Diario de un pastor ante el Covid-19. 23/03/2020

LA IMPOTENCIA DE NO PODER ESTA AHÍ

El título de la reflexión de hoy responde al sentimiento y expresión de un capellán militar, ante varias muertes por coronavirus que han sucedido este fin de semana en su Parroquia, algunos de los fallecidos eran estrechos colaboradores de Caritas Castrense. La normativa vigente para esos casos es estricta y la situación de pandemia la padecemos todos. Pero la caridad cristiana y el celo apostólico supera cualquier estado de impotencia.

Así pues, este sacerdote convirtió el móvil en un pulpito para que sus palabras de esperanza y consuelo llegasen a esos familiares que estaban destrozados. Como conocedor de las nuevas tecnologías, pronto realizó un video homenaje a los fallecidos, organizó vía internet el rezo del santo Rosario, la plegaria por los difuntos y ofreció la Santa Misa online que celebra todos los días. La imposibilidad física fue suplida por la creatividad pastoral y caritativa. A estas familias cristianas no le faltaron la cercanía de su párroco, ni de su obispo.

La actuación pastoral de este párroco es una humilde muestra de lo mucho que están haciendo sacerdotes, religiosos y laicos que de pronto han entrado con más o menos técnica y acierto, en las redes sociales para llevar una palabra de aliento a los abatidos, a los que están solos, a los que lloran la perdida de sus seres queridos. La Iglesia en España no se ha ido de vacaciones.

Los pastores estamos en nuestros puestos y colaborando al máximo con la ciudadanía, ofreciendo lo que somos y tenemos. Caritas y otras asociaciones caritativas no han cerrado y siguen muy pendientes de los más vulnerables, sobre todo de los ancianos y los “sin techo”. Muchos conventos de clausura colaboran, no solo con el tesoro de sus oraciones por los infectados y difuntos, sino también haciendo mascarillas y otros materiales necesarios que se les piden y pueden hacer. No faltan los católicos anónimos que están atentos al “necesitado de la puerta de al lado”.

En este período de emergencia sanitaria, tiene que brillar la santidad samaritana, cada uno desde su vocación y desde el lugar en que se encuentre enclaustrado. Los cristianos debemos estar en primera línea de esta guerra contra el Covid-19 junto con los otros colectivos sociales; porque unidos, sirviendo a los que sufren, hacemos realidad que Dios es Padre de todos. Debemos ser fuertes con lo que se nos pueda venir encima, no bajar la guardia de la cercana caridad pastoral y por encima de todo, no desconfiemos de que el Señor es nuestro único Buen Pastor y “aunque caminemos por cañadas oscuras, nada temeremos porque su vara y cayado nos sosiegan” (Sal 22).

 

 

+ Juan del Río Martín
Arzobispo Castrense de España

Mons. Juan del Río
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Mons. D. Juan del Río Martín nació el 14 de octubre de 1947 en Ayamonte (Huelva). Fue ordenado sacerdote en el Seminario Menor de Pilas (Sevilla) el 2 de febrero de 1974. Obtuvo el Graduado Social por la Universidad de Granada en 1975, el mismo año en que inició los estudios de Filosofía en el Centro de Estudios Teológicos de Sevilla, obteniendo el título de Bachiller en Teología en 1979 por la Universidad Gregoriana de Roma. Es doctor en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (1984). Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis de Sevilla. Comenzó en 1974 como profesor en el Seminario Menor de Pilas, labor que ejerció hasta 1979. De 1976 a 1979 regentó la Parroquia de Sta. María la Mayor de Pilas. En 1984, una vez finalizados los estudios en Roma, regresó a Sevilla como Vice-rector del Seminario Mayor, profesor de Teología en el Centro de Estudios Teológicos, profesor de Religión en el Instituto Nacional de Bachillerato Ramón Carande y Director espiritual de la Hermandad de los Estudiantes de la Universidad sevillana. CARGOS PASTORALES En los últimos años como sacerdote,continuó su trabajo con los jóvenes e inició su labor con los Medios de Comunicación Social. Así, desde 1987 a 2000 fue capellán de la Universidad Civil de Sevilla y Delegado Diocesano para la Pastoral Universitaria y fue, desde 1988 a 2000, el primer director de la Oficina de Información de los Obispos del Sur de España (ODISUR). Además, colaboró en la realización del Pabellón de la Santa Sede en la Expo´92 de Sevilla, con el cargo de Director Adjunto, durante el periodo de la Expo (1991-1992). El 29 de junio de 2000 fue nombrado obispo de Jerez de la Frontera y recibió la ordenación episcopal el 23 de septiembre de ese mismo año. El 30 de junio de 2008, recibe el nombramiento de Arzobispo Castrense de España y Administrador Apostólico de Asidonia-Jerez. Toma posesión como Arzobispo Castrense el 27 de septiembre de 2008. El 22 de abril de 2009 es nombrado miembro del Comité Ejecutivo de la CEE y el 1 de junio de 2009 del Consejo Central de los Ordinarios Militares. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro del Consejo de Economía y de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde marzo de 2017. Ya había sido miembro de esta Comisión de 2002 a 2005 y su Presidente de 2005 a 2009, año en que fue elegido miembro del Comité Ejecutivo, cargo que desempeñó hasta marzo de 2017. El 20 de octubre de 2011, en la CCXXI reunión de la Comisión Permanente, fue nombrado miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia".