«Quien más sufre el maltrato al planeta no eres tú»

Queridos hermanos en el Señor:

Os deseo gracia y paz.

El lema de la Campaña anual de Manos Unidas de este año es el siguiente: “Quien más sufre el maltrato al planeta no eres tú”. A lo largo de 61 campañas, Manos Unidas viene realizando una gran labor de sensibilización, de información y de compromiso.

Estamos llamados a reconocer las consecuencias que produce nuestro estilo de vida. El deterioro del planeta repercute en nuestro ambiente más cercano y también en ámbitos muy lejanos donde carecen de instrumentos para atajar los desastres.

Una ecología integral nos sitúa ante la urgencia de pensar, sobre todo, en las personas. Ello no significa olvidar a los animales, ni a las plantas, ni a los ríos, ni a los mares, ni a las montañas, ni a los valles. Toda la creación está llamada a entonar un canto de alabanza al Señor. Y hay ocasiones en que este canto queda enmudecido o desaparece para siempre como consecuencia de la actividad humana.

Manos Unidas no recuerda que la crisis climática tiene un rostro: “el de 821 millones de personas castigadas por el hambre; el de los más de 1.000 millones de pobres; el de quienes deben emigrar en busca de un sustento que la tierra les niega o de los que enferman a causa de la contaminación de las aguas y de los suelos”.

El hambre y la pobreza tienen mucha relación con los daños medioambientales, “cuyas huellas más graves son la contaminación, el cambio climático, el agotamiento de los recursos, la destrucción de hábitats y ecosistemas, las inundaciones y las sequías extremas, la desertización y la deforestación”.

El Papa Francisco escribe en la Encíclica Laudato si’: “El ambiente humano y el ambiente natural se degradan juntos, y no podremos afrontar adecuadamente la degradación ambiental si no prestamos atención a causas que tienen que ver con la degradación humana y social. De hecho, el deterioro del ambiente y el de la sociedad afectan de un modo especial a los más débiles del planeta: «Tanto la experiencia común de la vida ordinaria como la investigación científica demuestran que los más graves efectos de todas las agresiones ambientales los sufre la gente más pobre»” (LS 48).

Y señala algunos ejemplos: “el agotamiento de las reservas ictícolas [de peces] perjudica especialmente a quienes viven de la pesca artesanal y no tienen cómo reemplazarla, la contaminación del agua afecta particularmente a los más pobres que no tienen posibilidad de comprar agua envasada, y la elevación del nivel del mar afecta principalmente a las poblaciones costeras empobrecidas que no tienen a dónde trasladarse. El impacto de los desajustes actuales se manifiesta también en la muerte prematura de muchos pobres, en los conflictos generados por falta de recursos y en tantos otros problemas que no tienen espacio suficiente en las agendas del mundo” (LS 48).

Manos Unidas nos invita a actuar. Así se expresa en el subtítulo de la Campaña de este año: “Colaborar está en tu mano”. Se nos anima a promover “una cultura ecológica que eduque en las consecuencias del cambio climático”. En concreto, en cinco aspectos: 1) “Ser inquilinos y cuidadores en lugar de dueños y dominadores del mundo”. 2) “Luchar por la vida digna de todas las personas”. 3) “Considerar las consecuencias medioambientales de nuestras iniciativas”. 4) “Gestionar de forma integral los recursos naturales”. 5) “Comprometernos con los pequeños agricultores y la agroecología y apoyar a los migrantes que se han visto obligados a abandonar sus hogares por causas medioambientales”.

Agradecemos la generosidad de quienes colaboran económicamente para que Manos Unidas continúe realizando sus iniciativas y proyectos.

Recibid mi cordial saludo y mi bendición.

+  Julián Ruiz Martorell,

obispo de Huesca y de Jaca

Mons. Julián Ruiz Martorell
Acerca de Mons. Julián Ruiz Martorell 357 Articles
D. Julián RUIZ MARTORELL nació en Cuenca el 19 de enero de 1957. Desde pequeño vive en Zaragoza. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza, siendo alumno del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). Fue ordenado sacerdote en Zaragoza el 24 de octubre de 1981. Encargos pastorales desempeñados: 1981-1983: Ecónomo de Plasencia de Jalón y Encargado de Bardallur; 1983: Encargado de Bárboles, Pleitas y Oitura; 1983-1988: Durante sus estudios en Roma, Capellán de las Religiosas "Battistine"; 1988-1993: Adscrito a la Parroquia de Santa Rafaela María, en Zaragoza; 1991-2005: Director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar"; 1994-2010: Capellán de la comunidad religiosa del Colegio Teresiano del Pilar; 1998-2005: Director del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón; 1999-2005: Director del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín"; 2007-2010: Delegado de Culto y Pastoral de El Pilar. Fue nombrado obispo de Huesca y de Jaca el 30 de diciembre de 2010. En ese momento desempeñaba los siguientes cargos y tareas: Profesor de Sagrada Escritura del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (1988), del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar" (1988) y del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín" (1988); Miembro del Consejo Diocesano de Pastoral (1993); Miembro del Consejo Presbiteral (1998); Canónigo de la Catedral Basílica "Nuestra Señora del Pilar" de Zaragoza (2004); Miembro del Colegio de Consultores (2005) y Secretario del Consejo Presbiteral; y Vicario General de la Archidiócesis (2009). Fue ordenado obispo en la S. I. Catedral de Huesca el 5 de marzo de 2011. Tomó posesión de la diócesis de Jaca al día siguiente en la S. I. Catedral de esta diócesis.