Manos Unidas: quien más sufre el maltrato no eres tú

Manos Unidas ha elegido este año para su campaña contra el hambre concienciar sobre una realidad: Solo tenemos un planeta. Y es de todos. En la línea de la Laudato Si’ y de los múltiples mensajes que nos ha lanzado el papa Francisco sobre el cuidado de la creación y la ecología, este grupo de seglares nos animan a reflexionar y a poner en práctica la Doctrina Social de la Iglesia siempre abierta a los necesitados. Y es que El papa Francisco recomienda vivamente el uso y estudio de la DSI como instrumento para abordar la realidad política, económica y socioambiental contemporánea.

En la Encíclica Laudato Si’, el papa Francisco desgrana el estado actual de la crisis ambiental: contaminación, el  calentamiento global, el cambio climático, la pérdida de biodiversidad es el efecto de una explotación incontrolada destinada a crecer exponencialmente si a corto plazo no hay un cambio de dirección. Necesitamos una conversión
ambiental, indica el papa, que sea posible a través de la promoción de una verdadera educación ecológica que cree, especialmente en los jóvenes, una toma de conciencia y, por lo tanto, una conciencia renovada.

Manos Unidas llama también la atención sobre estos problemas que existen en el siglo XXI y que se suman a los de siempre el hambre, la pobreza, la falta de calidad del agua, la destrucción de recursos naturales por personas ajenas a los pueblos que deberían disponer de esos recursos…

Manos Unidas invita y lanza a todos los cristianos y personas de buena voluntad a trabajar por aquellos que se encuentran en las periferias del mundo. Ojalá esta nueva campaña de Manos Unidas sea acogida en nuestras comunidades cristianas (parroquias, colegios, asociaciones de Iglesia, instituciones…).

Que se de a conocer, que se realicen colectas para colaborar con quienes más lo necesitan, y que sirven para sostener 907 proyectos en 54 países. Manos Unidas cuenta con 73.381 socios y 5.345 voluntarios. A todos ellos hay que darles
las gracias, porque la casa común en la que todos habitamos ha de ser cuidada con la adecuada atención, pensando en la sostenibilidad y en las generaciones futuras. Y ellos desde esta entidad de la Iglesia contribuyen a esto con su pequeño granito de arena.

En esta campaña de 2020 Manos Unidas está centrada en la lucha contra el cambio climático, apoyando proyectos de gestión, recuperación y protección de recursos naturales de manera perdurable, luchando contra la deforestación y degradación de los bosques y contra la desertificación, promoviendo energías renovables y limpias y trabajamos en la educación ambiental de la sociedad civil, las organizaciones de base, la comunidad educativa y las autoridades públicas.

Manos Unidas, siendo una institución de la Iglesia, es una de las herramientas más eficaces que tiene la sociedad para
llegar al desarrollo integral de todo el mundo incluyendo los más castigados por la crisis climática. Todas las iniciativas de Manos Unidas llevan el objetivo de sensibilizar y recaudar fondos para que se potencien y se hagan realidad proyectos de solidaridad y desarrollo de los pueblos, apostando por la dignidad de la persona humana en todos sus ámbitos. Esto también es evangelizar.

† Francisco Cerro Chaves,
Administrador apostólico de la Diócesis de Coria-Cáceres

Mons. Francisco Cerro Chaves
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Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.