Obispos EE.UU contra restricción de visas: «Costos humanos graves»

La Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) ha instado, a través de un comunicado, al gobierno a revertir la nueva medida y considerar “los graves costos humanos y estratégicos de estas prohibiciones».

“La proclamación que restringe la inmigración socava aún más los esfuerzos de reunificación familiar y hará más difícil garantizar el apoyo a las migraciones forzadas en esos países” afirman los obispos en una nota difundida tras la decisión de la administración Trump de suspender la visas a inmigrantes a estos seis países. De hecho, la medida se ajusta a la Proclamación Presidencial 9645, también conocida como prohibición de viajes, que no permite el ingreso de ciudadanos de países que no cooperen con los Estados Unidos en temas de seguridad nacional. En la lista ya se encuentran Irán, Libia, Corea del Norte, Siria, Venezuela, Yemen y Somalia.

La nueva medida intensifica la separación familiar

Los obispos afirman que este decreto es un “recordatorio doloroso” de la prohibición de 2017 que amenazó “la libertad religiosa, principio fundador del Estado”. El comunicado también reclama que, si bien para los países incluidos en la lista de prohibición de visado existían algunas exenciones como, por ejemplo, la enfermedad de un familiar, en los últimos tres años, éstas nunca fueron aplicadas. “Notamos con particular tristeza y hemos presenciado de primera mano – afirman los obispos – el trauma de la separación familiar que ocurre con las prohibiciones de viaje y que solo aumentará con esta nueva proclamación”.

El comunicado de la Conferencia episcopal reconoce el desafío que representa para una nación garantizar la seguridad de los ciudadanos, sin embargo, advierte, que “prohibiciones mal concebidas, como esta, hieren a familias inocentes”. La nota concluye recordando las palabras del presidente del episcopado, el arzobispo José Gómez: “Acoger a las familias ha permitido que nuestro país integre sucesivas generaciones de inmigrantes en el tejido de la vida estadounidense, permitiéndoles contribuir con su fe, valores y talentos, a hacer que este país sea grandioso».

Además de monseñor Mario Dorsonville, obispo auxiliar de Washington y presidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, la declaración fue firmada por monseñor Joseph Bambera, obispo  de Scranton y presidente del Comité de Asuntos Ecuménicos e Interreligiosos; monseñor Jaime Soto, obispo de Sacramento y presidente de la Red Católica de Inmigración Legal, junto con Sean Callahan, presidente del Catholic Relief Services, y la hermana Donna Markham, presidente de la  Catholic Charitie- USA .

La nueva restricción entrará en vigor el 22 de febrero

La nueva restricción a Myanmar, Eritrea, Kirguistán, Nigeria, Sudán y Tanzania, anunciada el pasado viernes, entrará en vigor el 22 de febrero y, según funcionarios del gobierno, se ha tomado en respuesta a la “negativa” o “incapacidad” de estos países de cumplir los criterios para los procesos de identificación, de intercambio de información y normas de seguridad establecidos en 2017. Igualmente, la casa Blanca explicó en una declaración que la nueva restricción no se aplicará a los viajes de turismo, negocios u otros viajes de no inmigrantes».

 

 

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