Diario de un pastor ante el Covid-19. 16/03/2020

NUEVO ROSTRO DE LA CARIDAD

El domingo III de Cuaresma este año ha sido muy especial para todos nosotros. La inmensa mayoría de los católicos españoles han tenido que seguir la misa dominical por medio de la radio, televisión, internet… porque desgraciadamente la pandemia del coronavirus había llegado hasta nosotros con la fuerza cruel que se ha dado en otros lugares del mundo, donde nadie queda a salvo, las fronteras no sirven de nada y las ideologías son estériles y malignas. Las autoridades competentes han dado directrices precisas y claras a la población de obligado cumplimiento por el bien de todos los ciudadanos.

En esta situación de emergencia nacional, donde nos jugamos la vida misma, hacemos un llamamiento a poner en primer plano personal y social la virtud de la responsabilidad, que para los cristianos es la primera forma de la caridad y para los hombres y mujeres de buena voluntad de cualquier colectividad, es eje del bien social. Por eso, para creyentes de cualquier credo y ateos, la responsabilidad es signo de la dignidad humana: solo la persona libre es responsable y sabe actuar en cada momento buscando aquello que agrada a Dios y bueno para todos los hombres.

Quiere decir, que por muchas leyes que determinasen los gobernantes y entendidos sanitarios, si cada uno de nosotros no interioriza la grave situación que estamos viviendo y no dejamos a un lado los intereses particulares, esto sería muy difícil de parar. Viene bien recordar aquella enseñanza de san Juan Pablo II: “La enfermedad no puede curarse si no se toman los remedios necesarios. De nada sirve diagnosticar el mal en el espejo de la conciencia individual y colectiva, si se olvida fácilmente o no se ha asumido la responsabilidad de quererse curar. Cada uno en la sociedad tiene sus responsabilidades sobre esta situación” (Costa de Marfil 1980).

En este estado de alarma, estamos pasando de la incertidumbre a la esperanza, porque son muchos los signos de responsabilidad solidaria que se están dando entre los españoles. Sigamos por ese camino, y entre todos venceremos al virus siniestro que ciegamente acaba con todos nosotros. Ánimo. Desde la fe en Cristo os digo: orad sin cesar, Dios hace posible, lo imposible: “El nos librará de la peste maligna”.

 

 

 + Juan del Río Martín
Arzobispo Castrense de España

Mons. Juan del Río
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Mons. D. Juan del Río Martín nació el 14 de octubre de 1947 en Ayamonte (Huelva). Fue ordenado sacerdote en el Seminario Menor de Pilas (Sevilla) el 2 de febrero de 1974. Obtuvo el Graduado Social por la Universidad de Granada en 1975, el mismo año en que inició los estudios de Filosofía en el Centro de Estudios Teológicos de Sevilla, obteniendo el título de Bachiller en Teología en 1979 por la Universidad Gregoriana de Roma. Es doctor en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (1984). Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis de Sevilla. Comenzó en 1974 como profesor en el Seminario Menor de Pilas, labor que ejerció hasta 1979. De 1976 a 1979 regentó la Parroquia de Sta. María la Mayor de Pilas. En 1984, una vez finalizados los estudios en Roma, regresó a Sevilla como Vice-rector del Seminario Mayor, profesor de Teología en el Centro de Estudios Teológicos, profesor de Religión en el Instituto Nacional de Bachillerato Ramón Carande y Director espiritual de la Hermandad de los Estudiantes de la Universidad sevillana. CARGOS PASTORALES En los últimos años como sacerdote,continuó su trabajo con los jóvenes e inició su labor con los Medios de Comunicación Social. Así, desde 1987 a 2000 fue capellán de la Universidad Civil de Sevilla y Delegado Diocesano para la Pastoral Universitaria y fue, desde 1988 a 2000, el primer director de la Oficina de Información de los Obispos del Sur de España (ODISUR). Además, colaboró en la realización del Pabellón de la Santa Sede en la Expo´92 de Sevilla, con el cargo de Director Adjunto, durante el periodo de la Expo (1991-1992). El 29 de junio de 2000 fue nombrado obispo de Jerez de la Frontera y recibió la ordenación episcopal el 23 de septiembre de ese mismo año. El 30 de junio de 2008, recibe el nombramiento de Arzobispo Castrense de España y Administrador Apostólico de Asidonia-Jerez. Toma posesión como Arzobispo Castrense el 27 de septiembre de 2008. El 22 de abril de 2009 es nombrado miembro del Comité Ejecutivo de la CEE y el 1 de junio de 2009 del Consejo Central de los Ordinarios Militares. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro del Consejo de Economía y de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde marzo de 2017. Ya había sido miembro de esta Comisión de 2002 a 2005 y su Presidente de 2005 a 2009, año en que fue elegido miembro del Comité Ejecutivo, cargo que desempeñó hasta marzo de 2017. El 20 de octubre de 2011, en la CCXXI reunión de la Comisión Permanente, fue nombrado miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia".