La entrega del palio

El palio es un ornamento que emplean el Papa y los arzobispos metropolitanos. Tiene forma de faja circular por encima de la que cuelgan dos tiras rectangulares que se colocan sobre el pecho y el hombro del arzobispo en celebrar la eucaristía, sobre la casulla. El palio es de lana blanca, con varias cruces negras, para simbolizar las heridas del Cordero de Dios. En tres de ellas se colocan clavos de metal en recuerdo de los clavos de Jesucristo crucificado. Algunos Padres de la Iglesia han visto también en estas cruces el recuerdo de la cruz del Señor, que el arzobispo debe llevar con más diligencia y amor.

Desde el siglo V, esta fue la marca distintiva del episcopado, aunque en Occidente, a partir del siglo VIII, el palio se convierte en el signo casi exclusivo de los arzobispos metropolitanos. En este sentido, a partir del año 735, es el papa Gregorio III (731-741) quien lo dará a los metropolitanos en signo de comunión con la sede romana. Con todo, también esta insignia será dada por el Papa, a título personal, a otros obispos. A partir del siglo XVI la fecha de recepción del palio se fija, de forma simbólica, el día 29 de junio de cada año, solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo. Al revisar los derechos de los arzobispos metropolitanos, el Papa Pablo VI, en 1978, derogó el privilegio de dar el palio a otros obispos, para que, según él, aparezca más claramente la significación del arzobispo metropolitano. Finalmente, el Papa Francisco, ahora hará cuatro años, modificó el protocolo de la imposición del palio y decretó que, para subrayar la sinodalidad en la vida de la Iglesia, la entrega del palio se haría en privado el día de San Pedro, para llevar a cabo, más tarde, una entrega solemne y pública, hecha por el nuncio apostólico o por otro obispo designado por el Papa, en la catedral metropolitana, estando presentes los otros obispos de la provincia eclesiástica.

Es por este motivo que tengo el placer de comunicaros que el próximo sábado, día 21 de diciembre, a las 12 de la mañana, en la Catedral Metropolitana de Santa Tecla de Tarragona, recibiré la entrega solemne y pública del palio que de forma privada el Papa me entregó en Roma el pasado 29 de junio. Participarán especialmente los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense, pero también el resto de los obispos de Cataluña. Por este motivo, con mucha alegría, os invito a participar, formando todos el pueblo santo de Dios que peregrina en Tarragona y en nuestras Iglesias.

El palio, nos dijo el Papa el día de San Pedro, «recuerda a la oveja que el pastor está llamado a llevar sobre sus hombros; y es signo de que los pastores no deben vivir para sí mismos». El palio es signo de unidad y de comunión con la Iglesia de Roma e implica extender estos lazos de unidad y de comunión con los otros obispos y con las Iglesias vecinas, para que, en unidad pastoral, podamos trabajar conjuntamente y vivir la libertad del Evangelio, que es una libertad en el amor que sabe comprender las diferencias, porque es la libertad de los hijos de Dios y de los hermanos de Jesús.

 

† Joan Planellas Barnosell

Arzobispo metropolitano de Tarragona y primado

Acerca de Mons. Joan Planellas i Barnosell 22 Articles
Nació en Gerona el 7 de noviembre de 1955. En 1975 ingresó en el Seminario Mayor de Gerona, donde realizó los estudios filosófico teológicos. Realizó la licenciatura en Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, residiendo en el Colegio Español de Roma. Fue ordenado diácono en Verges (Gerona), el 26 de abril de 1981, y sacerdote en Bañolas (Gerona), el 28 de marzo de 1982. Fue coadjutor en la parroquia de Santa María dels Turers de Bañolass y más tarde de la parroquia de San Martín en Palafrugell, en la diócesis de Girona. Entre 1985 y 1988, fue profesor de Teología en el Seminario de Gerona y de 1988 a 1998 director de Instituto de Teología de Gerona que, en 1996, se convierte en Instituto Superior de Ciencias Religiosas. Desde 1988 hasta la actualidad imparte las asignaturas de Sacramento del Orden, Eclesiología y Teología Fundamental. Entre 2002 y 2004 realizó la tesis doctoral en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, comenzando ese año su actividad docente en la Facultad de Teología de Cataluña. Desde 2012 es profesor ordinario de esta Facultad. Entre 2010 y 2015 fue vicedecano de la Facultad, pasando a ser decano en septiembre de 2015, ya integrada en el Ateneo Universitario Sant Paciá. En su actividad pastoral, ha sido coadjutor de la parroquia de San Narco de Gerona (1988-1991), administrador parroquial de Grions, Gaserans y Massanes (1990-1991), párroco de Navata, Lladó, Cabanellas, Espinavesssa, Taravaus, Vilademires, San Martín Sesserres (1991-1996), rector del Seminario Conciliar de Gerona (1996-2002) y párroco de San Miguel de Fluviá, San Mori y Vilamacolum (1997-2019). Desde 2008 es canónigo de la catedral de Gerona, y en la actualidad es también párroco del santuario de la Font Santa, Jafre, Garrigoles, Colomés, Foixá, Rupiá, La Sala, La Tallada y Maranyá. Es miembro del Consejo Presbiteral de la diócesis de Girona y con ocasión del Año Jubilar de la Misericordia el Santo Padre lo nombró misionero de la Misericordia. OTROS DATOS DE INTERÉS El 4 de mayo de 2019 se hace público su nombramiento como arzobispo de Tarragona. Recibe la ordenación episcopal el 8 de junio de 2019.