Campaña contra el hambre. ¡Maltratar la tierra comporta sufrimiento!

Este domingo es el gran día de la campaña contra el hambre en el mundo liderada por Manos Unidas. Esta asociación es una Organización No Gubernamental (ONG) de la Iglesia Católica para la ayuda, la promoción y el desarrollo de los países más empobrecidos y que tienen más dificultades para su desarrollo. Es una asociación de voluntarios, católica y seglar, en el sentido de que todos los dirigentes son seglares, ayudados por algunos técnicos.

Conviene saber que Manos Unidas tiene 72 delegaciones en España que trabajan en comunión y coordinación.

Sus principales líneas de trabajo:

– Informar y denunciar los grandes problemas del hambre y la pobreza, sus causas y sus posibles soluciones.

– Proponer acciones y programas concretos que sean ya una respuesta a problemas de desarrollo en varios lugares del mundo, con la garantía de su gestión por personas y comunidades acreditadas.

– Reunir medios económicos para financiar los programas y las acciones de desarrollo integral escogidas para actuar.

– Liderar cada año la campaña contra el hambre en el mundo.

– Proponer a cada diócesis, según sus posibilidades, algunas de las propuestas escogidas para actuar.

– En cada diócesis, la delegación de Manos Unidas trabaja para dar a conocer los proyectos que se le han propuesto, para buscar financiación en las propuestas asignadas, para organizar la colecta en todos los centros de culto y para informar también de la realización de los proyectos que ha financiado.

Este año, la campaña tiene como lema “Quien más sufre el maltrato en el planeta no eres tú”, atendiendo y actualizando las orientaciones del papa Francisco en su exhortación apostólica Laudato si’, sobre la necesidad de una conversión ecológica integral. Se trata de proteger la casa de todos al servicio de todos.

Relacionar pobreza, hambre y desarrollo con el maltrato del planeta Tierra, la casa de todos, nos ha de ayudar a ser conscientes de nuestra responsabilidad. Ciertamente que quienes más sufrimos por el maltrato de la tierra no somos nosotros, pero nuestras acciones u omisiones afectan a otras muchas personas del mundo, que para nosotros, cristianos, son hermanos.

El modelo de vida dominante, nuestro consumismo, las estructuras de poder, la cultura de tirar y de destruir y la sobreexplotación de los recursos destruyen la creación y provocan pobreza, hambre, sed y dolencias que sufren las comunidades más vulnerables.

Tenemos que sentirnos corresponsables para luchar contra las causas que provocan las situaciones de pobreza, las pestes del siglo XXI. Por eso esta campaña nos propone colaborar en un conjunto de proyectos que servirán para contribuir al desarrollo humano, social y económico de muchas personas.

Estos proyectos para nuestra diócesis de Girona son:

– En el Líbano, promoción de la comercialización de productos agrícolas.

– En el Chad, el segundo país más pobre, mejora del diagnóstico clínico de pacientes en un hospital rural.

– En Mozambique, formación para profesores de formación profesional, para que puedan ejercer.

– En Burkina Faso, el cuarto país más pobre, refuerzo de estructuras educativas de primaria.

Total a invertir: 147.487 euros.

Tenemos la seguridad de que este dinero se invertirá en los proyectos que están sometidos a un seguimiento. Y una vez realizados estos proyectos, recibimos los comprobantes y toda la información necesaria.

¡Seamos generosos!

+ Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 397 Articles
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.