas con uno al dirigirse a la casa de los enfermos).

4. La Santa Unción

a. El ministro que acuda al domicilio de un enfermo que ha solicitado la Santa Unción, como medida de protección,
deberá llevar consigo un par de guantes de un solo uso, de vinilo o látex.

b. En la administración de la santa Unción se observarán las mismas precauciones ya referidas.

c. Antes de iniciar el rito, el ministro se pondrá los guantes y administrará el óleo con el dedo pulgar, teniendo mucho cuidado de no tocar luego la superficie del guante con los dedos descubiertos.

5. Visitas domiciliarias a los enfermos solo en caso de urgente necesidad

a. Hasta el fin de la emergencia sanitaria acudirá a los domicilios de los enfermos solo el ministro ordenado respetándose las normas sanitarias anteriormente indicadas.

DECRETO DE LA PENITENCIARIA APOSTÓLICA SOBRE LA CONCESIÓN DE INDULGENCIAS ESPECIALES A LOS FIELES EN LA ACTUAL SITUACIÓN DE PANDEMIA.

Se otorgan indulgencias especiales a los fieles afectados por la enfermedad de Covid-19, comúnmente conocida como Coronavirus, así como a los trabajadores de la salud, los miembros de la familia y todos aquellos que, en cualquier capacidad, incluso con oración, los cuidan.

«Que la esperanza os tenga alegres; manteneos firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración; » (Rom 12,12).

Agradecemos sigáis respetando las normativas que, con motivo de esta situación excepcional, vayan saliendo para caminar todos juntos y en comunión. Unidos entre nosotros y acompañando, aunque sea desde el silencio, a nuestro pueblo».

Diócesis de Ourense

 

Obispado de Cádiz y Ceuta

«La Iglesia de Cádiz y Ceuta no es ajena a la complicada situación que vive todo nuestro país. Este delicado momento nos sitúa ante la realidad de nuestra vulnerabilidad y pone a prueba nuestra responsabilidad como ciudadanos y también como cristianos. Vivimos momentos excepcionales que requieren medidas excepcionales. Por ello, desde el inicio de esta crisis sanitaria, el Obispado de Cádiz y Ceuta ha recomendado a los fieles seguir, en todo momento, las indicaciones emitidas por las autoridades competentes.

Derivadas de estas indicaciones, el Obispo de Cádiz y Ceuta ha dispuesto lo siguiente para todos los fieles, parroquias y lugares de culto público:

  • Las iglesias han de permanecer abiertas mientras las autoridades no dispongan lo contrario.
  • Las misas diarias y dominicales, la administración de los sacramentos, así como las celebraciones litúrgicas, se mantienen.
  • Se dispensa del precepto dominical a todos los fieles. Rogamos a las personas  que, por sus condiciones de salud, edad o contacto con población de riesgo, no asistan a celebraciones. Se recomienda seguir estas celebraciones a través de los medios de comunicación.
  • Suspender toda actividad formativa (catequesis, reuniones, convivencias, encuentros) prevista. Suspender concentraciones, como encuentros devocionales, retiros, etc, habituales en la pastoral ordinaria.
  • Se suprimen las visitas turísticas a las Iglesias y museos diocesanos.

Como se indicó anteriormente:

  • Se aconseja a los fieles, en todo momento, seguir las pautas de prevención dispuestas por las administraciones sanitarias y profesionales de la salud.
  • En el caso de los templos, ha de retirarse el agua bendita de las pilas que hay en las entradas de las iglesias y en otros lugares de devoción.
  • En las celebraciones eucarísticas, los celebrantes y ministros de la comunión, deberán lavarse las manos antes y después de distribuir la comunión.

En este tiempo de Cuaresma, de especial importancia e intensidad espiritual para los cristianos, hemos de ser conscientes de que vivimos un especial momento de prueba en el que hemos de unirnos especialmente a Cristo en su pasión. Esta experiencia espiritual hemos de intensificarla personalmente a través de las prácticas devocionales privadas, como el rezo del Santo Rosario, el ejercicio del Via Crucis, la Liturgia de las Horas y la oración, que han de ser en estos días la muestra de nuestro amor y confianza en Dios. Intensifiquemos, además, la oración por todos los enfermos y por los que trabajan en los servicios de salud y el cuidado de las personas, pidiendo al Señor que, en su infinita bondad, permita el fin de esta pandemia.

Los cristianos hemos de caracterizarnos en estos momentos por el ejercicio de nuestra caridad expresada en la solidaridad para con todos, comenzando por ser rigurosos en el cumplimiento de las indicaciones expresadas por las autoridades competentes, así como en la atención a los necesitados y sus familias.

Se pide a los sacerdotes disponibilidad y especial esmero para atender a los enfermos llevando la fuerza de la Palabra de Dios y la Eucaristía y acompañando a los profesionales sanitarios y voluntarios en este especial momento.

Nos encomendamos a la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, Salud de los Enfermos, y a nuestros patronos San Servando y San Germán para que intercedan por nosotros».

Obispado de Cádiz y Ceuta

 

Diócesis de Lleida

«A los miembros del pueblo de Dios de la Diócesis de Lleida

Os he enviado anteriormente algunas indicaciones sobre la manera de proceder en las actividades pastorales ante el coronavirus. Como bien sabéis la evolución de la situación provocada es muy rápida.

La Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal española ha emitido una nota que os adjunto y, atendiendo las orientaciones de las autoridades civiles,

1.- Hago mía la nota de la Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Española y determino que sean de estricto cumplimiento las recomendaciones que contiene.

2.- Dispenso del precepto dominical, mientras las disposiciones oficiales de las autoridades civiles no confirmen el final de la situación, sin prejuicio de la celebración eucarística particular de cada padre.

3.- Quedan suprimidas todas las actividades formativas, durante el mismo período, que se realicen en locales de la Iglesia Diocesana.

4.- Pido que los templos, en horario ordinario, resten abiertos al servicio de las personas que individualmente quieran ir a rezar.

5.- Suspendo el receso cuaresmal de la Catedral del día 15 de marzo, así como también el de los presbíteros del día 16.

6.- Constituyo una Comisión Diocesana, mientras dure la situación tan rápidamente cambiante que sufre nuestro pueblo a causa del coronavirus, para coordinar los servicios sociocaritativos de las parroquias y comunidades cristianas.

Y pido cumplir con lo que la autoridad civil está prescribiendo en cada momento y al mismo tiempo que, si están a tu alcance, utilices los medios electrónicos más adecuados para ofrecer la Palabra de Dios y ayudar a rogar a los miembros de tu comunidad.

+ Salvador Giménez, obispo de Lleida.

Diócesis de Lleida

 

Conferencia Episcopal Tarraconense

«Ante el aumento de contagios por el coronavirus y, siguiendo las indicaciones de las autoridades sanitarias, para contribuir a la protección de la salud pública, los Obispos de las 10 Diócesis con sede en Cataluña DISPONEMOS las siguientes medidas de urgencia que regirán desde el día de hoy:

  1. Todos los fieles de las 10 Diócesis con sede en Cataluña quedan dispensados del precepto dominical mientras dure la situación de grave crisis sanitaria actual.
  2. Debido a la situación totalmente excepcional que estamos viviendo, desde el día de hoy quedan suspendidas todas las celebraciones de la Eucaristía con participación de fieles, también la dominical.
  3. En orden a las exequias, que en diálogo con las familias, se celebren de forma simplificada y los funerales se pospongan para más adelante.
  4. Otras celebraciones sacramentales, con prudencia pastoral, se pospondrán para más adelante.
  5. Será bueno mantener las Iglesias abiertas, en la medida de lo posible, y que se atienda con caridad pastoral a los enfermos y las personas angustiadas.
  6. Quedan en vigor las disposiciones que cada Obispo ha dado ya para sus respectivas Diócesis

Pedimos a todos los fieles que intensifiquen la oración y traten de seguir la Santa Misa a través de la televisión, de la radio, o internet, rogando a Dios que nos libere de esta pandemia, por intercesión de la Virgen María».

Conferencia Episcopal Tarraconense

 

Obispado de Córdoba

«En relación con la epidemia de coronavirus que está azotando nuestra sociedad a nivel mundial, aparte de lo ya indicado el pasado 6 de marzo, el Obispo de Córdoba declara:

  1. En las dificultades, Dios está más cerca que nunca de cada uno de nosotros. A él acudimos especialmente en los momentos de necesidad. Pedimos en estos días que aleje de nosotros esta epidemia, que alivie a los enfermos, que fortalezca a quienes atienden a los contagiados, que conceda el descanso eterno a los difuntos. Jesucristo ha cargado con nuestros dolores para curarnos, para darnos la salvación eterna. Por su resurrección, Jesucristo nos ha liberado del miedo a la muerte, que nos hace vivir como esclavos (cf. Hbr 2,15). En Cristo y por Cristo se ilumina el misterio del dolor y de la muerte, que fuera de su Evangelio nos abruma (GS 22). Dios tiene un mensaje de salvación para nosotros en estos momentos de dificultad, acerquémonos a él.

 

  1. Estamos atentos a las disposiciones de la Autoridad civil para cumplir sus ordenanzas: prohibición de los actos colectivos, medidas higiénicas, cautelas y provisiones, etc. Somos ciudadanos que queremos contribuir al bien común, y a ello contribuyen las medidas de prevención y de ataque, que dicta la ciencia. Nos mueve a ello la solidaridad cristiana y la búsqueda del bien de los demás, antes incluso que el de uno mismo.

 

  1. En el ámbito eclesiástico, propio de nuestra competencia, establecemos:

3.1. Todos los fieles católicos de la diócesis de Córdoba quedan dispensados del precepto dominical, que prescriben los cánones 1246-1248. Es decir, están dispensados de la obligación de acudir a Misa los domingos y fiestas de guardar, mientras dura la epidemia.

3.2. En nuestras parroquias y demás instituciones diocesanas, quedan suprimidas todas las actividades no sacramentales (catequesis, reuniones de grupos formativos, encuentros, etc.). Hasta el 30 de marzo se suprimen todos los cultos de las distintas Hermandades y Cofradías que se celebran en los templos. Se mantiene, por ahora, la celebración de las Misas dominicales y diarias para las personas que quieran acudir a las mismas, observando las cautelas establecidas.

3.3. Con respecto a las celebraciones de Bodas, Exequias y Misas funerales, se recomienda que participen únicamente los familiares y personas más allegadas, manteniendo las mismas medidas de prevención antes indicadas.

3.4. Para el sacramento de la confesión, se aconseja vivamente el uso del confesionario, provisto de rejilla y tela higiénica.

3.5. Se ruega a los sacerdotes estén más disponibles para atender la demanda de los fieles que así lo requieran en sus domicilios, cuando estos no salen de casa.

  1. Según la costumbre de siglos, nuestra diócesis se acoge especialmente a la protección del arcángel san Rafael, custodio de Córdoba. Él nos ha librado a lo largo de la historia de catástrofes, pestes y terremotos. Acuda en nuestro auxilio en estos momentos de dificultad. Esperamos vernos libres por su intercesión de esta epidemia, y hacemos el voto de celebrar su fiesta este año 2020 con especial solemnidad. Recomendamos a los fieles que al rezo diario del Rosario, añadan esta oración al arcángel san Rafael, custodio de Córdoba:

 

ORACION A SAN RAFAEL, CUSTODIO DE CÓRDOBA

Arcángel San Rafael, custodio de Córdoba:

Tú condujiste a Tobías por el camino de la vida, librándole de tantos peligros y llevándolo de nuevo a su hogar. Tú lo libraste de la peste y sanaste sus heridas.

En Córdoba has mostrado con juramento que eres nuestro custodio y lo has demostrado librándonos de catástrofes, epidemias y terremotos a lo largo de la historia.

Escucha nuestra humilde plegaria en este momento de crisis para la salud de nuestro pueblo. Líbranos del contagio de esta epidemia, acompaña a los enfermos, tú que eres “medicina de Dios”, fortalece especialmente al personal sanitario y a los familiares que se afanan en ofrecer los cuidados medicinales y la atención personal.

Haz que por la misericordia de Dios recuperemos la salud y la paz en nuestras familias, en nuestra convivencia, en nuestra sociedad.

Que estas circunstancias nos hagan más conscientes de la fragilidad de la vida y nos hagan más solidarios con el bien de nuestros hermanos. Que afrontemos estos momentos como una oportunidad de gracia, como una ocasión de hacer el bien a los demás.

Danos a todos la salude el alma y del cuerpo. AMEN».

Obispado de Córdoba

 

Obispado de Barbastro Monzón

«Monseñor Ángel Pérez Pueyo, obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón, con el asesoramiento y apoyo de la Curia diocesana, ofrece a los fieles las siguientes indicaciones en relación con la situación generada por la extensión del Covid-19, y que se suman a las ya comunicadas y articuladas el pasado viernes, 6 de marzo:

1. Siguiendo las directrices de las autoridades sanitarias y en la misma línea de actuación de las administraciones regional, provincial y locales, se han suprimido o aplazado, al menos hasta el 29 de marzo, las catequesis de todos los niveles y en toda la diócesis, las conferencias, encuentros y jornadas formativas.

2. El Museo Diocesano suspende las actividades y procede al cierre de sus instalaciones desde esta misma tarde. Del mismo modo, quedan anuladas las visitas turísticas a la Catedral de Barbastro, Roda de Isábena y Obarra, así como a otros templos, iglesias o ermitas.

3. Cáritas Diocesana suspende clases, talleres y todas las actividades previstas, hasta el día 30, y establece una serie de actuaciones de prevención en su servicio de acogida.

4. El Obispado de Barbastro Monzón cierra sus instalaciones, incluyendo el Archivo. Para cuestiones de urgencia, se atenderá en el teléfono 670 458 6 81.

5. Siguiendo las indicaciones y los protocolos dictados por las autoridades competentes y mientras no se disponga lo contrario, la actividad sacramental en los templos y parroquias de nuestra diócesis continuará con normalidad.

6. En el caso de los funerales, se recomienda restringir la asistencia a familiares y allegados.

7. Pedimos a las personas mayores y enfermas que se unan espiritualmente a la celebración de la santa misa a través de los distintos medios de comunicación.

8. En el caso que resultase imposible la celebración pública de la misa, rogamos a los sacerdotes que la continúen celebrando unidos a toda la Iglesia y rogando por los enfermos, los que los cuidan y el personal sanitario.

9. Pedimos que los sacerdotes sigan atendiendo espiritualmente a todos los enfermos y que todos los cristianos sigamos practicando las obras de misericordia que caracterizan un modo de vida según el Evangelio.

10. En cuanto a los oficios litúrgicos y procesiones de Semana Santa, se tomarán las decisiones oportunas en función de cómo se vayan desarrollando los acontecimientos y de acuerdo con las recomendaciones de nuestras autoridades. El obispo pide a todos los fieles que no olviden a los más vulnerables y les anima a hacer suya la oración del papa Francisco, recordando a los fallecidos, a los enfermos y a todos aquellos que tienen encomendado su cuidado.

“Oh María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza. Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos, que bajo la cruz estuviste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe.

Tú, Salvación de todos los pueblos, sabes de qué tenemos necesidad y estamos seguros que proveerás, para que, como en Caná de Galilea, pueda volver la alegría y la fiesta después de este momento de prueba.

Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y a hacer lo que nos dirá Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la resurrección.

Bajo tu protección buscamos refugio, Santa Madre de Dios. No desprecies nuestras súplicas que estamos en la prueba y libéranos de todo pecado, o Virgen gloriosa y bendita”.

Obispado de Barbastro Monzón

 

Arzobispado de Oviedo

«La espiral creciente en el contagio del coronavirus Covid-19 hace que tengamos que salir a paso de los nuevos escenarios que piden una responsable y urgente nueva toma de decisión.

En comunidades como la de Madrid, el crecimiento exponencial en sólo unas horas está siendo del 92%. En Asturias superamos ya el 55%, y va en aumento.

Ante esta emergencia, y tras hablarlo con el Sr. Presidente del Gobierno del Principado y el Consejero de Salud, aplicamos lo que, en las disposiciones de la Consejería de Salud publicadas con carácter de urgencia en el BOPA en la noche de ayer, 13 de marzo, dicta como medidas extraordinarias de salud pública en relación a establecimientos públicos.

Se me aclaró que inicialmente se refería a centros religiosos con actividades catequéticas y pastorales, pero lo hago extensivo a todos los templos parroquiales, iglesias y capillas.

Disposiciones

1. Hasta nuevo aviso quedarán cerrados todos los templos parroquiales, iglesias y capillas, no pudiendo tener celebraciones sacramentales ni actos de piedad con personas que libremente tengan acceso.

2. Igualmente, quedan suspendidos, por el momento, los calendarios litúrgicos con las diversas celebraciones previstas para la cuaresma y la semana santa en todas nuestras iglesias. Llegada la semana santa, daríamos alguna indicación si procediese.

3. Se extiende esta decisión a toda otra celebración sacramental (rito del matrimonio, bautizos, primeras comuniones, confirmaciones y penitencia comunitaria). Así será hasta que juzguemos que se puedan reemprender sin riesgo en la salud pública la normalización de estos importantes momentos de la vida cristiana.

4. Respecto de los funerales y exequias se aplica la misma restricción en las iglesias y demás templos. Se procederá, lógicamente, al entierro del difunto con alguna sencilla oración, pero se pospondrá el funeral en la iglesia para más adelante.

5. Los sacerdotes estarán disponibles para atender ministerialmente en estos difíciles momentos al pueblo que se les ha confiado. A puerta cerrada, se les invita a celebrar diariamente la Santa Misa en privado o con algunas pocas personas de su elección, como ayer indicaba la nota de la Conferencia Episcopal, ofreciendo al Señor lo más grande que Él pone en nuestras manos con el memorial de su amor redentor.

6. Estas medidas, que en tan sólo en un día señalan el agravamiento del problema, son una llamada a cuidarnos, a vivir responsablemente su significado y colaborar con el conjunto de la sociedad para no complicar más las cosas y atajar la pandemia, secundando cuanto desde las autoridades sanitarias y nuestras normativas diocesanas estamos indicando. Hay que evitar, absolutamente, el constituirse en intérpretes arbitrarios que aplican sus tiempos, sus dictámenes, sus miedos y cautelas, y más bien seguir lo que las autoridades sanitarias y las diocesanas estamos indicando.

7. Por último, es una llamada a la oración en este tiempo de prueba profunda. Es el desierto cuaresmal que no habríamos imaginado, pero en él se nos invita a confiar en el Señor que siempre nos acompaña y sostiene nuestra esperanza. Es momento de rezar en familia el Santo Rosario a la Santísima Virgen María, de leer el Santo Evangelio de estos días, de pedir por los enfermos y por cuantos como profesionales de la salud están en primera línea, de encomendar también a los fallecidos por esta inesperada pandemia. Ni Dios ni nuestra esperanza pueden entrar en cuarentena.

Gracias por vuestra comprensión y por la fraterna docilidad a estas disposiciones. Con todo
mi afecto y mi bendición».

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm
Arzobispo de Oviedo

Arzobispado de Oviedo

 

Provincia eclesiástica de Toledo (Toledo, Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Sigüenza-Guadalajara)

«Ante las últimas actuaciones de las autoridades sanitarias, tanto del Gobierno de España como el de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, destinadas a combatir la expansión del coronavirus en nuestras comunidades, los Obispos de las diócesis de la Provincia Eclesiástica de Toledo consideramos necesario adoptar las siguientes medidas:

1. Llamar a la aplicación efectiva de todas las normas establecidas por las autoridades sanitarias, tanto en las comunidades parroquiales, como en las de vida consagrada, así como en los grupos, movimientos apostólicos, hermandades y cofradías y otras entidades eclesiales.

2. La suspensión de las catequesis parroquiales, a partir de mañana, 13 de marzo. No obstante, recordamos a los padres que, durante el tiempo necesario, sean ellos los que instruyan en catequesis a sus hijos.

3. La suspensión temporal de las actividades de los grupos y movimientos apostólicos y otras entidades eclesiales.

4. Aconsejamos a las personas mayores o pertenecientes a grupos de riesgo que eviten acudir a las celebraciones eucarísticas en las parroquias y opten por seguirlas a través de otros medios como la radio o la televisión.

5. Mantenemos las medidas que en su momento se anunciaron para la celebración de la Eucaristía, tales como retirar el agua bendita de las pilas en las entradas de las iglesias y en otros lugares de devoción, ofrecer en la celebración de la Eucaristía un gesto de paz distinto al habitual de abrazar o estrechar la mano a los que están próximos y que las muestras de devoción y afecto hacia las imágenes, tan propias de este tiempo de Cuaresma y en la próxima semana Santa, puedan ser sustituidas por otras como la inclinación o la reverencia, evitando el contacto físico con ellas, y facilitando una mayor rapidez que evite aglomeraciones, conforme a las directrices marcadas por el Secretario General de la Conferencia Episcopal Española en su comparecencia del pasado 6 de marzo. Además, por prudencia, se recomienda recibir la comunión en la mano.

6. Rogamos a los sacerdotes que atiendan el derecho de los fieles a recibir el sacramento de la Penitencia, adoptando las debidas precauciones.

7. Conforme evolucione la situación, y siempre siguiendo las directrices de las autoridades, se comunicarán las medidas oportunas ante la próxima Semana Santa.

8. Las Obispos de las diócesis de la Provincia Eclesiástica de Toledo invitamos a todos los fieles a vivir la Cuaresma en oración, silencio y cercanía a los enfermos, facilitando, además, templos abiertos para la visita al Santísimo y la oración personal.

9. Las Obispos de las diócesis de la Provincia Eclesiástica de Toledo invitamos a responder a la llamada a la oración, que ha efectuado el Papa Francisco esta mañana durante la celebración de la Santa Misa, por los difuntos, los enfermos y sus familiares, así como por las autoridades, los responsables y agentes de los servicios sanitarios y asistenciales».

Provincia eclesiástica de Toledo

 

Diócesis de Vitoria

«Ante el aumento constante del contagio del coronavirus, con el fin de contribuir a la protección de la salud pública, y en atención a la situación especial de Vitoria-Gasteiz y de otras zonas de la Diócesis, atendiendo a la preocupación de los fieles, y en comunicación con las autoridades sanitarias de nuestra Comunidad Autónoma, el Obispo de la Diócesis, D. Juan Carlos Elizalde Espinal, oído el parecer del Consejo Episcopal, ha decidido suprimir las celebraciones litúrgicas públicas, y otros actos devocionales, en toda la Diócesis, a partir de las 00:00 h. del sábado, día 14 de marzo, y hasta las 24:00 h. del día 3 de abril.

Dada esta situación de emergencia sanitaria, el Obispo emitirá un Decreto en el que dispensará a los fieles del precepto dominical.

Asimismo, y durante este periodo de tiempo, se pospone la celebración de las misas de funerales. Los sacerdotes, en diálogo con las familias, despedirán a los difuntos en una ceremonia privada.

Es deseo del Obispo que las iglesias y centros de culto permanezcan abiertos, en el horario habitual, para hacer posible la oración personal de los fieles, especialmente en este tiempo de Cuaresma.

Siguiendo la recomendación del Papa Francisco, se pide a los sacerdotes disponibilidad y esmero especial para atender pastoralmente a los enfermos, llevando la fuerza de la Palabra de Dios y la Eucaristía, y acompañando a los trabajadores sanitarios y los voluntarios, en este momento especial que vivimos.

El Obispado de Vitoria reitera su disposición a colaborar con las autoridades sanitarias, manteniendo un contacto permanente con ellas, y asumiendo sus indicaciones encaminadas al control de la propagación del virus. En esta situación de emergencia sanitaria, se insta especialmente a los sacerdotes y agentes de pastoral a que contribuyan a mantener en la sociedad una actitud responsable y serena, evitando alarmismos que pueden tensionar el ambiente social y que nada ayudan en este momento.

Se recuerda que son preceptivas las normas o instrucciones que Osakidetza está haciendo públicas, y aquellas señaladas por la Diócesis en el comunicado del pasado 6 de marzo.

Contad con mi oración y recuerdo».

 

Carlos García Llata
Vicario General de la Diócesis de Vitoria

Diócesis de Vitoria

 

Obispado de Girona

«A raíz de las noticias de los últimos días en relación con la aparición y expansión del coronavirus-Covid19, y en respuesta a las consultas que se están recibiendo, el Obispado de Girona recomienda tener en cuenta las siguientes indicaciones, en consonancia con las orientaciones de la Conferencia Episcopal Española y las medidas tomadas por las autoridades civiles y sanitarias, apelando siempre a la prudencia de todos para evitar alarmismos innecesarios:

  1. Tener especial cuidado de la limpieza de los espacios y objetos dedicados al culto ya otras actividades de las parroquias.
  2. Conveniencia de retirar el agua bendita de las pilas que hay en la entrada de los templos y otros lugares de devoción.
  3. Posibilidad de ofrecer en la celebración de la Eucaristía un gesto de paz diferente al habitual de abrazar o dar la mano a las personas más cercanas.
  4. Que las personas que dan la comunión durante la celebración de la Eucaristía o en los centros sanitarios o domicilios, se laven las manos antes y después de ese momento.
  5. Que las muestras de devoción y afecto hacia las imágenes, tan propias de este tiempo de Cuaresma y de la Semana Santa, puedan ser sustituidas por otras, como una inclinación o una reverencia, evitando el contacto físico con las imágenes.

Desde el Obispado de Girona seguiremos pendientes de las medidas que se vayan indicando desde las autoridades civiles y sanitarias en los próximos días, con el fin de aplicarlas en el ámbito de la vida ordinaria de la Iglesia.

Asimismo, ofrecemos nuestra oración por las víctimas de este contagio y sus familias, y por el personal del ámbito sanitario y asistencial que está atendiendo a las personas enfermas, con la esperanza de que se pueda encontrar una solución a esta pandemia. En este sentido, adjuntamos una propuesta de oración para incluir a las celebraciones litúrgicas, especialmente durante las próximas semanas:

Para las víctimas y afectados por el coronavirus. Para todo el personal médico y de enfermería. Para que se encuentre pronto el remedio para combatir esta pandemia. OREMOS».

Obispado de Girona

 

Arzobispado de Mérida-Badajoz

«Ante la nueva situación con motivo de la propagación del coronavirus se comunica cuanto sigue:

  1. Se cierran las oficinas del Arzobispado y de la Casa de la Iglesia hasta el día 26 de marzo. Sigue operativo el teléfono del Arzobispado (924222847), así como el de Cancillería (670097306). Los empleados continuarán trabajando desde sus casas y todo aquello que necesitéis resolver se atenderá convenientemente.
  2. Ante la suspensión de las clases y el cierre de los centros educativos, decretada ayer por la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales, se suspenden las catequesis presenciales hasta después de Semana Santa. Se pide a sacerdotes y catequistas que continúen y hagan seguimiento de la formación de los catecúmenos a través de los medios que estimen oportunos, como teléfono, WhatsApp, correo electrónico, etc.
  3. Se cancelan todas las celebraciones comunitarias de la penitencia, reuniones parroquiales y arciprestales hasta después de Semana Santa.
  4. Todos los fieles cristianos de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz están dispensados del precepto de participar en la Eucaristía dominical, dejando a su conciencia cristiana acudir o no a la misma. La comunión espiritual es una práctica tradicional de la Iglesia que hemos de recuperar en estas dolorosas circunstancias. Asimismo los medios de comunicación permiten seguir la santa Misa por televisión, radio o internet.
  5. Aunque sea con un número muy limitado de fieles, o incluso sin ellos, procuren los sacerdotes celebrar diariamente la Eucaristía, ofreciéndola por los difuntos y enfermos y poniendo como intención la superación de esta pandemia. En cualquier caso, la limitación de no ocupar más de un tercio del aforo de las parroquias, iglesias y oratorios es de obligado cumplimiento. Por tanto, las bodas y funerales se realizarán exclusivamente con los más allegados.
  6. Nuestro Arzobispo permite a todos los sacerdotes que puedan celebrar los días feriales de Cuaresma alguna de las Misas ante cualquier necesidad (Misal Romano n. 48 B o C).
  7. Ante las circunstancias presentes, tras consultar al Consejo Diocesano de Hermandades y Cofradías y a las autoridades civiles de la Comunidad Autónoma, se suspenden todos los desfiles procesionales habitualmente previstos para la Semana Santa, salvo que las circunstancias lo permitan llegado el momento, lo cual ya se comunicaría.
  8. Apelamos a la responsabilidad de cada uno y pedimos que tengáis en cuenta tanto las recomendaciones que se han realizado desde este Arzobispado como las indicaciones de la autoridad civil.

A estas medidas hay que sumar las recomendaciones que desde la Archidiócesis de Mérida Badajoz se hacían ayer, 12 de marzo, por la tarde:

  1. Aconsejamos que se comunique a las personas mayores o en situación de riesgo y a los niños que no acudan a las parroquias a celebrar la Eucaristía y permanezcan en sus  casas. Si alguno quiere recibir la comunión puede hacerlo en su casa, cumpliendo el ministro de la comunión con los requisitos de higiene previstos y ya conocidos por todos (lavarse las manos antes y después de distribuir la comunión). Si los ancianos a los que se presta asistencia religiosa están en residencias se seguirán las indicaciones establecidas en los respectivos centros.
  2. Se recomienda la no asistencia de los niños a Misa, al ser potenciales transmisores del virus.
  3. Si hay que realizar celebraciones con grupos numerosos (bodas, funerales, etc.) no deben hacerse en espacios pequeños y habrá de ocuparse como máximo un tercio del aforo».

Arzobispado de Mérida-Badajoz

 

Archidiócesis de Valladolid

«En relación a la situación señalada por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, vinculado a la expansión del coronavirus en España, el Secretario general de la Conferencia Episcopal Española, don Luis Argüello, ha realizado esta mañana algunas indicaciones sobre esta cuestión, que son pautas compartidas por numerosas diócesis y por la Iglesia en España:

– Conveniencia de retirar el agua bendita de las pilas que hay en las entradas de las iglesias y en otros lugares de devoción.

– Posibilidad de ofrecer en la celebración de la eucaristía otro gesto de paz distinto al habitual de abrazar o estrechar la mano a los que están próximos.

– Que las personas que distribuyen la comunión durante la de la eucaristía, se laven las manos antes y después de este momento.

– Que las muestras de devoción y afecto hacia las imágenes, tan propias de este tiempo de Cuaresma y en la próxima semana Santa, puedan ser sustituidas por otras como la inclinación o la reverencia, evitando el contacto físico con ellas, y facilitando una mayor rapidez que evite aglomeraciones.

Además de estas, más generales, en algunas diócesis, templos, cofradías o parroquias podrían añadirse otras más específicas, atendiendo a los costumbres propias de esos lugares».

Archidiócesis de Valladolid

 

Arzobispado de Tarragona

«Ante el aumento de contagios por el coronavirus y, siguiendo las indicaciones de las autoridades sanitarias, para contribuir a la protección de la salud pública, el Arzobispo de Tarragona, teniendo el cuenta la nota que ha publicado la Conferencia Episcopal Tarraconense, DISPONE las siguientes medidas de urgencia que regirán desde el día de hoy:

  1.  Todos los fieles del Arzobispado de Tarragona quedan dispensados del precepto dominical mientras dure la situación de grave crisis sanitaria actual.
  2.  Debido a la situación totalmente excepcional que estamos viviendo, desde el día de hoy quedan suspendidas todas las celebraciones de la Eucaristía con participación de fieles, también la dominical.
  3.  En orden a las exequias, que en diálogo con las familias, se celebren de forma simplificada y los funerales se pospongan para más adelante.
  4.  Otras celebraciones sacramentales, con prudencia pastoral, se pospondrán para más adelante.
  5.  Será bueno mantener las Iglesias abiertas, en la medida de lo posible, y que se atienda con caridad pastoral a los enfermos y las personas angustiadas.
  6.  Quedan en vigor las disposiciones y medidas de prevención que hemos ido dando para nuestra Archidiócesis lo largo de esta semana.

Pedimos a todos los fieles que intensifiquen la oración y traten de seguir la Santa Misa a través de la televisión, de la radio, o internet, rogando a Dios que nos libere de esta pandemia, por intercesión de la Virgen María».

Arzobispado de Tarragona

 

Archidiócesis de Madrid

«Ante el aumento de los contagios por coronavirus en la diócesis, el Arzobispado de Madrid recuerda a los fieles la necesidad de seguir las pautas que marquen las autoridades sanitarias y reza por la labor que está realizando el personal sanitario, así como por los enfermos y los familiares de los fallecidos.

En aplicación de las medidas aprobadas por las instancias públicas, el Arzobispado detalla que la Universidad San Dámaso permanecerá cerrada para los alumnos las próximas semanas y que se han suspendido varias actividades multitudinarias como la participación diocesana en las Javieradas o el Parlamento Diocesano de la Juventud. De igual forma, anima a las distintas realidades diocesanas a estudiar la conveniencia de mantener sus actividades programadas, analizando caso por caso, y a plantear alternativas no presenciales a las catequesis.

En espera de otras medidas que puedan ser adoptadas por el Ministerio de Sanidad o por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, el Arzobispado de Madrid plantea asimismo una serie de recomendaciones generales a los fieles y a las comunidades:

  • Que no se abandone la atención de los más débiles, especialmente de los mayores y de los niños que no acuden estos días al colegio. Como ha pedido el Papa, los sacerdotes deben llevar «la fuerza de la palabra de Dios y la Eucaristía» a los enfermos.
  • Para quienes estos días no puedan salir de casa para acudir a Misa, próximamente se pondrá en marcha una retransmisión diaria de la Eucaristía desde la catedral, a las 19:00 horas, a través del canal de YouTube de la diócesis.
  • En los templos se anima a retirar el agua bendita de las pilas que hay en las entradas.
  • Se pide ofrecer en la Eucaristía otro gesto de paz distinto al habitual de abrazar o estrechar la mano.
  • Por prudencia, se recomienda comulgar en la mano. Y se ruega que las personas que distribuyen la comunión durante la Eucaristía, se laven las manos antes y después.
  • Por último, se recuerda la conveniencia de sustituir las muestras de devoción y afecto hacia las imágenes por otras como la inclinación o la reverencia, evitando el contacto físico».

Archidiócesis de Madrid

 

Iglesia Archidiocesana de Barcelona

«Ante el aumento de contagios por Coronavirus y, siguiendo las indicaciones de las autoridades sanitarias, para contribuir a la protección de la salud pública y, teniendo en cuenta la Nota de la Conferencia Episcopal Tarraconense, el Sr. Cardenal Arzobispo de Barcelona DISPONE las siguientes medidas de urgencia que regirán desde hoy:

  1. Todos los fieles de nuestra Archidiócesis de Barcelona quedan dispensados del precepto dominical mientras dure la actual situación de grave crisis sanitaria.
  2. A causa de la situación totalmente excepcional que estamos viviendo, desde el día de hoy quedan suspendidas todas las celebraciones públicas de la Eucaristía con participación de fieles, también la dominical.
  3. En relación a las exequias que, en diálogo con las familias, se celebren de forma simplificada y los funerales se pospongan para más adelante.
  4. Otras celebraciones sacramentales, con prudencia pastoral, se pospondrán para más adelante.
  5. Estaría bien mantener las Iglesias abiertas en la medida de lo posible y que se atiendan con caridad pastoral a los enfermos y a las personas angustiadas, aprovechando también el teléfono y las nuevas tecnologías.
  6. Pedimos a todos los fieles que intensifiquen la oración y miren de seguir la Santa Misa a través de la televisión, de la radio, o internet, rogando a Dios que, por intercesión de la Virgen de la Merced, nos libre pronto de esta pandemia».

Iglesia Archidiocesana de Barcelona

 

Archidiócesis de Toledo

«La Oficina de Información del Arzobispado de Toledo emite la siguiente información en relación al protocolo que se ha de seguir en las parroquias e instituciones diocesanas ante la expansión del Coronavirus.

Sobre el coronavirus (Covid-19)

Ante la crisis suscitada por la expansión del coronavirus en España y sobre el protocolo a seguir en las parroquias y otras instituciones eclesiales de nuestra Archidiócesis, el Arzobispado de Toledo remite a las instrucciones de la Conferencia Episcopal Española que han sido publicadas en nota de prensa este viernes, 6 de marzo. En este sentido, tal y como ha explicado el secretario general de la Conferencia Episcopal Española, se ofrecen algunas indicaciones, que son pautas compartidas por la Archidiócesis de Toledo y por otras diócesis españolas:

  • Conveniencia de retirar el agua bendita de las pilas que hay en las entradas de las iglesias y en otros lugares de devoción.
  • Posibilidad de ofrecer en la celebración de la eucaristía otro gesto de paz distinto al habitual de abrazar o estrechar la mano a los que están próximos.
  • Que las personas que distribuyen la comunión durante la celebración de la eucaristía, se laven las manos antes y después de este momento.
  • Que las muestras de devoción y afecto hacia las imágenes, tan propias de este tiempo de Cuaresma y en la próxima semana Santa, puedan ser sustituidas por otras como la inclinación o la reverencia, evitando el contacto físico con ellas, y facilitando una mayor rapidez que evite aglomeraciones.

Además de estas observaciones, la Archidiócesis de Toledo estará atenta a las indicaciones que ofrezcan las autoridades sanitarias».

Archidiócesis de Toledo

 

Diócesis de Huelva

«Ante la aparición de nuevos datos e informaciones relacionados con la pandemia del COVID-19, el Consejo Episcopal, en la reunión celebrada en la mañana de hoy, ha creído oportuno comunicar las siguientes disposiciones:

1ª. Como seguramente ya conoceréis, el 19 de marzo, coincidiendo con la fiesta de San José, la Sgda. Congregación para el Culto Divino ha emitido un Decreto sobre la celebración del Triduo Pascual. En aplicación de ese decreto, nuestro Obispo ha determinado:

a) Que la Misa Crismal se mantenga en la misma fecha y hora que es tradicional (a las once de la mañana, el martes santo, en la Catedral). Se hará, como esta mandado, a puerta cerrada y el Obispo estará acompañado por los Vicarios y un grupo reducido de sacerdotes en representación de todo el clero. La renovación de las promesas sacerdotales se hará cuando las circunstancias lo permitan en alguna de las celebraciones del tiempo de Pascua. Sería un gesto de comunión que, a esa misma hora, los sacerdotes se unan espiritualmente a dicha celebración.

b) En los relativo al Triduo Sacro, se deben seguir las indicaciones de la Sagrada Congregación, que adjuntamos. En ellas, se indica, en primer lugar, que la fecha de la Pascua no puede ser trasladada a otro momento. Y luego da normas concretas:

El Jueves Santo, en la iglesias catedrales y parroquiales, en la medida de la posibilidad real establecida por aquellos a quienes compete, los sacerdotes de la parroquia pueden celebrar la Misa en la Cena del Señor; se concede excepcionalmente a todos los sacerdotes la facultad de celebrar en este día la Misa sin el pueblo, en un lugar adecuado. El lavatorio de pies, que es facultativo, se omite. Al final de la Misa en la Cena del Señor se omite la procesión y el Santísimo Sacramento se reserva en el sagrario. Los sacerdotes que no tienen la posibilidad de celebrar la Misa rezarán las Vísperas (cf. Liturgia Horarum).

El Viernes Santo, en las iglesias catedrales y parroquiales, en la medida de la posibilidad real establecida por aquellos a quienes compete, el Obispo/el párroco celebra la Pasión del Señor. En la oración universal el Obispo diocesano se encargará de establecer una especial intención por los enfermos, los muertos, quienes han sufrido alguna pérdida (cf. Missale Romanum, p. 314, n.13).

Domingo de Pascua. Vigilia Pascual: ésta se celebra solo en las iglesias catedrales y parroquiales, en la medida de la posibilidad real establecida por aquellos a quienes compete. Para el “Inicio de la vigilia o lucernario” se omite el fuego, se enciende el cirio y, omitida la procesión, se hace el pregón pascual (Exsúltet). Sigue la “Liturgia de la Palabra”. En la “Liturgia bautismal” solo se renuevan las promesas bautismales (cf. Missale Romanum, p. 371, n. 55). Posteriormente la “Liturgia eucarística”.

c) Sobre la celebración del Triduo Sacro en los monasterios, se darán más adelante las directrices oportunas.

d) En cuanto a la posibilidad de trasladar las expresiones de piedad popular y las procesiones a otro tiempo –tal y como expresa en la conclusión de este decreto–, se darán las indicaciones que, a juicio del Obispo diocesano, sean oportunas como indica el citado decreto, una vez superado el mal que padecemos.

2ª. Las Primeras Comuniones se trasladan al último trimestre del año, a ser posible antes de que comience el Adviento.

3ª. Según ha informado el presidente de la Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío en la mañana de hoy, tanto la Romería del Rocío como los actos y cultos previos previstos han sido suspendidos. El Sr. Obispo solicitará a la Santa Sede la ampliación del Jubileo hasta que la Virgen vuelva al Santuario.

Otras informaciones de interés:

1ª. A partir de hoy mismo, de lunes a viernes, Teleonuba retransmitirá en directo, a las doce de la mañana, desde la capilla del Obispado, el rezo del ángelus y la Santa Misa, celebrada por nuestro Obispo, D. José.

2ª. El Papa Francisco nos ha convocado el día 25, fiesta de la Anunciación, a unirnos a él en la hora del Ángelus (12.00 h.) para rezar el Padrenuestro por la humanidad, para que sea liberada de la pandemia que la azota.

3ª. Ese mismo día a las 7,30 de la tarde, el Obispo de Fátima presidirá la retransmisión del Santo Rosario desde la Basílica de Fátima, rezando por las víctimas del coronavirus, sus familiares, el personal sanitario, etc… Al finalizar el rezo del Santo Rosario, el Card. Patriarca de Lisboa hará la consagración de la península Ibérica y sus islas a la Santísima Virgen. Tanto la oración del Ángelus como este Acto de Consagración, podrán seguirse por radio y televisión a través de COPE y TRECEtv.

4ª. La Junta de Andalucía ha prohibido los velatorios, pero el rezo de un breve responso, tal y como se establece en el comunicado del día 16 de marzo, en las observaciones y sugerencias al clero que lo acompañaba, publicadas el 17 de marzo, se ajusta a lo que establece tanto el Decreto del Gobierno como las disposiciones de la Junta de Andalucía. Dado que los tanatorios han cerrado, es conveniente ponerse en contacto con las funerarias para ver a qué hora se llevará el cadáver al cementerio y poder rezar un responso por el difunto y confortar a los familiares. No olvidemos que, quienes mueren del coronavirus lo hacen sin el consuelo de sus familiares y que éstos sufren el dolor de la pérdida y de no haber podido estar con ellos en esos momentos.

Dado en Huelva, a 23 de marzo de 2020″.

Diócesis de Huelva

 

Diócesis de Orihuela-Alicante

«Alicante, 17 de marzo de 2020

Con el deseo de afrontar juntos y eficazmente esta pandemia del Coronavirus (Covid–19), teniendo como deber  de caridad el colaborar en aquellas medidas que impidan o no favorezcan el contagio de esta enfermedad, así como las encaminadas a su erradicación; después de la declaración de “estado de alarma” por el Gobierno de España, habiendo oído al Consejo Episcopal, y conociendo como se está tratando de actuar en numerosas diócesis de nuestro país, he considerado oportuno tomar las siguientes disposiciones que vienen a complementar a las adoptadas en los días pasados:

  1. Ante esta situación, queda suprimida la celebración pública de la Santa Misa, con asistencia de fieles, en todos los templos de la Diócesis que permanecerán cerrados mientras dure la grave crisis sanitaria actual y hasta nuevas indicaciones.
  2. Durante esta situación de emergencia, recomendamos a los fieles que, especialmente los domingos, sigan la celebración de la Eucaristía por los medios de comunicación (televisión, radio o internet), haciendo comunión espiritual.
  3. A los sacerdotes, que celebrarán en privado la Eucaristía, rogamos que incluyan peticiones para la erradicación de la pandemia, por la salud de los enfermos y por los difuntos para que gocen de la vida eterna.
  4. En lo referente a los actos de bautizos y bodas ya programados, podrán realizarse siguiendo las medidas dictadas por el Gobierno en relación con la actual crisis sanitaria (Real Decreto del 14 de marzo de 2020, art. 11). En todos los casos manténgase el oportuno diálogo con los interesados.
  5. Las exequias se celebrarán de una manera simplificada, teniendo en cuenta las disposiciones de las autoridades competentes, reservando para un tiempo posterior, cuando sea posible, la celebración de la Misa por el difunto.
  6. En la Diócesis se suprimen la “24 horas para el Señor”, encareciendo no olvidar la vivencia de la Cuaresma y el Tiempo Pascual. Se pospone la celebración del “Día del Seminario” y la Campaña correspondiente.
  7. Aunque algunas Juntas de Hermandades y Cofradías ya han decidido y comunicado la supresión de actos de piedad y de las procesiones en sus localidades, determino la suspensión de dichos actos y procesiones de Semana Santa en toda la Diócesis.
  8. En estas difíciles circunstancias, la Diócesis agradece el ejemplo y sacrificio de todos sus sacerdotes y colaboradores, con mención destacada a capellanes de hospital y a quiénes atienden enfermos. Pedimos al Señor los sostenga a todos ellos en su servicio, tan necesario para que estas disposiciones puedan realizarse como respuesta de la Iglesia Diocesana ante esta dolorosa situación.

Todos como cristianos deseamos vivir estas difíciles circunstancias con responsabilidad ciudadana, con solidaridad fraterna hacia los afectados, y con la confianza en el Señor, que en tiempos de prueba nunca nos deja de su mano, sino que sostiene nuestra esperanza y nos invita a la conversión.

Sigo recomendando, como gran manifestación de cercanía y solidaridad con nuestro pueblo la oración a Dios, Nuestro Señor. Él nos mueve a ser, especialmente en estos momentos, creyentes esperanzados y misericordiosos. La oración y la caridad de evitar contagios es lo que podemos hacer en estos momentos. Acudamos a María, ella interceda ante su Hijo por todos nosotros.

Desde este Obispado continuaremos pendientes de las disposiciones y circunstancias que puedan aparecer para servirlas desde nuestro ámbito eclesial.

Ánimo. Mi oración y bendición para todos».

Diócesis de Orihuela-Alicante

 

Diócesis de Guadix

«El Obispado de Guadix adapta a la diócesis las recomendaciones de las autoridades sanitarias para la prevención del Covid-19

COMUNICADO OFICIAL DEL OBISPADO DE GUADIX

(Recomendaciones ante el coronavirus)

El Obispado de Guadix, de acuerdo con las recomendaciones de las autoridades sanitarias españolas recogidas por la Conferencia Episcopal Española durante la última Asamblea Plenaria, ofrece algunas pautas para la prevención del contagio por el virus Covid-19.

Se sugiere a los párrocos de la diócesis de Guadix que vacíen las pilas de agua bendita de los templos diocesanos para evitar contagios. Se aconseja evitar el contacto físico en el momento de la paz durante la eucaristía por algún gesto reverencial. Asimismo, durante las celebraciones cuaresmales que se prodigan en la diócesis, se recomienda la inclinación o la mirada para expresar la devoción a las imágenes expuestas en besapiés.

A los párrocos y sacerdotes diocesanos, el Obispado aconseja lavarse las manos antes y después de ofrecer la comunión, indicación que se extiende para los ministros extraordinarios de la comunión».

Diócesis de Guadix

 

Obispado de Segovia

«El Obispado de Segovia quiere lanzar un mensaje de calma ante la alarma suscitada en los últimos días en torno al virus COVID-19, el coronavirus. Asimismo, en línea con las directrices del Ministerio de Sanidad y la Consejería del ramo de Castilla y León, el Obispado quiere trasladar una serie de recomendaciones cuya última finalidad es prevenir posibles riesgos para la salud pública del conjunto de la ciudadanía.

Es por este motivo por el que, correspondiendo a la expresa solicitud de las autoridades sanitarias que se han dirigido al Sr Obispo solicitando nuestra colaboración, se recomienda que en todas aquellas celebraciones que se lleven a cabo durante las próximas semanas se evite, en la medida de lo posible, el contacto físico sustituyéndolo por otro tipo de señales de respeto en aras de mantener la cautela.

Asimismo, el Obispado se suma y comparte las indicaciones referidas por el secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello:

  • Conveniencia de retirar el agua bendita de las pilas en iglesias y otros lugares de devoción
  • Posibilidad de ofrecer otro gesto de paz en la eucaristía diferente al tradicional abrazo o estrechamiento de mano, como puede ser una inclinación de cabeza
  • Que las personas que distribuyen la comunión durante la eucaristía se laven las manos antes y después de este servicio
  • Que las muestras de devoción hacia las imágenes tan propias de este tiempo de Cuaresma y en la próxima Semana Santa puedan ser sustituidas por otras como la inclinación o la reverencia, facilitando con ello una mayor rapidez que evite aglomeraciones

Por tanto, y reiterando el llamamiento a la tranquilidad, el Obispado remite a las recomendaciones sanitarias de mantener una higiene correcta, lavarse las manos de forma continuada, no estornudar ni toser al aire y ponerse en contacto con el personal cualificado si se detectan síntomas relacionados con la enfermedad».

Diócesis de Segovia

 

Provincia Eclesiástica de Santiago de Compostela

«Ante la situación creada por la expansión del virus Covid19, la responsabilidad por el bien de la salud propia y del prójimo nos lleva a adoptar algunas medidas destinadas a evitar la propagación de la enfermedad con ocasión de nuestras celebraciones litúrgicas y encuentros pastorales. Es una responsabilidad ciudadana y una exigencia del amor al prójimo prevenir el contagio en estos momentos. Estas nuevas medidas se añaden a las ya ofrecidas en la Nota de los Obispos de la Provincia eclesiástica de Santiago de Compostela del pasado 8 de marzo.

Como indicación general, en espera de otras medidas que puedan ser adoptadas por el Ministerio de Sanidad o por la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia, queremos invitar a todos los fieles a seguir las disposiciones dadas por nuestras autoridades sanitarias, y particularmente a aquellos que pertenecen a grupos considerados de riesgo, según los criterios oficiales de las autoridades sanitarias nacionales y autonómicas.

Dadas las advertencias primeras, establecemos:

1. Celebraciones litúrgicas

·         Se dispensa a los fieles cristianos de las diócesis de la Provincia eclesiástica de Santiago de Compostela de la asistencia a la Eucaristía, los domingos y fiestas de precepto. Se puede seguir la santa Misa por radio o televisión, así como por internet. La comunión espiritual es una práctica tradicional de la Iglesia que hemos de recuperar en estas dolorosas circunstancias, y puede ser ocasión de santificación y de comunión eclesial.

·         Se suspende las celebraciones comunitarias y públicas de la Santa Misa hasta ser superada la actual situación de emergencia.

·         Los sacerdotes continuarán celebrando diariamente la Eucaristía, rezando por el Pueblo de Dios, siendo posible la asistencia de un pequeño grupo de fieles. Aunque no podamos reunirnos físicamente todos, seguimos siendo comunidad, parroquia, Iglesia de Dios.

·         Los funerales pueden celebrarse según la modalidad de “Celebración de las Exequias sin misa”. Las misas exequiales pueden ser celebradas después de esta fase crítica; o en estos momentos sólo con el grupo de los familiares más allegados.

·         Pospónganse las celebraciones de aniversarios hasta después de Semana Santa.

·         Estas indicaciones se aplicarán igualmente para las celebraciones litúrgicas de la Semana Santa. Aconsejamos igualmente a los responsables de las Cofradías que sigan también las orientaciones de las autoridades sanitarias.

·         Se suspende la celebración de las Confirmaciones.

·         Se ruega que se posponga, igualmente, cualquier otra celebración que no sea urgente.

·         Para el sacramento de la penitencia, úsense espacios que permitan cumplir con las exigencias higiénicas indicadas por las autoridades sanitarias.

2. Catequesis

Se suspenden los encuentros parroquiales, arciprestales y diocesanos de catequesis, en principio hasta después de Semana Santa.

3. Actividades formativas

Se suspenden, hasta nueva indicación, todos los encuentros programados por las distintas Delegaciones o Secretariados diocesanos y por los Arciprestazgos y las Parroquias. Igualmente se aconseja a las diferentes asociaciones y movimientos de nuestras Iglesias diocesanas que suspendan posibles encuentros previstos.

4. Acción caritativa

Por lo que se refiere a la actividad de las Cáritas parroquiales, interparroquiales y diocesanas, no se cerrarán los espacios dedicados a la actividad caritativa. Pero se invita a extremar la prudencia en la atención individualizada.

5. Museos, bibliotecas y archivos

Siguiendo la recomendación de las autoridades autonómicas, por el momento permanecerán cerrados al público los museos, las bibliotecas y los archivos dependientes de las Diócesis.

Los templos de nuestras Diócesis seguirán abiertos, a menos que las autoridades sanitarias digan lo contrario, como signo de esperanza y a disposición de los fieles para que puedan ir a rezar, sin aglomeraciones y vivir en el silencio estos momentos difíciles. A los fieles se les recuerda la posibilidad de contactar con su Parroquia para cualquier necesidad, especialmente para la recepción de sacramentos como, por ejemplo, la Penitencia o la Eucaristía.

Estamos viviendo un tiempo de desconcierto, aunque sabemos que Dios en su providencia está pendiente de nosotros pues no es ajeno a cuanto nos pasa. Hemos de pedir en estos momentos que nos ayude a vivir esta realidad con sentido profundamente cristiano.

De acuerdo con nuestra fe, que nos invita a confiar siempre en Dios, exhortamos a la oración a todo el Pueblo de Dios, encomendando al Señor y a la Santísima Virgen María esta situación que atravesamos. Rogamos en particular que los presbíteros ofrezcan la Santa Misa por la salud de nuestro pueblo, particularmente de los enfermos y del personal sanitario; y que esta intención esté presente en el rezo de la Liturgia de las Horas, y en la oración de nuestras comunidades de vida consagrada, particularmente contemplativas.

Los cristianos hemos de responder con responsabilidad y a través de la caridad, generando nuevas formas de presencia y de cuidado, muy particularmente hacia las personas solas o abandonadas. Ahora más que nunca necesitamos renovar nuestra confianza en Dios y reavivar en nosotros el don de la caridad. Así mismo agradecemos el trabajo abnegado que están realizando los profesionales sanitarios e investigadores científicos, así como los agentes de la pastoral de la salud.

Estas medidas, y otras que eventualmente se pudieran tomar, a la espera de las indicaciones de las autoridades ante el nuevo escenario del estado de alarma, tienen carácter temporal. Y estarán en vigor en principio hasta después de Semana Santa.

 

+ Julián, Arzobispo de Santiago.

+ Luis, Obispo de Tui-Vigo.

+ Alfonso, Obispo de Lugo.

+ José Leonardo, Obispo de Ourense.

+Luis Ángel cmf, Obispo de Mondoñedo-Ferrol.

+ Jesús, Obispo Auxiliar de Santiago».

Archidiócesis de Santiago de Compostela

 

Arzobispado de Granada

«Nota del arzobispo de Granada sobre algunas actitudes y medidas a tomar en la Archidiócesis de Granada durante la epidemia del coronavirus.

Queridos hermanos y amigos,

Ante la pandemia del coronavirus que sufre toda nuestra sociedad, y en continuidad con la nota interna de ayer de la Secretaría General del Arzobispado y con las normas también de otros hermanos obispos, voy a compartir con vosotros algunos criterios e indicaciones que puedan orientarnos en este momento de la vida de nuestra Iglesia. Naturalmente, nuestra actitud y nuestros modos de reaccionar a todas las circunstancias, y especialmente ante la muerte, han de ser las propias de hijos de Dios que esperan la Vida Eterna que el Señor nos ha prometido; no pueden ser los mismos de quienes esperan únicamente la pobre felicidad que dan los bienes de este mundo.

– El primer criterio, que vale especialmente para los sacerdotes, para los religiosos y religiosas, y para las personas consagradas, pero también para todos, es que la pandemia nos invita a orar y ofrecer también al Señor nuestras propias circunstancias, y también nuestras enfermedades y dolencias, por las personas afectadas, por los enfermos y los agonizantes, por los difuntos y sus familias. Y por el pueblo cristiano en general, para que esta especialísima situación (nueva para la inmensa mayoría de nosotros) sea una ocasión de crecimiento en nuestra caridad hacia todos y en nuestra conciencia de cristianos.

-Una oración especial debe hacerse por el personal sanitario, no sólo porque son los más expuestos al virus, sino también porque necesitan ser sostenidos de manera especial en su misión, y para que no se vean desbordados por la realidad. Igualmente, hay que pedir por los gobernantes, para que gestionen la situación con sabiduría y en función del bien común.

– Es importante dar a conocer a los fieles y a todos que la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, “no cierra”, que “no está cerrada”, porque es portadora del secreto de la esperanza del mundo. Al contrario, nunca debe estar más abierta a la oración, y también a la oración en común, aunque esa oración deba hacerse en familia o en pequeños grupos, y siempre guardando las normas y las indicaciones de las autoridades sanitarias. Igualmente, el Cuerpo de Cristo está en estos tiempos particularmente abierto a la escucha, al perdón y a atender a las necesidades de los fieles.

– Quedan suprimidas todas las actividades no propiamente litúrgicas (catequesis, retiros, convivencias, encuentros, conciertos, etc.) que supongan una concentración de fieles de cualquier tipo.

– Quedan suprimidas todas las visitas turísticas a templos y monasterios. En el conjunto catedralicio, los días de diario, sólo se celebrarán eucaristías en el Sagrario, de momento a las 9.00, a las 11.00 y a las 19.00. La Iglesia del Sagrario estará abierta a diario, sin embargo, de 8.00 a 21.00, para las personas que deseen orar, guardándose siempre las demás indicaciones sobre las distancias recomendadas y las demás normas que se señalan más abajo sobre el aforo.

– Quedan suprimidas las “24 horas con el Señor”, previstas en la catedral para los días 20 y 21 de marzo. Quienes deseábamos vivir ese momento de gracia lo podremos hacer igualmente uniéndonos en la oración, desde otros lugares, y conectando por el móvil o por otros medios con la televisión diocesana, que acompañará esas 24 horas con ayudas para la oración y la alabanza:
www.vatelevision.com

– La misma televisión diocesana transmitirá, desde la Iglesia del Sagrario, y todos los días, la Eucaristía de las 9.00 y la de las 19.00. Y seguirá retransmitiendo los domingos, si Dios quiere, la de la Santa Iglesia Catedral a las 12.30.

– En todas las Iglesias, mientras dure la pandemia, se prohíbe el uso del agua bendita.

– No será necesario, al menos por ahora, y salvo que los párrocos o las familias a quienes esta norma les afecte consideren otra cosa, suprimir bodas, bautizos, confirmaciones, comuniones, entierros. El aforo en la Iglesia no será, en ningún caso, ni en las iglesias más grandes, superior a cincuenta personas, y deberán guardarse siempre las distancias recomendadas.

– En todas las Eucaristías, mientras dure la pandemia, se suprime el rito de la paz.

– Con respecto a la comunión, se dará a quienes la deseen, y los sacerdotes la depositarán en la mano o en la boca de los fieles según ellos lo expresen con su gesto en el momento de recibirla, ya que las posibilidades de contagio son similares en ambos casos. En todo caso, el sacerdote será cuidadoso de no tener contacto directo con la mano o la boca de quien va a comulgar, y teniendo presente que, tanto el sacerdote como los ministros extraordinarios de la comunión, han de extremar la medidas de higiene, lavándose las manos y usando desinfectantes antes y después de la distribución de la Eucaristía.

– Todas las personas mayores de 65 años, así como todas las que crean, en conciencia, que tienen, por cualquier motivo, un riesgo especial, quedan dispensadas de la asistencia a la Misa dominical, así como de la asistencia a la Misa en la solemnidad de San José.

– Los sacerdotes celebren diariamente la Eucaristía, aunque sea con un número muy limitado de fieles e incluso sin ellos, ofreciéndola especialmente por los difuntos y los enfermos, y poniendo como intención el fin de esta pandemia.

– Se recomienda a los sacerdotes que sigan ofreciendo a los fieles el sacramento de la penitencia, manteniendo la distancia recomendada, y habilitando para ello si fuese preciso algún espacio especial.

– Mientras dure la situación de emergencia, la veneración a las imágenes ha de hacerse sin contacto físico con la imagen o con el soporte en que se halla la imagen. El Señor Jesucristo conoce los entresijos de nuestro corazón y nuestros pensamientos, e igualmente nuestra Madre la Virgen y los santos de la Iglesia triunfante. Ellos ven nuestra intención de venerar y de dar culto, o de bendecir, o de expresar nuestra gratitud, al Amor Infinito que todas las imágenes, de una u otra forma, representan.

-En todo caso, una pandemia como ésta, y sea cual sea su evolución y las normas que puedan emanarse en el futuro por parte de las autoridades sanitarias y civiles, es para la Iglesia una preciosa ocasión de testimoniar —y de pedirle al Señor que nos aumente— nuestro amor a las personas, creyentes o no creyentes, que pasan miedo, angustia, o que necesitan ser escuchados o recibir una palabra de esperanza. Y es para todos los fieles una ocasión de vivir más intensamente y con más conciencia nuestra condición de cristianos.

-Particularmente, para los presbíteros, y dado que disponemos de más tiempo al no tener las catequesis, podría ser oportuno incrementar —con las prudencias debidas— la visita a los enfermos, así como los tiempos dedicados al sacramento de la penitencia y a la unción de enfermos, marcando para estos últimos, incluso, tiempos determinados para su administración, si fuera preciso, a la puerta de la parroquia o de la iglesia. En todo caso, debe procurarse que los enfermos puedan recibir con frecuencia la comunión, instituyendo si fuera necesario ministros extraordinarios de la comunión, de modo que nadie que lo desee se vea privado de poder recibir con frecuencia el sacramento. Pudiera ser bueno también que, en aquellas parroquias en las que se vea posible, esté disponible un teléfono al que las personas puedan llamar en busca de paz y de consuelo.

-También pido a los sacerdotes y fieles que, si necesitan durante este tiempo de los servicios de la curia diocesana realicen su consulta, en una primera instancia, bien a través del teléfono (958 216 323) o de correo electrónico:
[email protected][email protected]

No emito, queridos hermanos, en este momento, ninguna norma particular sobre las celebraciones de la Semana Santa, aunque estén relativamente próximas. Lo haré en su momento, cuando sepamos más de la evolución del virus y de acuerdo con las normas que para entonces hayan dado a todos las autoridades civiles. En todo caso, me parece muy importante no desperdiciar la ocasión de instruir al pueblo recordando que lo que celebramos en la Semana Santa no es la salida de unas estaciones de penitencia, o el culto a unas imágenes titulares, sino el Misterio Pascual de Cristo, esto es, su pasión, su muerte y su resurrección (su victoria sobre la muerte, la suya y la nuestra, y especialmente sobre la más temible de todas las muertes que es la del pecado). Y sean cuales sean las normas que rijan esos días, que serán las mejores para la salud pública y el bien común, y aunque no pudieran salir los pasos a la calle, o no pudiéramos reunirnos en las Iglesias a celebrar los Santos Misterios, nadie, nadie en este mundo puede impedirnos adorar la cruz, meditar la Pasión, vivir el silencio del Sábado Santo y celebrar con gozo desbordante la resurrección del Señor. La Semana Santa es esto. Y no lo olvidemos: de los acontecimientos que celebramos en esos días depende la esperanza —toda la esperanza y la alegría verdaderas— de nuestro mundo.

En todo caso, y como las circunstancias pudieran agravarse, se seguirán puntualmente las indicaciones que en su momento puedan dar las autoridades sanitarias y civiles.

Deseo con toda mi alma que acojamos esta especial circunstancia, que no formaba parte de ninguno de nuestros planes, como una especial palabra de Dios, una oportunidad educativa, para nosotros todos y para nuestro mundo, en la verdad simple (y liberadora, como todas) de que no somos los dueños de nuestra vida ni de nuestra historia, de que tenemos que respetar ciertas reglas de juego de la creación y de la realidad, y de que el Amor que nos ha creado y redimido en Cristo no nos hará daño jamás.

13 de marzo del 2020

+ Javier Martínez
Arzobispo de Granada».

Arzobispado de Granada

 

Diócesis de Osma-Soria

«Siguiendo las indicaciones que las autoridades sanitarias nacionales y autonómicas están actualizando, la Diócesis de Osma-Soria añade, a las ya publicadas el pasado viernes 6 de marzo, las siguientes indicaciones para, en la medida de lo posible, evitar situaciones que puedan dar lugar a la propagación del coronavirus. Medidas que tendrán efecto desde el día de hoy hasta, en principio, el 3 de abril, salvo indicación contraria:

1. Los encuentros diocesanos programados desde los distintos organismos diocesanos quedan suspendidos hasta que la autoridad considere oportuno que se pueda reanudar la actividad habitual.

2. Conviene que cesen todas las actividades formativas o catequéticas, destinadas tanto a niños como a jóvenes, adultos y mayores, en las parroquias de la Diócesis. No obstante, se anima a los padres, primeros educadores en la fe de sus hijos, a seguir realizando en casa esta tarea catequética.

3. Se aconseja también a las asociaciones y movimientos diocesanos infantiles y juveniles que suspendan sus actividades.

4. En cuanto a los demás grupos parroquiales, se aconseja la prudencia necesaria para evitar posibles contagios, especialmente en los grupos de personas mayores.

5. Se pide a los responsables de las parroquias y entidades religiosas que extremen las medidas higiénicas y sanitarias para evitar, en la medida de lo posible, la extensión de la enfermedad.

Finalmente, la Diócesis continúa animando a los fieles a la oración por la salud pública y por la recuperación de los afectados».

Diócesis de Osma-Soria

 

Diócesis de Ciudad Real

«Como estamos comprobando con tristeza y preocupación, las medidas que se proponen un día son insuficientes al día siguiente. Después de que el Gobierno ha declarado el estado de alarma para toda España y después de escuchar la declaración institucional del Presidente, me pongo de nuevo en contacto con los fieles cristianos de esta diócesis, para trasmitiros la ampliación de algunas medidas, además de las ya publicadas. 

1. Como manifesté hace unos días como pastor de esta Iglesia de Ciudad Real a través de un Decreto, quedáis dispensados del precepto dominical todos los fieles de nuestra diócesis y aquellos que nos visiten mientras persista la grave crisis del coronavirus.

A causa de la situación totalmente singular que estamos viviendo, quedan suspendidas todas las celebraciones públicas de la Eucaristía con participación de los fieles, también la dominical, en todas las iglesias y oratorios de nuestra diócesis.

Os invito a todos a que sigáis la celebración de la Misa por radio, televisión o internet. Con tal fin, pido a todos los que poseen en nuestra diócesis canales de televisión y emisoras de radio locales, que presten el servicio de retrasmitir la santa Misa con el fin de que todos los fieles cristianos podáis fortalecer vuestra vida con la escucha de la Palabra de Dios y la comunión espiritual con el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Con esta misma finalidad de servicio a la fe de cuantos cristianos queráis aprovecharos de ello, a partir de mañana, lunes 16 de marzo, transmitiremos directamente por el Canal de YouTube de la Diócesis la Eucaristía que yo, personalmente, celebraré todos los días desde mi oratorio particular. La hora de celebración será: a diario, a las 10:00 h. y los domingos y festivos a las 11:00 h. Los sacerdotes saben que han de celebrar a puerta cerrada diariamente la Misa ofrecida por todos los enfermos y por quienes los atienden.

 

2. En diálogo con las familias, las exequias pueden celebrarse con un responso breve o con una celebración de la palabra en el tanatorio o en el cementerio, siempre que se observen las medidas publicadas por las autoridades sanitarias. Los funerales se posponen hasta que pase esta situación de emergencia.

 

3. También se han de posponer los demás sacramentos comunitarios para celebrarlos más adelante.

 

4. Aunque ya se ha decidido y comunicado desde algunas Juntas de Hermandades, como la de Ciudad Real y otras, la supresión de las procesiones en dichas localidades; determino la suspensión de todas las procesiones de Semana Santa en toda la diócesis de Ciudad Real.

5. Recuerdo a todos los cristianos que este es un tiempo propicio para intensificar la oración individual y familiar, pidiendo a Dios que su gracia sea salud, consuelo y esperanza para los enfermos, sus familiares, los profesionales sanitarios y para cada uno de nosotros.

 

6. Hago una llamada a todos a cumplir y cuidar responsablemente lo que se nos pide que cumplamos y cuidemos para frenar el virus y combatirlo unidos, para reducir su propagación y poder, algún día cercano, eliminarlo volviendo a la normalidad de la vida. Protejamos a los demás, protegiéndonos a nosotros mismos.

 

7. Que nuestra Madre la Virgen interceda por todos nosotros, sus hijos, como lo hizo en Caná, y nos cobije bajo su manto como lo hizo con los discípulos de Cristo, después de su muerte, para que llenos de esperanza recemos unos por otros y pronto amanezca el día en que el coronavirus sea solo un recuerdo pasado».

 

Ciudad Real, a 15 de marzo de 2020

 

+ Gerardo Melgar Viciosa

Obispo de Ciudad Real

Prior de las Órdenes Militares

Diócesis de Ciudad Real

 

Diócesis de Almería

«De acuerdo con la Nota de Prensa emitida por la Conferencia Episcopal Española, que se hace eco de las orientaciones dadas por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social sobre algunas medidas aconsejadas, para evitar la expansión infecciosa de la epidemia del coronavirus, el Obispado de Almería aconseja las siguientes medidas que afectan a los actos religiosos.

  1. Conviene retirar el agua bendita de las pilas de entrada en las iglesias y lugares de devoción.
  2. Se suprime el gesto de la paz en la celebración de la santa Misa, tal como está previsto en la Ordenación general del Misal Romano, n. 154.
  3. Tanto el sacerdote como los ministros extraordinarios de la sagrada Comunión se lavarán las manos ante y después de distribuir la sagrada Comunión.
  4. Se suprimen el besamos y besapié de las sagradas imágenes y las sagradas reliquias de los mártires y de los santos, sustituyendo temporalmente este gesto tradicional por una inclinación de cabeza y la señal de la cruz.
  5. El Viernes Santo el beso de la cruz presentada a la adoración de los fieles se sustituye por la genuflexión o la inclinación de cabeza.
  6. Cuiden los las Hermandades y Cofradías que se lleven a la práctica estas indicaciones como medidas de precaución para frenar la expansión de la infección».

Diócesis de Almería

 

Arzobispado de Zaragoza

«Monseñor Vicente Jiménez Zamora, arzobispo de Zaragoza, en relación con la situación originada por la extensión del Covid-19, tras haber sido decretado el ‘estado de alarma’ por el Gobierno de España y después de haberse reunido con la ‘Mesa de seguimiento’ creada al efecto (formada por el propio Arzobispo, don Vicente Jiménez; el vicario general, Manuel Almor; el ecónomo diocesano, Jaime Sanaú; el abogado Ernesto Gómez; el director de OFICIA, José María Albalad; y el delegado de Comunicación del Arzobispado de Zaragoza, José Antonio Calvo.), ofrece a los fieles de la Archidiócesis las siguientes medidas:

  1. La Archidiócesis de Zaragoza colabora lealmente con las autoridades civiles y sanitarias acatando todas sus disposiciones y exhorta a los fieles a respetarlas con responsabilidad.
  2. Invita a intensificar la oración en estas circunstancias, con verdadero espíritu cuaresmal.
  3. Desde mañana, domingo 15 de marzo, los templos de la Archidiócesis de Zaragoza permanecerán cerrados hasta que remita el alto riesgo de contagio.
  4. A los sacerdotes les corresponde en todo momento acompañar al Pueblo de Dios, permaneciendo al servicio de los fieles, para ayudarles a vivir su fe en comunión con la Iglesia, invitándoles a permanecer cerca de Dios a través de la oración e invocando constantemente la protección de la Santísima Virgen del Pilar.
  5. Los sacerdotes celebrarán la misa sin asistencia de público.
  6. En la catedral basílica de Nuestra Señora del Pilar, se celebrará diariamente y sin asistencia de público la misa capitular.
  7. La actividad sacramental en las parroquias (bautismos, bodas, funerales) quedará al criterio de los párrocos, en diálogo con la familia, contando con el vicario episcopal correspondiente y siempre con un grupo muy reducido de participantes.
  8. Dada la situación de pandemia, se dispensa a los fieles del precepto dominical. Recomendamos que las personas y las familias participen en las misas retransmitidas a través de los medios de comunicación (RTVE, TRECE, COPE, Radio María) y las redes sociales, viviendo la comunión espiritual.
  9. Se mantienen los actos litúrgicos de la Semana Santa, aunque haya que celebrarlos sin asistencia de público. Sobre las procesiones, decidirán las cofradías o, donde las haya, las juntas coordinadoras, de acuerdo con las autoridades civiles.
  10. Se interrumpen las visitas turísticas a los templos y museos de la Iglesia, como la Seo y el Alma Mater Museum.
  11. La Casa de la Iglesia permanecerá cerrada al público, aunque para los casos más urgentes se habilitará una ventanilla única, de lunes a viernes, de 10.00 a 12.00 horas.

Estas medidas entran en vigor mañana, domingo 15 de marzo, y permanecerán vigentes hasta nuevo aviso.

Invitamos a los fieles a continuar rezando por los enfermos y los difuntos, por el personal sanitario, por los trabajadores y los empresarios, por las familias y el Estado, acogiéndose a la intercesión de Nuestra Señora del Pilar y haciendo suya la oración del papa Francisco:

“Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos con la voluntad del Padre y a hacer lo que nos diga Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la resurrección. Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desoigas nuestras súplicas, que estamos en la prueba, y líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita. Amén».

Arzobispado de Zaragoza

 

Diócesis de Ávila

«A la espera de los protocolos y las indicaciones que pudieran emitir las autoridades sanitarias en orden a prevenir el contagio del coronavirus, y ante las consultas que nos han hecho llegar los fieles de nuestra diócesis, desde el Obispado de Ávila queremos apelar a la prudencia sin caer en alarmismos innecesarios.

En este sentido, y dado que durante el tiempo de Cuaresma son numerosos los actos que se celebran en nuestras parroquias, invitamos a que, a la hora de venerar imágenes devocionales, este gesto se realice de forma que pueda evitarse contagios no deseados, tal y como se está realizando estos días en otras regiones de nuestro país.

En concreto, los llamados besapiés o besamanos a imágenes de Cristo, santos, Vírgenes, o la Santa Cruz, pueden sustituirse por una sencilla inclinación de cabeza ante ellas. De tal forma que, atendiendo siempre a ese principio de prudencia y sentido común, evitemos situaciones que puedan dar lugar a la propagación de enfermedades víricas por contagio.

No obstante, como no puede ser de otra forma, estaremos pendientes de las medidas que se adopten desde las autoridades sanitarias, llegado el caso, y su aplicación al ámbito de la vida ordinaria de la Iglesia».

Diócesis de Ávila

 

Diócesis de Cartagena

«A la espera de los protocolos que pudieran emitir las autoridades sanitarias para la prevención del contagio del coronavirus, desde el Obispado de Cartagena queremos hacer una invitación a los fieles para que, en este tiempo de Cuaresma donde en nuestras parroquias se incrementan las celebraciones litúrgicas y los actos de piedad en torno a las imágenes de devoción, a la hora de venerar dichas imágenes, lo hagan con gestos que no supongan riesgo alguno para el contagio de dicha enfermedad, tal y como se está realizando estos días en otras regiones de nuestro país.

Se puede, por tanto, sustituir los gestos de besapiés o besamanos por otros, como puede ser la inclinación de cabeza ante las sagradas imágenes de nuestro Señor o su Madre. De tal manera que, en orden a la prudencia y a la preocupación que en muchos fieles existe por miedo a los contagios, evitemos situaciones que puedan dar lugar a la propagación de ciertas enfermedades víricas por contagio.

En atención a esta preocupación, también es recomendable que, durante la celebración de la misa, se suprima el gesto de la paz y sugerimos, además, que la Comunión se reciba, preferiblemente, en la mano».

Diócesis de Cartagena

 

Archidiócesis de Madrid

«Atendiendo a las recomendaciones de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, el Arzobispado de Madrid pide a los fieles que asistan este fin de semana a los cultos en honor a Jesús de Medinaceli, Jesús el Pobre y Jesús del Gran Poder y a celebraciones similares que se abstengan de besar las tallas –como es tradición– para evitar posibles contagios por coronavirus.

Por el momento, siempre conforme a las pautas de las autoridades sanitarias, el resto de los actos programados se mantienen igual».

Archidiócesis de Madrid

 

Diócesis de Málaga

«Ante la alerta por el coronavirus, algunos sacerdotes han consultado al Obispado de Málaga, que ha enviado unas recomendaciones a las parroquias.

Como medida de prevención ante posibles contagios, la Diócesis de Málaga recomienda a los párrocos que se vacíen las pilas de agua bendita de los templos, que en las celebraciones litúrgicas se evite el contacto físico en el momento de la paz y se distribuya la comunión sólo en la mano (no en la boca). Ante la petición de algunos fieles, el Obispado informa a los sacerdotes que si algún fiel cristiano insiste en recibir la comunión en la boca, se le puede dar cuando los demás fieles hayan comulgado. Dichos consejos han sido enviado en nota desde la Secretaría General de la Diócesis a todas las parroquias de la misma.

Estas recomendaciones se han hecho públicas después de que el Ministerio de Sanidad mantenga el escenario de contención acordado por el Sistema Nacional de Salud para frenar la expansión del coronavirus Covid-19 en España».

Diócesis de Málaga

 

Obispado de Santander

El Obispado de Santander indica que «acomodará la practica religiosa» a cualquier directriz que emitan las autoridades sanitarias.

Las misas en las parroquias cántabras se celebran estos días con «normalidad», según se indica desde el Obispado de Santander, y la idea es que esa normalidad sea la pauta siempre que las autoridades sanitarias no emitan indicaciones al respecto. «En el momento en que haya directrices de las autoridades se acomodará la práctica religiosa a las mismas como no podría ser de otra manera», indicaron fuentes del Obispado de Santander, que recuerdan además que, por el momento, «no hay motivo para la alarma o para dejar de acudir a la iglesia». En cualquier caso, insisten desde el Obispado, los párrocos cántabros tienen autonomía para hacer recomendaciones a sus fieles o para variar algún momento de la eucaristía si lo estiman oportuno. «Hay que actuar desde la prudencia», añaden.

Al igual que la mayoría de las diócesis, el Obispado de Santander no ha emitido por el momento ninguna circular con recomendaciones. Sí lo han hecho algunos distritos como, por ejemplo, el de Málaga, que ha aconsejado a sus párrocos que, durante la celebración de la eucaristía, se evite «el contacto físico en el momento de la paz», que la comunión se entregue en la mano o que se vacíen las pilas de agua bendita. El objetivo es frenar posibles contagios por coronavirus.

Santo Toribio, poca afluencia

En la misma línea, la Diócesis de Cartagena ha emitido recientemente un comunicado con recomendaciones para evitar contagios, entre ellos, la posibilidad de sustituir el contacto directo con las reliquias -besamanos o besapiés de las imágenes religiosas- por gestos como la inclinación de cabeza «Evitemos situaciones que puedan dar lugar a la propagación de ciertas enfermedades víricas por contagio», indican desde esa Diócesis ante la celebración de la Cuaresma, cuando las celebraciones devocionales se intensifican.

En Cantabria, en el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, donde los peregrinos tienen por costumbre besar el trozo ‘lignum crucis’ allí expuesto, también rige la normalidad estos días. Dada la baja afluencia de peregrinos, «no se ha tomado, por el momento, ninguna medida extraordinaria en torno a la veneración de la santa cruz», informó ayer el Obispado, «aunque quedamos a la espera también de las posibles directrices que emita el Ministerio de Sanidad», o los organismos autonómicos.

El Diario Montañés