El congreso de laicos

El Plan Pastoral de la Con­ferencia Episcopal Espa­ñola de 2016-2020 prevé la finalización del mismo con un congreso al que se convocará a obispos, sacerdotes, con­sagrados y laicos.

En la Asamblea Plenaria de abril de 2018 se decidió que dicho congre­so estuviera centrado en el tema de los laicos.

El objetivo principal de este con­greso dedicado a los laicos es «im­pulsar la conversión pastoral y mi­sionera del laicado en el Pueblo de Dios, como signo e instrumento del anuncio del Evangelio de la esperan­za y de la alegría, para acompañar a los hombres y mujeres en los anhelos y necesidades en camino hacia una vida más plena».

Más en concreto, se pretende con el Congreso ayudar a tomar concien­cia de la vocación bautismal y de la llamada de todos a la santidad; de la responsabilidad de los laicos en las comunidades y en la transformación del mundo según Dios. Se trata de promover la vocación bautismal del laicado para la misión.

Desde esta toma de conciencia de la vocación bautismal se pretende ofrecer una mirada de esperanza ante los desafíos que ofrece la evolución de la sociedad actual, viviendo la misión con alegría y esperanza; ser espacio de comunión para la acción misione­ra entre los alejados; y hacer visible la realidad del laicado, haciéndoles una llamada especial a ser «discípulos mi­sioneros» en la Iglesia y en el mundo.

Todo el proceso incluye: el pre­congreso, el congreso y el postcon­greso y se tratará de que queden bien patentes las siguientes claves:

  • Dar voz al laicado como los pro­tagonistas de todo el proceso, escu­chando sus aspiraciones y experien­cias.
  • Vivir la sinodalidad y la co­rresponsabilidad laical en la reali­zación de la misión de la Iglesia en el mundo.
  • Ejercer el discernimiento que se nos ofrece desde el Evangelio.
  • Promover en clave misionera la cultura del encuentro frente a una cultura del descarte que ofrece el mundo.
  • Impulsar un laicado alegre y en salida para ofrecer desde la sencillez el mensaje positivo y de servicio a la sociedad actual.

Esta riqueza de contenidos y de experiencias estará presentes en tres etapas:

  • Una primera etapa que será el precongreso. Es la fase diocesana en la que los grupos de laicos trabajarán en sus diócesis el documento Un lai­cado en acción, cuyos resultados serán el instrumentum laboris del Congreso propiamente dicho.
  • Una segunda etapa es la que constituye el Congreso de laicos, como tal, que se celebrará del 14 al 16 de febrero en Madrid, en el que en grupos se trabajará sobre estos cuatro itinerarios fundamentales: el primer anuncio, el acompañamiento, los procesos formativos y la presen­cia en la vida pública.
  • Y una tercera etapa que está constituida por el postcongreso, en el que se concretarán las propuestas y las líneas de acción que impulsen y dinamicen el laicado en las diócesis.

Desde este medio yo animo a to­dos a tomar con ilusión estas tres etapas del congreso, especialmente las de preparación y la de después del Congreso, ya que al congreso en cuanto tal podrán participar solo unos pocos de cada diócesis.

Trabajando dichas etapas, y te­niendo como base las conclusiones del congreso, podremos ayudar, y mucho, a que el laicado despierte de verdad a la corresponsabilidad que tiene en la misión de la Iglesia que es la evangelización, el llevar, como decía san Juan Pablo II, el mensaje salvador al corazón del mundo, y como decían los obispos españoles en el documento sobre los laicos, el CLIN (Cristianos, Laicos, Iglesia en el Mundo): La nueva evangelización o se hace por los laicos o no se hará.

 

+ Gerardo Melgar

Obispo de Ciudad Real

Mons. Gerardo Melgar
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Mons. Gerardo Melgar Viciosa nació el 24 de Septiembre de 1948 en Cervatos de la Cueza, Provincia y Diócesis de Palencia. Cursó la enseñanza secundaria (años de Humanidades) en el Seminario Menor Diocesano de Carrión de los Condes y los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de Junio de 1973 por el entonces Obispo de la sede palentina, Mons. Anastasio Granados García. Fue nombrado Párroco -de 1973 a 1974- al servicio de las parroquias de Vañes, Celeda de Roblecedo, San Felices de Castillería, Herreruela de Castillería y Polentinos. Al terminar ese curso pastoral, fue enviado a Roma, donde estudió Teología en la Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Fundamental el 14 de junio de 1976. A su regreso a Palencia fue nombrado Coadjutor de la parroquia de San Lázaro de la capital palentina durante un año. En 1977, y hasta 1982, desempeñó el cargo de Formador y Profesor del Seminario Menor Diocesano en Carrión de los Condes, del que sería, más tarde, Rector (1982-1987). En 1983 fue nombrado miembro del equipo de Pastoral Vocacional de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional. Al dejar el Seminario de Carrión de los Condes fue destinado, como Vicario Parroquial, a la Parroquia de San José de Palencia durante seis años (de 1987 a 1993). En 1993 fue elegido por Mons. Ricardo Blázquez Pérez para desempeñar el oficio de Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis palentina, cargo en el que permanecería hasta 1998. También durante diez años (de 1995 a 2005), fue Párroco solidario de la Parroquia de San José Obrero y Coordinador de la Cura pastoral de la misma, miembro del Colegio Diocesano de Consultores (1995-2000) y vocal, por designación del Sr. Obispo, del Consejo Presbiteral Diocesano (2001-2005). En el año 2000 fue nombrado Delegado Diocesano de Pastoral Familiar hasta que, en 2005, Mons. Rafael Palmero Ramos lo eligió para desempeñar el cargo de Vicario General de la Diócesis. De 2004 a 2005 fue, además, confesor ordinario del Seminario Menor Diocesano “San Juan de Ávila” así como, de 2005 a 2008, miembro del Colegio de Consultores de la Diócesis y Profesor de Teología del Matrimonio en el Instituto Teológico del Seminario Mayor de San José (2007). En enero de 2006, y hasta septiembre de 2007, durante el periodo de sede vacante producida por el traslado de Mons. Rafael Palmero Ramos a la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Diócesis de Palencia. El 1 de Mayo de 2008, momento en el que desempeñaba el cargo de Vicario General de la Diócesis de Palencia y era el Capellán del Noviciado de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, se hizo público su nombramiento como Obispo de Osma-Soria. El 6 de Julio de 2008 recibió de manos del entonces Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Mons. Manuel Monteiro de Castro, la ordenación episcopal y tomó posesión canónica de la Diócesis oxomense-soriana. Ha publicado varios libros sobre el matrimonio y la familia: “Juntos cuidamos nuestro amor. Convivencias para matrimonios jóvenes”, “Madurando como Matrimonio y como Familia”, “Nos formamos como padres para educar en valores a nuestros hijos” y “Llenos de ilusión preparamos nuestro futuro como matrimonio y familia”, además de múltiples artículos y materiales de trabajo sobre la familia y la pastoral familiar. De su Magisterio episcopal, pueden destacarse las siguientes Cartas pastorales: “Sacerdotes de Jesucristo en el aquí y el ahora de nuestra historia” (2009) con motivo del Año sacerdotal, “Juan de Palafox y Mendoza. Un modelo de fe para el creyente del siglo XXI” (2010), con motivo de la beatificació, “La nueva evangelización y la familia” (2011), “Carta pastoral sobre el Seminario diocesano” (2012), “Itinerario para la evangelización de la familia” (2013), Carta pastoral “Después de la Misión diocesana Despertar a la fe” (2014). Además, ha publicado otros escritos: “La Pastoral Familiar, un proceso continuo de acompañamiento a la familia” (2009), “Los grupos parroquiales de matrimonios jóvenes” (2010), “Unidades de Acción Pastoral. Instrumentos de comunión al servicio de la evangelización” (2010). El 8 de abril de 2016, el papa Francisco lo nombró obispo de Ciudad Real, en sustitución de Antonio Ángel Algora, que renunció por edad. El 21 de mayo del mismo año tomó posesión canónica en la catedral de Santa María del Prado.