Coronavirus. Suiza sufre efectos negativos de las restricciones a las misas

Archivo. (ANSA)

En Suiza, la Campaña Ecuménica anual promovida en este períodopor la «Action de Carême» (Adc) católica, junto con los protestantes de «Pain pour le prochain» y los cristianos de «Etre partenaire», verá sus ingresos reducidos drásticamente debido a las restricciones impuestas por las autoridades para contener el contagio. El tema central de la edición de 2020 es la libertad de las semillas, es decir, el derecho de todo agricultor y productor de alimentos a intercambiar y vender sus propias semillas, un derecho cada vez más limitado por las multinacionales de la agroindustria que imponen sus propias reglas. En particular, los fondos se asignaron este año a los agricultores de Honduras.

«La epidemia del Coronavirus no podría haber llegado en peor momento para nosotros», explica la agencia católica suiza Cath.ch, responsable de Adc Tiziana Conti. De hecho, gran parte de los fondos se recogen durante las misas, pero han sido suspendidos por las autoridades suizas. También se han cancelado las comidas de cuaresma y otras iniciativas de promoción a las que el activista por los derechos de los agricultores hondureños, Octavio Sánchez Escoto, había sido invitado a participar como testigo.

Todo esto sin duda tendrá un fuerte impacto en la campaña de Cuaresma, dice Conti. Pero «Action de Carême» no se da por vencida y busca otras formas de recaudar fondos.  En particular, se está estudiando la posibilidad de enviar a los fieles, sopas instantáneas para que puedan hacer su ofrenda.

Un aspecto positivo es el hecho de que no se ha suprimido el «Pain de Partage», otra iniciativa benéfica dirigida a los panaderos invitados a donar 50 centavos por cada barra de pan vendida a los países del Sur. Además, explica el jefe de la AC, antes de la entrada en vigor de las medidas restrictivas impuestas para el Coronavirus, las tres organizaciones de beneficencia habían logrado reunir a unos mil miembros en todo el mundo para pedir a la Secretaría de Estado de la Federación Suiza que pusiera fin a los acuerdos de libre comercio que prohibían a los agricultores intercambiar y vender sus semillas.

La Campaña Ecuménica de Cuaresma fue lanzada por primera vez en 1969, a raíz del Concilio Vaticano II, cuando se instó a las iglesias cristianas a ser más activas en las zonas más pobres del mundo. Desde 1994, «Etre partenaire», una organización de la Iglesia Católica Cristiana de Suiza, miembro de la Unión de Utrecht y de la Comunión Anglicana, también se ha sumado a la iniciativa.

 

 

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