Más de dos mil personas celebran una misa multitudinaria en la Sagrada Familia

Misa multitudinaria en la Sagrada Familia (Ramon Ripoll y Guillermo Simón)

El primer domingo de Cuaresma por la tarde, en la basílica de la Sagrada Familia se ha celebrado una misa que ha reunido a más de dos mil fieles. El oficio religioso ha estado presidido por el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, ​​acompañado del obispo de Bangassou (Rep. Centroafricana), Mons. Juan José Aguirre, y del obispo de Moramanga (Madagascar), Mons. Rosario Vella, SDB

Esta celebración litúrgica ha tenido lugar el primer domingo de Cuaresma con motivo de la cuarta edición de «Sent la Creu«, una iniciativa impulsada por el Secretariado de pastoral con jóvenes de la Archidiócesis de Barcelona y que este año ha sido reposicionada como acto central de seguimiento del Plan pastoral diocesano «¡SALGAMOS!», que este curso también se dedica a la juventud.

La cruz de Bangassou

A los pies del presbiterio, la presencia de una enorme cruz de madera llegada de Bangassou ha ayudado a los presentes a sentir más de cerca el sufrimiento del mundo y, al mismo tiempo, también a hacer sentir como en medio de las dificultades es posible encontrar esperanza en la cruz. Antes de iniciar la eucaristia, ha tenido lugar la vigilia de oración de la cruz en la que ha participado un seminarista barcelonés de orígen keniano, Peter Kibiru, quien con su testimonio personal ha emocionado a muchos de los asistentes que llenaban la nave central del templo gaudiniano.

El testimonio de un «escudo humano»

Tras rezar a la cruz tanto por los jóvenes de la diócesis barcelonesa como por los jóvenes de África, se ha celebrado la eucaristía presidida por el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, predicada por Mons. Juan José Aguirre y concelebrada por Mons. Rosario Vella. El obispo de Bangassou hace más de veintiún años que ejerce su ministerio episcopal en ese territorio de la República Centroafricana. En los últimos tiempos ha vivido de cerca muchos conflictos violentos entre grupos armados cristianos y musulmanes, ante los que ha promovido acciones pacíficas para proteger los templos civiles de ambas religiones. Por este hecho, se le conoce como el obispo «escudo humano». «Las lágrimas de los musulmanes y las de los cristianos tienen el mismo color», ha dicho en su homilía.

La loseta de Barcelona

Esta tarde, a los pies del presbiterio de la Sagrada Familia, también había una réplica gigante de la tradicional loseta de Barcelona, ​​elegida hace más de dos años por el Arzobispado de Barcelona como símbolo en el que los cinco círculos que lo integran representan los ejes de la acción pastoral en la archidiócesis barcelonesa: el encuentro con Jesús, la fraternidad, los jóvenes, los pobres y el discernimiento.

La misa «Sent la Creu» se celebra en Barcelona el primer domingo de Cuaresma. La primera edición tuvo lugar en 2017 con la presencia de la cruz de Lampedusa (Italia). En 2018 llegó la cruz de Mosul (Irak) y el año pasado se contó con la de Camboya. 

Iglesia Archidiocesana de Barcelona