Palabras de agradecimiento

La acción de gracias corrió a cargo de Pilar Rodríguez-Carretero Luna, miembro de la Comisión de Organización del Congreso.(Laicos2020)

El Congreso de Laicos 2020 “Pueblo de Dios en Salida” ha concluido este domingo 16 de febrero con varios actos. Al finalizar la Eucaristía, la acción de gracias ha corrido a cargo de Pilar Rodríguez-Carretero Luna, miembro de la Comisión de Organización del Congreso.

Ponencia íntegra

Estamos concluyendo este Congreso de Laicos y la celebración de la Eucaristía, la gran acción de gracias a Dios porque el gran don que nos ha revelado en su Hijo Jesucristo, muerto y resucitado. A su luz queremos elevar nuestra acción de gracias al Señor, por este proceso y encuentro sinodal que hemos vivido en nuestras Diócesis, movimientos y asociaciones  durante este año y medio. Un hecho que impulsa el compromiso de ser “Pueblo de Dios en Salida”

Bajo la guía del Espíritu Santo, hemos realizado un camino tejido de escucha y discernimiento comunitario que ha alcanzado una mayor intensidad este encuentro, promesa de una misión tendrá su continuidad en nuestras Diócesis, movimientos y asociaciones. Nuestro Congreso ha sido expresión de la Iglesia que hemos sido, somos y deseamos llegar a ser: Pueblo de Dios que redescubre continuamente su vocación a la santidad y a la misión evangelizadora.

Es de bien nacidos ser agradecidos. Por eso en nombre de la Comisión Ejecutiva del Congreso de Laicos, quiero expresar la gratitud a nuestros Pastores que han puesto en nuestras manos la realización de este Congreso que han convocado. Comisión a la que ha correspondido coordinar todos los trabajos de la preparación del Congreso; y tomar decisiones desde el diálogo fructífero con nuestros Pastores, laicos y miembros de la vida consagrada.

Gracias a los Delegados Diocesanos de Apostolado Seglar y los Responsables de Movimientos y Asociaciones, junto con nuestros Pastores, porque desde el principio han creído en esta propuesta, la han animado e impulsado en sus respectivos ámbitos eclesiales. Gratitud, especialmente intensa a la labor de todos los laicos que se han involucrado en el proceso, en los grupos de reflexión, en los Encuentros Diocesanos de Laicos, los que han mandado aportaciones para elaborar el Instrumento de Trabajo, porque todos esos pequeños granos de arena han hecho realidad este Congreso.

Queremos agradecer también el esfuerzo y la disponibilidad de las personas que han participado en los equipos de la ponencia inicial y final, los profesores que han elaborado las ponencias introductorias de cada Itinerario y la gran variedad de personas que han compartido el sábado sus experiencias y testimonios, manifestación de la riqueza, pluralidad y vitalidad que posee nuestra Iglesia.

No olvidamos tampoco a las personas y entidades que han contribuido a la difusión del Congreso, a través de los diversos medios de comunicación. Gracias a los equipos de medios de la CEE y diocesanos, emisoras de radio y televisión que se han hecho eco de este evento, revistas de ámbito eclesial, responsables de redes sociales. De forma particular nuestro agradecimiento a 13TV que ha llevado a tantas personas, especialmente a los enfermos y mayores, las imágenes y noticias de este acontecimiento.

También deseamos reconocer el servicio que nos ha prestado el Ayuntamiento de Madrid, editoriales, empresas y otras entidades que han colaborado en la logística de este evento.

Y he dejado para el final el agradecimiento a los que han llevado el peso de este Congreso y que se merecen un gracias con mayúsculas. Se trata de los miembros de las Comisiones de Contenido y de Organización y Logística, con sus responsables a la cabeza. En los últimos meses y días, estas personas han estado entregadas al Congreso en cuerpo y alma. Ha sido admirable y digno de elogio la disponibilidad de los laicos de estas dos Comisiones. Y su testimonio de entrega abnegada a la Iglesia es un ejemplo real de lo que significa vivir la vocación laical.

Gracias al trabajo de muchas horas, un trabajo escondido, pensado y ofrecido para todos nosotros, hemos podido disfrutar de este Congreso con alegría y con esperanza.

Se afirma que el agradecimiento es la memoria del corazón. Por eso, aunque no hemos querido mencionar ningún nombre concreto, que nuestro agradecimiento a todas estas personas lo grabemos en el corazón. Dios conoce todo este esfuerzo y le pedimos a Él y a nuestra Madre, la Virgen María, que premie esta tarea y testimonio de entrega desinteresada.

A todos y cada uno, GRACIAS!!!!

 

 

Pueblo de Dios en Salida