Sahel central: alarma internacional ante la crisis alimentaria

“Estamos presenciando un vertiginoso aumento del hambre en el Sahel central”, así lo declaró Chris Nikoi, director general del PMA en África Occidental y Central, ante la alarmante crisis alimentaria que se vive en la región africana debido a la inseguridad y a las perturbaciones climáticas.

En un comunicado en conjunto, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos, hicieron un nuevo llamado a la ayuda humanitaria ante la grave situación que se vive en Sahel Central. Asimismo, recordaron que, a pesar de una producción agrícola globalmente satisfactoria, 3,3 millones de personas en la región necesitan asistencia inmediata.

Inseguridad alimentaria a causa de conflictos

Las necesidades humanitarias registran un crecimiento sin precedentes, y esta crisis podría afectar a toda la región del África occidental en 2020. La mayor preocupación se encuentra en los países de Burkina Faso, Malí y el Níger, donde los conflictos y sus repercusiones en las comunidades se han convertido en la principal causa de inseguridad alimentaria. En estos países se observa un aumento de la violencia, lo cual provoca el desplazamiento obligado de las poblaciones.

En Burkina Faso, por ejemplo, las familias desplazadas tienen un acceso limitado a los servicios básicos, y existe una falta de conocimientos sobre las mejores prácticas para la nutrición de los niños. Con ello, las organizaciones declararon la necesidad de aplicar enfoques integrados para la prevención y el tratamiento de la malnutrición aguda en las zonas más afectadas.

Sentar las bases para la paz

“El número de personas que sufren de inseguridad alimentaria se ha duplicado después del período de cosecha, cuando debería haber disminuido”, a causa del cambio climático. “Si no actuamos ahora, toda una generación está en peligro”, dijo Chris Nikoi, director regional del PMA en África Occidental y Central.

En el Sahel, la creciente vulnerabilidad de las poblaciones rurales, la inseguridad y los conflictos por los recursos destruyen la cohesión social entre las comunidades, lo que conduce a un empeoramiento a largo plazo de la crisis en el país. Con ello, la asistencia humanitaria debe combinarse con programas para fortalecer la cohesión social y sentar las bases de la paz en la región.

Responder a la crisis

Por otro lado, Robert Guei, coordinador subregional de la FAO para África Occidental dijo que, si no se responde a estas crisis desde el principio, “millones de ganaderos y agro-ganaderos seguirán necesitando ayuda urgente cada año, como lo fue en 2019 y como lo será en 2020”, subrayando que la Red Mundial contra las Crisis Alimentarias proporciona un marco para este tipo de apoyo.

Aunque según las encuestas la situación en Sahel se mantiene estable, es aun frágil, ya que las tasas de malnutrición aguda siguen estando por encima o cerca del “umbral de gravedad” de la OMS.

Los niños, los más vulnerables

Marie-Pierre Poirier, Directora Regional de UNICEF para África Occidental y Central, declaró que “el conflicto en el Sahel central es una crisis en cascada que se extiende por la región y pone en peligro a toda una generación de niños”. En consecuencia, miles de niños “están privados de educación, son vulnerables a la explotación y corren el riesgo de padecer malnutrición”, pagando el precio más alto por una crisis que no han creado. “Debemos actuar ahora con los aliados para evitar una tragedia”.

 

 

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