«La misión es joven»

Mucha gente se acerca a nosotros y nos pregunta: «¿cómo se puede cambiar este mundo?». La respuesta es sencilla y a la vez exigente. Es necesario que cada uno viva a su modo lo que Jesús propone en el Sermón de la Montaña (cf. Mt, 5-7) y que haga misión, es decir, que comparta con los demás aquello que ha vivido.

Cuando nuestro corazón, por la gracia de Dios, entra en el camino de las bienaventuranzas y sigue los consejos de Jesús en el Sermón de la Montaña, se rejuvenece, se llena de una profunda alegría. Vivir esa experiencia y compartirla transforma el mundo. Pidamos al Señor que nos ayude a avanzar por este camino.

El objetivo pastoral de este año litúrgico son los jóvenes, pero para poder llegar a ellos es imprescindible que nuestros corazones adultos se rejuvenezcan. Solo así, con un corazón joven, podremos acercarnos a ellos, a sus anhelos, a sus deseos, a sus miedos, a sus dolores, a sus éxitos y a sus fracasos.

El papa Francisco nos recuerda que «son los jóvenes quienes, con su vitalidad y entrega, pueden aportar la belleza y la frescura propias de la juventud, desafiando a la comunidad cristiana a renovarnos e invitándonos a partir hacia nuevos horizontes» (Homilía del Santo Padre predicada en Port Louis, Mauricio, 9 de septiembre de 2019).

Rejuvenecer nuestros corazones y caminar con los jóvenes son dos maneras de seguir avanzando en la misión que, como diócesis, nos hemos marcado para este año. Sería conveniente acercarnos a los jóvenes con un corazón joven y con la sabiduría de nuestra experiencia. Poco a poco, ellos nos abrirán su corazón y nosotros también les abriremos el nuestro. Los jóvenes protestan, nos sacuden, nos interpelan; en definitiva, luchan en un camino vital del que tenemos que ser parte, pero como apunta el Papa: «ellos, nuestros jóvenes, son nuestra primera misión». Hemos de darles un lugar, hablar su lenguaje y escucharlos.

La Cuaresma es precisamente el tiempo ideal para rejuvenecer nuestro corazón. La Iglesia nos invita a encontrarnos con la Palabra de Dios, a intensificar la oración, a hacer ayuno de lo innecesario para volver a lo que es importante en nuestra vida, a tener una mirada atenta hacia los que sufren a nuestro alrededor y ayudarles con nuestro tiempo y recursos. Todo ello nos ayudará a reencontrarnos con Dios, que es el único que puede transformar nuestro corazón.

Os animo a iniciar juntos la Cuaresma participando en el acto central del Plan pastoral diocesano que tendrá lugar el próximo domingo, 1 de marzo, a las 18.00 h en la basílica de la Sagrada Familia. Allí, junto a los jóvenes, celebraremos el IV encuentro Sent la Creu acompañados de la Cruz de Bangassou y con la presencia del obispo de esta diócesis de la República Centroafricana, que compartirá con nosotros su testimonio.

Os espero a todos en #sentlacreu2020. ¡Buen inicio de Cuaresma!

† Card. Juan José Omella
Arzobispo de Barcelona
Card. Juan Jose Omella
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Mons. Juan José Omella Omella nació en la localidad de Cretas, provincia de Teruel y archidiócesis de Zaragoza, el 21 de abril de 1946. Estudió en el Seminario de Zaragoza y en Centros de Formación de los Padres Blancos en Lovaina y Jersualén. El 20 de septiembre de 1970 recibía la ordenación sacerdotal. En su ministerio sacerdotal, trabajó como Coadjutor y como Párroco y entre 1990 y 1996 como Vicario Episcopal en la diócesis de Zaragoza. Durante un año fue misionero en Zaire. El 15 de julio de 1996 fue nombrado Obispo auxiliar de Zaragoza. Fue ordenado Obispo el 22 de septiembre de ese mismo año. El 27 de octubre de 1999 fue nombrado Obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón, de la que tomó posesión el 12 de diciembre de 1999. Entre el 24 de agosto de 2001 y el 19 de diciembre de 2003 fue Administrador Apostólico de Huesca y entre el 19 de octubre de 2001 y el 19 de diciembre de 2003, también Administrador Apostólico de Jaca. El día 8 de abril de 2004 es nombrado Obispo de la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño. Es miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social desde febrero de 2002. Con anterioridad, desde 2000 fue Presidente en funciones de esta misma Comisión Episcopal. Es también Consiliario Nacional de Manos Unidas.