Patriarcas y jefes de Iglesias de Jerusalén preocupados por COVID-19

Jerusalem. Medidas de protección contra COVID-19. (AFP or licensors)

Una declaración firmada por los patriarcas y jefes de las iglesias de Jerusalén fue publicada el pasado 14 de marzo. En ella se subraya la importancia de seguir las indicaciones de las autoridades sanitarias para hacer frente a la epidemia de COVID-19. A continuación el texto de la declaración:

Nuestro planeta Tierra, en este momento difícil y desafiante, sufre la pandemia COVID-19 que ha afectado a tantas personas y cosechado miles de vidas. Para hacer frente a esta pandemia que amenaza la salud y la vida, es esencial que nuestra gente y comunidades se adhieran a las disposiciones e instrucciones de las autoridades civiles de los países en los que vivimos.

Al mismo tiempo, nosotros, los Patriarcas y Jefes de Iglesias de Jerusalén, hacemos un llamamiento a Dios Todopoderoso para que mire nuestra situación y sea misericordioso con el mundo que sufre. Estamos llamados a vivir este tiempo continuando la confianza en nuestro Padre Celestial que cuida de todas sus criaturas. Por lo tanto, es bueno que intensifiquemos la oración personal, el ayuno y la limosna y que caminemos a la luz del amor de Dios.

Consejo de líderes de la Iglesia en Jordania

El Consejo de líderes de la Iglesia en Jordania, el 14 de marzo también emitió una declaración para reducir los efectos de la pandemia COVID-19, que anima a cumplir con las disposiciones planteadas por el Primer Ministro, de detener las oraciones en las Iglesias y en las mezquitas, para de esta manera evitar la propagación del coronavirus.

La declaración contempla la suspensión de todas las Misas y oraciones en las Iglesias, así como las actividades y reuniones durante dos semanas, a partir del 15 de marzo pasado. En el caso de los funerales, se limitarán a los familiares de los fallecidos.

El mensaje finaliza haciendo un llamado: “Llamamos a los fieles a rezar incesantemente al Señor, implorándole que tenga misericordia de nosotros y del mundo entero, transformando nuestros hogares en pequeñas capillas”.

 

 

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