Monseñor Gomez: “Construyamos la comunidad amada de Martin Luther King”

Comprometámonos una vez más a construir su ‘amada comunidad’, un Estados Unidos donde todos los hombres y mujeres sean tratados como hijos de Dios, hechos a su imagen y semejanza y dotados de dignidad, igualdad y derechos que nunca se puedan negar, sin importar el color de su piel, el idioma que hablan o el lugar donde nacieron”, es el llamamiento que realiza Monseñor José H. Gomez, Arzobispo de Los Ángeles y Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés), a través de una declaración con motivo de la celebración, el 20 de enero, del Día de Martin Luther King Jr.

Estamos lejos de su sueño de la ‘comunidad amada’

A pocos días de la celebración de la vida y legado del reverendo Martin Luther King, Jr., el Presidente de los Obispos católicos de los Estados Unidos manifiesta su gratitud “por su valiente posición de solidaridad con todos los que sufren la injusticia y por su testimonio de amor y rechazo a la violencia en la lucha por el cambio social”. Asimismo, Monseñor Gomez señala que, mientras los estadounidenses se preparan para conmemorar la vida y legado de Martin Luther King, Jr., se evidencia que, “una vez más estamos dolorosamente conscientes de que todavía nos encontramos lejos de su sueño para Estados Unidos, la ‘comunidad amada’, por la que él dio su vida”.

‘Islas solitarias de pobreza’

Además, el Arzobispo de Los Ángeles afirma que, se ha recorrido un largo camino en nuestro país, pero no hemos llegado lo suficientemente lejos. “Muchos corazones y mentes están nublados por presunciones racistas de privilegio y hay demasiadas injusticias en nuestra sociedad que todavía están arraigadas en el racismo y la discriminación”. Así como también, “muchos jóvenes afroamericanos siguen siendo asesinados en nuestras calles o pasan sus mejores años en la cárcel. Múltiples barrios minoritarios en este país – precisa Monseñor Gomez – siguen siendo lo que eran en la época del reverendo King, lo que él llamó ‘islas solitarias de pobreza’. Volvamos a comprometernos para garantizar que las oportunidades lleguen a todas las comunidades”.

El racismo es un pecado que niega la verdad sobre Dios

Finalmente, el Presidente de la USCCB denuncia que, recientemente hemos visto perturbadoras manifestaciones de racismo y prejuicios en contra de otras comunidades. “Ha habido un aumento de los ataques antisemitas y también manifestaciones erradas de nacionalismo blanco, nativismo y violencia contra hispanos y otros inmigrantes”. Tal intolerancia, señala Monseñor Gomez, no es digna de una gran nación. Como católicos y como estadounidenses, debemos rechazar todas las formas de racismo y antisemitismo. Ya que, “el racismo es un pecado que niega la verdad sobre Dios y su creación, y es un escándalo que desvirtúa la esencia de la visión con la que se fundó Estados Unidos”. En nuestra carta pastoral de 2018 sobre el racismo, concluye el Arzobispo de Los Ángeles, mis hermanos obispos y yo declaramos: ‘Lo que se necesita, y lo que estamos pidiendo, es una conversión genuina de corazón, una conversión que obligue al cambio y la reforma de nuestras instituciones y sociedad’.

 

Ciudad del Vaticano