Invitando a rezar en el Santuario de la Virgen del Puerto

Queridos diocesanos:

Con la excusa de la manifestación en defensa de la mujer, el día 8 hubo quienes profanaron de forma obscena y blasfema la imagen de la Virgen del Puerto situada en el parque de la Coronación de Plasencia.

Con este motivo, y como Obispo de la Diócesis, quiero expresar lo siguiente:

San Juan Pablo II nos decía: «El hombre no puede vivir sin amor. No puede comprenderse a sí mismo, su vida está privada de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no lo experimenta y lo hace propio, si no participa en él vivamente». El ser humano necesita amar y ser amado. Llevados por este amor a María, lo que nos une en este momento es rezar y reparar, ante el Señor, lo que más nos duele: que se le ofenda en la imagen de su madre. A la vez le pedimos que nos enseñe a mirar con sus mismos ojos de Verdad, de Amor y de Misericordia.

Como Obispo de Plasencia, como sucesor de los Apóstoles en esta Diócesis, recogiendo el sentir del pueblo cristiano, me veo en la obligación de recordar que la verdadera libertad de expresión no comprende un supuesto derecho a la ofensa o un desprecio a lo más sagrado. La cultura es belleza y armonía y no la zafiedad que muestran las personas que han realizado este acto de profanación con la imagen de nuestra Virgen del Puerto.

La Virgen María es la criatura de más excelsa hermosura que existe en toda la historia de la humanidad. Es patrimonio de nuestra fe y de nuestra vida que nuestra tierra de Plasencia goza desde siglos. Y su sola presencia nos invita a entrar en un dinamismo de amor y a convertirnos en personas de paz, de perdón y de reconciliación.

Hago un llamamiento a la conciencia humana y cristiana de todos para que seamos sensibles ante los problemas que están presentes en nuestra sociedad. Con todas nuestras fuerzas defendamos el derecho a la vida, al matrimonio y a la familia, a la justicia e igualdad con las mujeres, a la educación de los niños y jóvenes, el servicio al bien común, a los más débiles y necesitados, al trabajo y a la paz. Esta defensa sí embellece el mundo en el que vivimos y queremos dejar a nuestros jóvenes.

Para acabar quiero dirigirme a los más jóvenes: sois muchos los que en estos días os sentís conmovidos por la necesidad de reparar esta ofensa y que os preguntáis por el sentido de estos acontecimientos. Quizá también os hayáis interrogado por el sentido de vuestra propia vida. Cristo os necesita para transformar el mundo viviendo unos valores que no defienden las personas que se dedican a insultar los sentimientos religiosos de los cristianos de Plasencia.

Ruego a Santa María del Puerto que perdone a las personas que han realizado esta obscenidad blasfema ante su imagen. Y a la vez pido que nos ayude  a todos a ser testigos vivos de Cristo y que nunca odiemos a nadie, hablemos con rencor de nadie, insultemos a nadie y respetemos desde la oración y desde el amor misericordioso a todos. Así lo hizo la Virgen al pie de la Cruz. Vamos a soñar y a trabajar juntos por una Plasencia que se deja inundar por el manantial de gracia  que brota del corazón de nuestra Virgen del Puerto.

Tengo intención de subir al santuario de la Virgen del Puerto el próximo sábado, 14 de marzo a las 17:00 hs. para rezar ante la Virgen y, con Ella, “proclamar las grandezas del Señor”. Os invito a todos a que os unáis a vuestro obispo en este acto de amor a nuestra Madre.

Con mi afecto y bendición

+José Luis Retana Gozalo

Obispo de Plasencia

Mons. José Luis Retana Gozalo
Acerca de Mons. José Luis Retana Gozalo 11 Articles
José Luis Retana nació en Pedro Bernardo (Ávila) el 12 de marzo de 1953. Ingresó en el seminario menor de Ávila en 1964 para ingresar después, en 1968, en el seminario mayor. En 1971 entró en el Teologado que la diócesis de Ávila tiene abierto en Salamanca, para realizar los estudios de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca (1971-76), donde se graduó en Bachiller de Teología el año 1977. Posteriormente marchó a Friburgo (Suiza) para ampliar sus estudios de licenciatura (1976-78). En 1979 obtuvo la Licenciatura en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 29 de septiembre de 1979. En la actualidad es vicario episcopal para las instituciones de enseñanza de la diócesis de Ávila (desde 2012). Es deán de la catedral de Ávila (desde 2015) y adjunto a la dirección de Patrimonio (desde 2002); director del centro de educación especial Santa Teresa de Martiherrero para enfermos psíquicos y consiliario del Movimiento Comunión y Liberación (desde 2002); párroco de San Pedro Bautista de Ávila y arcipreste del arciprestazgo de la ciudad de Ávila (desde 2012). Es miembro del colegio de consultores y del consejo presbiteral (desde 1998). En su ministerio sacerdotal, desarrollado en la diócesis de Ávila, ha desempeñado, entre otros, los siguientes cargos: formador y profesor en el colegio diocesano “Asunción de Nuestra Señora” (1979-1993); rector del seminario diocesano de Ávila en Salamanca (1993-1999/2003-2012); vicario parroquial en la parroquia del Inmaculado Corazón de María en la ciudad de Ávila (1999-2003) y vicario episcopal para las relaciones con las instituciones diocesanas de Enseñanza y secretaría particular del obispo (1997-2006). También durante su ministerio sacerdotal ha atendido las comunidades cristianas de Albornos, Muñomer, Narros de Saldueña, Villanueva de Ávila, Aldeaseca, Tornadizos de Arévalo y Donvidas