Julián Carrón: la vida de los jóvenes es sagrada

“Estamos viviendo un verdadero ‘cambio de época’”, como el Papa Francisco lo ha señalado repetidamente, y una señal de ello es la “mutación radical en las relaciones entre las personas, en la sociedad y en las instituciones” que está bajo los ojos de todo el mundo. Con esta observación comienza la carta titulada «Por una mayor conciencia de la realidad», dirigida por el Padre Julián Carrón a la Fraternidad de Comunión y Liberación (CL), con fecha del 2 de enero, sobre la protección de menores y personas vulnerables.

En el documento se lee que los cambios actuales son “una gran provocación a no dar nada por descontado”, obligando a preguntarnos «cuál es nuestra esperanza», que da sentido y coraje a nuestra vida. El Padre Carrón explica que la Fraternidad esta llamada a «un salto de autoconciencia».

La terrible herida de abuso

“En este contexto, destaca el sacerdote, ha surgido con una fuerza y una evidencia hasta ayer desconocidas el drama de los abusos a menores que, por desgracia, ha implicado también a personas dentro del ámbito de la Iglesia”. En la carta se destaca como el Papa Francisco, en continuidad con Benedicto XVI, aborda el problema de frente, “pidiendo a toda la realidad de la Iglesia no mirar para otro lado ante esta terrible herida”.  Más aun, la solicitud es llevar a cabo una conversión profunda atestiguada por acciones concretas para que estos fenómenos ya no ocurran.

Con ello, el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, ha pedido a todas las asociaciones y movimientos que elaboren sus propios reglamentos, “como ayuda para afrontar este tema con mayor conciencia». la carta señala que, en los últimos meses, la fraternidad ha trabajado para responder a tal petición, “partiendo de la originalidad de la experiencia del carisma que se nos ha donado”.

En el Reglamento las indicaciones de comportamiento

El Reglamento hecho por la comunidad ahora está disponible en distintas lenguas en la página web del movimiento www.clonline.org, junto con las indicaciones sobre la composición, las funciones y las modalidades de contacto de la Comisión, a la cual se podrá dirigir para eventuales informes o peticiones de ayuda.

Así mismo, el sacerdote señala que la profundización de la autoconciencia de uno mismo, nos hace comprender mejor “el reclamo de don Giussani a vivir la virginidad como dimensión en las relaciones con todas las personas, también en la familia y las amistades”, y que se deriva de la profunda relación con Cristo, quien llena el corazón y la vida. “Ante este desafío, estamos llamados a una familiaridad con Cristo cada vez mayor, a una profundización de la fe, que encuentra su verificación en la libertad y la gratuidad de las relaciones”.

La vida de los jóvenes es sagrada

El Sacerdote termina su carta haciendo una invitación a un apoyo mutuo “para que esta circunstancia no haga desaparecer la pasión por comunicar a Cristo, haciendo resplandecer Su belleza” ante tantos jóvenes que lo buscan. Así, respetando su vida que es sagrada, “cada uno de nosotros pueda convertirse en cauce del encuentro con Cristo, ‘camino, verdad y vida’”.

 

Ciudad del Vaticano