Sobre los futuros objetivos diocesanos

Queridos diocesanos:

Os quiero recordar una aspecto muy importante que todos nos dimos al principio de este curso y que está marcando la dinámica pastoral en las parroquias y comunidades de toda la diócesis. Me refiero a la elaboración del futuro Plan Pastoral que nos servirá de guía para los próximos años. Es una iniciativa del mismo responsable diocesano que contó con la aceptación generalizada de todos los que, siendo bautizados, colaboráis en los diversos servicios de parroquias o de la diócesis. Este humilde recordatorio va dirigido también a todos aquellos que participan en la vida ciudadana y que se alegran al contar con católicos que están empeñados en hacer de nuestro mundo un lugar más habitable, justo y fraterno. Seguro que les gusta saber el clima participativo que existe en el seno de nuestra comunidad eclesial.
En la Asamblea diocesana del final del curso pasado se decidió proceder a la elaboración de un nuevo plan en el que cualquier cristiano pudiera aportar su punto de vista. Durante el verano se confeccionó un folleto-guía que facilitara las respuestas y la agrupación de las preocupaciones más generalizadas. En septiembre del año pasado, en la Fiesta del Envío, se dio a conocer, se distribuyó en hojas impresas y se envió utilizando los medios electrónicos. Me parece que llegó a todos los interesados pidiendo la colaboración serena y esperanzada para el bien de nuestra Iglesia y por un mejor servicio a la sociedad que nos contempla y envuelve.
Durante los meses transcurridos de este curso ha habido muchas reuniones de los equipos de sacerdotes en los arciprestazgos, de las comunidades de vida religiosa y de los movimientos apostólicos en las que han aparecido las distintas preferencias pastorales que pondrán a la consideración de todos. Agradezco a todos su constante colaboración y su interés por mejorar entre todos nuestra vida cristiana. Se puso una fecha límite para entregar dichas aportaciones por escrito: el día 26 de febrero, Miércoles de Ceniza e inicio de la Cuaresma. Cuando llegue este comentario a vuestros oídos o a vuestras manos faltarán prácticamente quince días para la conclusión del período de consulta. Mi llamada de ahora es el último intento para solicitar vuestra participación. Cuantos más lo hagamos, más generalizada será la respuesta y más importará a todas las comunidades. Se ama mucho más aquello que se siente como propio y que puede beneficiar a la mayoría. La familia diocesana quiere sumar la voz de todos sus miembros en aquello que nos compromete a todos como esencial para el próximo futuro. Os ruego que participéis.
El material escrito que se ha utilizado y nos ha servido de orientación ha sido en síntesis el siguiente: la Palabra de Dios, los documentos del Concilio Vaticano II, las resoluciones y el mensaje del Concilio Provincial Tarraconense, los escritos de los últimos pontífices, especialmente los del papa Francisco y los textos que nuestra diócesis ha elaborado en los últimos años, destacando el último Plan que comprendía el trienio 2016-19. Como podéis comprobar disponíamos de muchos textos y de muy elevada cualificación. Me parece que los hemos sabido utilizar con provecho.
Ahora miramos al futuro. Lo queremos hacer con esperanza, con ilusión, con constancia y con coraje. Es lo que da el seguimiento de Jesucristo y la pertenencia responsable a su Iglesia. Huyamos del desánimo, del pesimismo y de la tristeza pastoral. Gracias por la colaboración.
Con mi bendición y afecto.
+Salvador Giménez,
Obispo de Lleida
Mons. Salvador Giménez Valls
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Mons. D. Salvador Giménez Valls nace el 31 de mayo de 1948 en Muro de Alcoy, provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia. En 1960 ingresó en el Seminario Metropolitano de Valencia para cursar los estudios eclesiásticos. Es Bachiller en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 9 de junio de 1973. Es licenciado en Filosofía y Letras, con especialización en Historia, por la Universidad Literaria de Valencia. CARGOS PASTORALES Inició su ministerio sacerdotal como párroco de Santiago Apóstol de Alborache, de 1973 a 1977, cuando fue nombrado director del Colegio “Claret” en Xátiva, cargo que desarrolló hasta 1980. Este año fue nombrado Rector del Seminario Menor, en Moncada, donde permaneció hasta 1982. Desde 1982 hasta 1989 fue Jefe de Estudios de la Escuela Universitaria de Magisterio “Edetania”. Desde 1989 a 1996 fue párroco de San Mauro y San Francisco en Alcoy (Alicante) y Arcipreste del Arciprestazgo Virgen de los Lirios y San Jorge en Alcoy (Alicante) entre 1993 y 1996. Desde este último año y hasta su nombramiento episcopal fue Vicario Episcopal de la Vicaría II Valencia Centro y Suroeste. Además, entre 1987 y 1989, fue director de la Sección de Enseñanza Religiosa, dentro del Secretariado de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la CEE, y fue miembro del Colegio de Consultores entre 1994 y 2001. El 11 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. Recibió la ordenación episcopal el 2 de julio del mismo año. Fue administrador diocesano de Menorca del 21 de septiembre de 2008 hasta el 21 de mayo de 2009, fecha en la que fue nombrado obispo de esta sede. Tomó posesión el 11 de julio del mismo año. El 28 de julio de 2015 se hacía público su nombramiento como obispo de Lleida. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2014. También ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 2005 a 2014.