Diario de un pastor ante el Covid-19. 17/03/2020

¿QUÉ PINTA DIOS EN EL CORONAVIRUS?

Hace muchos siglos Israel, pueblo elegido de Dios, se moría de sed en el desierto y murmuraba contra Yahvé. Él que lo había liberado de la esclavitud de Egipto, y aquellos hombres llegaron a preguntarse: “¿Está o no el Señor en medio de nosotros?” (Ex 17,7). Ahora también nosotros nos encontramos en una situación limite, y surgen dudas e interrogantes por todos sitios: Si Dios existe y es tan bueno: ¿Qué gana con esta pandemia mundial que mata a tantas personas inocentes? ¿Tan horrendos son nuestros pecados que merecemos tal castigo?

En clave cristiana se comprende que los seres humanos nos revelemos ante muchas cosas que no comprendemos del Buen Padre Dios. Sin embargo, hay que tener muy claro que el Creador dio a la naturaleza sus propias leyes. Y aunque estemos en el siglo XXI y los avances científicos se presenten como si no tuvieran límites, la triste realidad de cada día nos dice que no todo se puede explicar en esta vida y que hay cuestiones que sobrepasan a la inteligencia humana. Por otro lado, el hombre no es una marioneta de Dios, hemos sido creados libres y sujetos a la propia razón. Dice san Agustín: “Dios que te creo sin ti, no te salvará sin ti”. Podemos ser “ángeles” o “demonios”, constructores de la paz o señores de la guerra.

La ciencia no es ni puede ser una amenaza a la fe en un Dios personal, creador y redentor del hombre: Jesucristo. En su Evangelio vemos como perdona los pecados, cura a los enfermos, da de comer a los hambrientos y hace resucitar a los muertos. El poder de Dios se mostró sobremanera resucitándolo de entre los muertos y dándole el señorío sobre todo lo creado.

Se dice de Jesús que pasó por esta vida haciendo el bien, luego no puede querer este flagelo de la pandemia del coronavirus. Él puede cambiar el curso de la historia e iluminar las mentes de los científicos para que encuentren las vacunas necesarias. Como Señor de la salud y de la vida puede sanar a tantos afectados y conceder vida eterna a los miles de fallecidos. Mientras tanto, en este tiempo calamitoso, hagamos lo que el Señor nos dijo: “Pedid y se os dará, buscad y encontrareis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre” (Mt 7,7-9).

 

 

+ Juan del Río Martín
Arzobispo Castrense de España

Mons. Juan del Río
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Mons. D. Juan del Río Martín nació el 14 de octubre de 1947 en Ayamonte (Huelva). Fue ordenado sacerdote en el Seminario Menor de Pilas (Sevilla) el 2 de febrero de 1974. Obtuvo el Graduado Social por la Universidad de Granada en 1975, el mismo año en que inició los estudios de Filosofía en el Centro de Estudios Teológicos de Sevilla, obteniendo el título de Bachiller en Teología en 1979 por la Universidad Gregoriana de Roma. Es doctor en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (1984). Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis de Sevilla. Comenzó en 1974 como profesor en el Seminario Menor de Pilas, labor que ejerció hasta 1979. De 1976 a 1979 regentó la Parroquia de Sta. María la Mayor de Pilas. En 1984, una vez finalizados los estudios en Roma, regresó a Sevilla como Vice-rector del Seminario Mayor, profesor de Teología en el Centro de Estudios Teológicos, profesor de Religión en el Instituto Nacional de Bachillerato Ramón Carande y Director espiritual de la Hermandad de los Estudiantes de la Universidad sevillana. CARGOS PASTORALES En los últimos años como sacerdote,continuó su trabajo con los jóvenes e inició su labor con los Medios de Comunicación Social. Así, desde 1987 a 2000 fue capellán de la Universidad Civil de Sevilla y Delegado Diocesano para la Pastoral Universitaria y fue, desde 1988 a 2000, el primer director de la Oficina de Información de los Obispos del Sur de España (ODISUR). Además, colaboró en la realización del Pabellón de la Santa Sede en la Expo´92 de Sevilla, con el cargo de Director Adjunto, durante el periodo de la Expo (1991-1992). El 29 de junio de 2000 fue nombrado obispo de Jerez de la Frontera y recibió la ordenación episcopal el 23 de septiembre de ese mismo año. El 30 de junio de 2008, recibe el nombramiento de Arzobispo Castrense de España y Administrador Apostólico de Asidonia-Jerez. Toma posesión como Arzobispo Castrense el 27 de septiembre de 2008. El 22 de abril de 2009 es nombrado miembro del Comité Ejecutivo de la CEE y el 1 de junio de 2009 del Consejo Central de los Ordinarios Militares. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro del Consejo de Economía y de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde marzo de 2017. Ya había sido miembro de esta Comisión de 2002 a 2005 y su Presidente de 2005 a 2009, año en que fue elegido miembro del Comité Ejecutivo, cargo que desempeñó hasta marzo de 2017. El 20 de octubre de 2011, en la CCXXI reunión de la Comisión Permanente, fue nombrado miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia".