Bolivia. Monseñor Pesoa: la insolidaridad es ceguera

Mons. Aurelio Pesoa Secretario General de la Conferencia Episcopal de Bolivia

“Digámoslo claro la insolidaridad es ceguera. Debemos ser conscientes de que la crisis de la enfermedad del coronavirus, seguramente la pagaran de nuevo los más pobres, los que viven al día, los que día que día que no trabajan, día que no comen”. Con claridad el Secretario General de la Conferencia Episcopal de Bolivia, Monseñor Aurelio Pesoa, se refirió a la situación que viven miles de personas, no solamente en Bolivia sino en América Latina y en el mundo. En el cuarto domingo de Cuaresma, el prelado reflexionó a la luz del Evangelio de San Juan que nos presenta el proceso de un ciego de nacimiento, que pasa de una vida en la oscuridad, y llega a ver y profesar su fe en Jesucristo, como su Señor.

Se tomen justas medidas económicas

El también obispo auxiliar de La Paz recordó en la homilía que fue transmitida por medios nacionales, la actitud de algunas personas que en días pasados se levantaron contra el uso de los hospitales para curar a los enfermos de coronavirus: “Esa actitud equivocada no es otra cosa que ceguera y no es conducirse como hijos de la luz”, afirmó.

Con el llamado a la conciencia de la necesidad de solidaridad, hoy más que nunca, hacia aquellos hermanos y hermanas que sufren las consecuencias económicas de riquezas mal distribuidas, el prelado lamentó la ceguera de una sociedad que “no ve esta realidad y toma medidas económicas que benefician a los más favorecidos; a los que más tienen”. Una sociedad que ve como Dios ve, – dijo – debe tener en cuenta a los más pobres que, estos días, sufren y sufrirán más todavía.

No a interpretaciones apocalípticas

“Una vez más, en estos días de la crisis del coronavirus, estos días en los que parece que viviéramos en una película que se ha hecho realidad, se nos invita a mirar con los ojos de Dios; mirar con fe la realidad y no mirar las apariencias” continuó. Puesto que “si miramos las apariencias haremos interpretaciones apocalípticas de lo que está sucediendo; interpretaciones negativas, como si el desastre total estuviese a las puertas de nuestra patria y por llegar pronto”.

«Si miramos las apariencias, daremos crédito a los que se aprovechen del momento para imaginar y anunciar un dios castigador que hostiga a la humanidad malvada. O incluso, nos aprovecharemos del momento para lograr alguna ventaja o hacernos propaganda, como suelen hacer algunos políticos, que no desaprovechan el momento para su beneficio».

“Si miramos con fe, iluminados por Cristo viviremos este momento confiados en el amor y la protección de Dios que nunca nos abandona” […] .“La ceguera de la humanidad, nuestra ceguera, puede ser providencial para que lleguemos a ver, lleguemos a creer; lleguemos a ser liberados del poder del pecado, del poder de las tinieblas y se manifiesta en nosotros las grandes obras de Dios. Basta que reconozcamos nuestra ceguera y no creamos que vemos, es decir, que no tenemos pecado, que no necesitamos de Cristo, de Dios”.

Las medidas del gobierno

Bolivia entró en cuarentena total desde este domingo para prevenir más contagios de COVID-19, con 24 casos confirmados en el país, de acuerdo con el último reporte del Ministerio de Salud. Según informa la agencia de noticias EFE, entre las disposiciones asumidas por la presidenta transitoria de Bolivia, Jeanine Áñez, está la cuarentena total, al igual que el cierre de fronteras, la restricción de los vuelos internacionales y del transporte interdepartamental e interprovincial.
También se prohibió cualquier evento deportivo o cultural para evitar los actos masivos y se garantizan los servicios básicos durante la cuarentena como agua, luz, gas domiciliario e internet. Áñez también dispuso medidas económicas para los más necesitados, como un bono equivalente a 72 dólares que se entregará en abril para niños de nivel primario e inicial que vayan a escuelas públicas.

 

 

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