Entramos en territorio Sagrado

Es clave en la evangelización la presentación que hacemos a la hora de tratar la fe en nuestras catequesis, encuentros, retiros, convivencias de presentar la verdadera imagen de Dios como la presenta la Revelación cristiana y que transmite la Iglesia como dice San Gregorio de Nisa: “pies calzados no pueden subir a la altura donde se ve la luz de la verdad. Hay que descalzar los pies del alma. A la desnudez espiritual sigue el conocimiento  de la verdad manifiesta por sí misma”.

Cuando tantos hablan de que hoy vivimos “sin noticias de Dios” tenemos que tratar de descubrir al Dios que está más cerca de nosotros que del átomo y la rosa. Descubrir su presencia  y para eso hay que descalzarse, asombrarse.

Tres son las imágenes de Dios que son necesarias a la hora de evangelizar y llevar a los hombres y mujeres de nuestro tiempo al amor de Jesús.

  1. EL PADRE QUE NOS HA REVELADO JESÚS. Decía un autor moderno: “El problema de hoy no es creer si Jesús es Dios sino sería creer a Dios y en Dios si no fuese Jesús” El Dios que nos ha revelado Jesús es el Padre que se vuelve loco por sus hijos y que su oficio es amar y consolar. Cuando tenemos una experiencia del Señor nuestra vida se siente afectada y poco a poco el Señor se adueña de nuestra vida y nos lanza a vivir “al aire” de Dios Amor.

Creer en el Padre de Jesucristo es creer que somos movidos por el Espíritu Santo, es creer en la Trinidad que es el Dios cristiano.

  1. TÚ ERES EL HIJO DE DIOS VIVO. Cuando nos abrimos a Jesús Hijo de Dios Vivo descubrimos que la fe cristiana nos habla de que Jesús es cien por cien divino y cien por cien humano.

Ante la pregunta de Jesús de qué dicen quién  soy Yo y el que responde verdaderamente es Pedro: “Tú eres el Hijo de Dios Vivo”.

Jesús es el Dios hecho carne, que ha vivido con nosotros, que “ha puesto su tienda entre nosotros” Es verdad que desde que Dios ha vivido nuestra vida todo lo humano es digno de ser vivido. Esta es la alegría y el gozo de nuestra vida el saber que Dios ha caminado con nosotros, ha nacido, ha vivido y muerto como nosotros y que nos ha descubierto la auténtica imagen de Dios. Vive mi vida para que Yo viva la tuya.

  1. UN DIOS CERCANO Y CON CORAZÓN. Esta es la novedad de la imagen de Dios. Él no nos ama desde arriba sino desde aquí por la Encarnación con un corazón humano. Es necesario descubrir que Dios nos ama desde los sentimientos de su Corazón y que nos ayuda a vivir la vida divina descubriendo como decía un famoso libro “El valor divino de lo humano” es porque el Señor nos ha revelado su Amor lo ha hecho amando con un corazón humano

Un Dios cercano y con Corazón nos dice que todo lo humano es digno de ser vivido porque todo se puede vivir desde Cristo.

+Francisco Cerro Chaves

Obispo de Coria-Cáceres

 

 

Mons. Francisco Cerro Chaves
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Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.