Cardenal Ouellet saluda a evangelizadores hispanos en Latinoamérica

Cardenal Marc Ouellet, Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina (Vatican Media)

“Para que en Él tengan vida” es el lema que inspira este domingo 1 de marzo la celebración del Día de Hispanoamérica, organizado por la Comisión de Misiones y Cooperación entre las iglesias de la Conferencia Episcopal Española. Una jornada que el presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, Cardenal Marc Ouellet, ha querido resaltar con un sentido mensaje, agradeciendo a la gran cantidad de mujeres y hombres que desde hace más de quinientos años han desplegado un intenso apostolado en el subcontinente americano.

Junto con alentarlos a perseverar en su empeño misionero y pedir la asistencia del Espíritu Santo para ellos, el Cardenal Ouellet los exhortó a profundizar el fecundo “encuentro” entre los pueblos y las personas. Se trata de una dimensión teológico-pastoral que emergió con fuerza de la Conferencia General de Obispos de Aparecida y que sigue marcando la dinámica evangelizadora de América Latina y el Caribe.

“Desde la riqueza del encuentro, la perspectiva de la vida divina y en la plenitud de la humanidad, están en juego y en curso el desarrollo armónico de las sociedades y la identidad católica de los pueblos latinoamericanos”, expresó el prelado, quien además les recordó que la experiencia de la vida misionera “siempre ha significado un paso hacia adelante como un reto, como un salto hacia el amor concreto que la caridad misionera de la Iglesia traduce siempre en una certeza, la certeza del encuentro con otro ser humano en el anuncio, en la vivencia del Evangelio, en la construcción del reino de Dios”.

«Comprometerse con otros»

El mensaje también recoge la permanente insistencia del Papa Francisco sobre la promoción de una ecología integral, por lo que Ouellet recordó que es necesario “comprometerse con otros, de cualquier credo y cultura, para el cuidado de la casa común” como una manera privilegiada de evangelizar, fomentando fraternidad, solidaridad, diálogo, y así construir una vida nueva para todos desde el Evangelio.

En esta perspectiva, el cardenal además rescató la reflexión del Santo Padre en su discurso final del Sínodo para la Amazonia, que dio cuenta que «estamos entendiendo cada vez más qué es esto de caminar juntos, y estamos entendiendo qué significa discernir, qué significa escuchar, qué significa incorporar la rica tradición de la Iglesia a los momentos coyunturales». De hecho, Ouellet alertó sobre los desafíos de estos tiempos para la evangelización en América Latina, donde se presentan “nuevos caminos de explotación y especulación compulsivas de bienes y personas, de desigualdades patentes, de injusticias, violencia, marginaciones, exclusiones, inestabilidades sociales, de nuevas formas de dependencia política y de migraciones, de colonización ideológica guiada por poderosos medios, entre otras tantas nuevas realidades”.

Pese a este escenario marcado por el sufrimiento y el descarte de personas y comunidades, el cardenal Ouellet destacó la alegría de los misioneros como un instrumento privilegiado para la transmisión de la gracia de Dios, y subrayó que dicho testimonio de amor y servicio “es una invitación a seguir sumando a la vida con vida nueva en Cristo, resucitada, inculturada en la encarnación del Evangelio en esas tierras, a la presencia de esos pueblos en la vida de la Iglesia”.

En plena sintonía con el corazón del pontificado del Papa Francisco, el mensaje de Ouellet concluye apelando a la intercesión de la Virgen María, tan amada en América Latina, para “no apartar la vista de los más pobres y de los que tienen mayor necesidad”.

 

 

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