Los ancianos que viven solos en Cataluña aumentan más de un 10% en solo cuatro años

Los ancianos que viven solos en Cataluña ha aumentado. (Iglesia Archidiocesana de Barcelona)

El número de personas mayores de 65 años que viven solas en Cataluña ha aumentado en sólo 4 años un 10,8%, pasando de las 301.300 del año 2014 a las 334.000 de 2018, el último año con datos oficiales del Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat) analizadas por el Arzobispado de Barcelona. La mayoría, 3 de cada 4, son mujeres. De este incremento de 32.700 personas destacan las cerca de 10.000 que tienen más de 80 años (que pasan de 129.700 a 139.300).

Otro dato importante que apunta el análisis realizado es la tendencia al alza de vivir en soledad de la población de entre 50 y 64 años. Este colectivo, previo a los de la tercera edad ya jubilada, ha crecido también a los últimos cuatro años un 18,5% (pasando de los 144.400 a 171.000), con una preponderancia que se consolida de los hombres por encima de las mujeres.

«El análisis de los datos», explica la directora del Secretariado diocesano de Pastoral de la Salud, Carmen Benito, «confirma una tendencia a la individualización progresiva de la sociedad. Y este fenómeno, que es favorecido por diferentes factores culturales y tecnológicos, puede hacer crecer el colectivo de personas solas y la magnitud de los problemas que los afectan hasta niveles difícilmente soportables. Y en el caso del colectivo de entre 50 y 64 años, la mayoría hombres, nos pone sobre la mesa el aumento de las separaciones donde la mujer, normalmente, se queda con los niños y el piso. Aumenta un grupo con un riesgo de vulnerabilidad elevado.»

Ante esta situación el Secretariado diocesano de Pastoral de la Salud ha puesto en marcha «un programa de formación a nuestros sacerdotes para darles las herramientas necesarias de actuación con personas mayores enfermas con esta problemática». Una formación, que también se extenderá a los agentes pastorales de las parroquias.

También dentro de las acciones a llevar a cabo, Benito apunta a las mismas personas solas, «de entre 65 y 75 años que se encuentran bien y son autónomas» para formar grupos de acompañamiento «que dan ayuda y, a la vez, forman marcos de relación social por sí mismos.» «Acompañar en la soledad «es el lema de la Jornada Mundial del Enfermo 2020 que se celebra mañana, fiesta de la Virgen de Lourdes.

 

 

Iglesia Archidiocesana de Barcelona