Acoger, proteger y acompañar la etapa final de esta vida

Con este título se nos presentó a la Plena­ria de la Conferencia Episcopal Española, por parte de la Subco­misión de Familia y Vida, el docu­mento que fue avalado y aproba­do como documento de la misma, como un documento bien hecho y muy oportuno en el momento pre­sente, que ayudará a muchas per­sonas a saberse situar bien frente a esta etapa final de la vida.

Es un documento que es necesa­rio en estos momentos en los que en los medios de comunicación apare­cen voces, noticias, reportajes; en definitiva, que se está haciendo una verdadera campaña más o menos oculta a favor de la eutanasia, aun­que se quiera encubrir bajo eufemis­mos, con un lenguaje que no suena tan duro, porque se habla del dere­cho a morir dignamente, o a decidir o elegir una muerte digna.

Estos eufemismos, al repetirlos, van abriendo camino en las concien­cias de muchas personas de nuestra sociedad actual y creando una men­talidad, si no a favor, al menos tole­rante, con la eutanasia o el suicidio asistido.

En el documento de la Subcomi­sión de Familia y Vida de la Con­ferencia Episcopal Española encon­traremos con verdad y precisión en qué consiste la eutanasia y también cuáles han de ser las actitudes ante los últimos momentos de la vida. En el documento podemos constatar que existe una grave confusión ante este tema tan crucial y decisivo, y en él se ofrecen unas reflexiones clarifi­cadoras y válidas para todos.

Es verdad que todo ser humano tiene derecho a morir con dignidad, lo mismo que tiene derecho a vivir con dignidad, por eso se han de ex­tremar todas las atenciones verda­deramente humanas, lo cual es muy distinto a posibilitar la eutanasia con el fin de eliminar cualquier do­lor o desgracia, por grave que sea, porque lo que hace la eutanasia no es eliminar el dolor del enfermo, sino que elimina al que padece el dolor.

Estoy convencido que este do­cumento va a hacer un gran bien a mucha gente y será un gran servi­cio positivo a toda la sociedad y a la cultura de la vida. Va a abrir un ca­mino de esperanza ante esta última fase de la vida en este mundo.

Quiero, durante los números que sean de nuestra hoja diocesana Con Vosotros, ir resumiendo y dando a conocer todo el contenido que tiene este do­cumento, para que todos los que habi­tualmente leen la carta pastoral del obispo es­tén realmente bien informados so­bre el tema.

Su lectura nos aclarará muchas dudas que tal vez tengamos sobre todo este tema y también nos hará entender el sentido de las campañas de algunos partidos políticos, cuan­do piden su legalización en el Par­lamento, y el engaño que subyace debajo de esos eufemismos con los que se denomina la eutanasia o el suicidio asistido.

Desde este momento les invito a todos a que lean estos números que voy a dedicar a este tema y, si quie­ren leer el documento completo, pueden hacerlo también en la web de la Conferencia Episcopal y en la Web de nuestra Diócesis de Ciudad Real.

Hasta el próximo número de Con Vosotros que comenzaremos a anali­zar y dar a conocer la primera parte del documento.

 

+ Gerardo Melgar

Obispo de Ciudad Real

Mons. Gerardo Melgar
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Mons. Gerardo Melgar Viciosa nació el 24 de Septiembre de 1948 en Cervatos de la Cueza, Provincia y Diócesis de Palencia. Cursó la enseñanza secundaria (años de Humanidades) en el Seminario Menor Diocesano de Carrión de los Condes y los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de Junio de 1973 por el entonces Obispo de la sede palentina, Mons. Anastasio Granados García. Fue nombrado Párroco -de 1973 a 1974- al servicio de las parroquias de Vañes, Celeda de Roblecedo, San Felices de Castillería, Herreruela de Castillería y Polentinos. Al terminar ese curso pastoral, fue enviado a Roma, donde estudió Teología en la Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Fundamental el 14 de junio de 1976. A su regreso a Palencia fue nombrado Coadjutor de la parroquia de San Lázaro de la capital palentina durante un año. En 1977, y hasta 1982, desempeñó el cargo de Formador y Profesor del Seminario Menor Diocesano en Carrión de los Condes, del que sería, más tarde, Rector (1982-1987). En 1983 fue nombrado miembro del equipo de Pastoral Vocacional de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional. Al dejar el Seminario de Carrión de los Condes fue destinado, como Vicario Parroquial, a la Parroquia de San José de Palencia durante seis años (de 1987 a 1993). En 1993 fue elegido por Mons. Ricardo Blázquez Pérez para desempeñar el oficio de Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis palentina, cargo en el que permanecería hasta 1998. También durante diez años (de 1995 a 2005), fue Párroco solidario de la Parroquia de San José Obrero y Coordinador de la Cura pastoral de la misma, miembro del Colegio Diocesano de Consultores (1995-2000) y vocal, por designación del Sr. Obispo, del Consejo Presbiteral Diocesano (2001-2005). En el año 2000 fue nombrado Delegado Diocesano de Pastoral Familiar hasta que, en 2005, Mons. Rafael Palmero Ramos lo eligió para desempeñar el cargo de Vicario General de la Diócesis. De 2004 a 2005 fue, además, confesor ordinario del Seminario Menor Diocesano “San Juan de Ávila” así como, de 2005 a 2008, miembro del Colegio de Consultores de la Diócesis y Profesor de Teología del Matrimonio en el Instituto Teológico del Seminario Mayor de San José (2007). En enero de 2006, y hasta septiembre de 2007, durante el periodo de sede vacante producida por el traslado de Mons. Rafael Palmero Ramos a la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Diócesis de Palencia. El 1 de Mayo de 2008, momento en el que desempeñaba el cargo de Vicario General de la Diócesis de Palencia y era el Capellán del Noviciado de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, se hizo público su nombramiento como Obispo de Osma-Soria. El 6 de Julio de 2008 recibió de manos del entonces Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Mons. Manuel Monteiro de Castro, la ordenación episcopal y tomó posesión canónica de la Diócesis oxomense-soriana. Ha publicado varios libros sobre el matrimonio y la familia: “Juntos cuidamos nuestro amor. Convivencias para matrimonios jóvenes”, “Madurando como Matrimonio y como Familia”, “Nos formamos como padres para educar en valores a nuestros hijos” y “Llenos de ilusión preparamos nuestro futuro como matrimonio y familia”, además de múltiples artículos y materiales de trabajo sobre la familia y la pastoral familiar. De su Magisterio episcopal, pueden destacarse las siguientes Cartas pastorales: “Sacerdotes de Jesucristo en el aquí y el ahora de nuestra historia” (2009) con motivo del Año sacerdotal, “Juan de Palafox y Mendoza. Un modelo de fe para el creyente del siglo XXI” (2010), con motivo de la beatificació, “La nueva evangelización y la familia” (2011), “Carta pastoral sobre el Seminario diocesano” (2012), “Itinerario para la evangelización de la familia” (2013), Carta pastoral “Después de la Misión diocesana Despertar a la fe” (2014). Además, ha publicado otros escritos: “La Pastoral Familiar, un proceso continuo de acompañamiento a la familia” (2009), “Los grupos parroquiales de matrimonios jóvenes” (2010), “Unidades de Acción Pastoral. Instrumentos de comunión al servicio de la evangelización” (2010). El 8 de abril de 2016, el papa Francisco lo nombró obispo de Ciudad Real, en sustitución de Antonio Ángel Algora, que renunció por edad. El 21 de mayo del mismo año tomó posesión canónica en la catedral de Santa María del Prado.