«Pongamos remedio»

Hoy celebramos la III Jornada Mundial de los Pobres, convocada por el papa Francisco. Ponemos la mirada en el sufrimiento de todos los pobres, en todos aquellos que malviven dentro de nuestra sociedad; personas en situación de exclusión social. Lamentablemente, el ritmo y la prisa con que vivimos, y las distracciones, nos impiden reparar en ello.

En este sentido, la Fundación Foessa, promovida por Cáritas en los años 60, pone la lupa en las situaciones de vulnerabilidad que sufren las personas de nuestra sociedad. Analiza muchos matices que pasan desapercibidos y que permiten conocer con profundidad la pobreza y la exclusión. Foessa nos advierte que una de cada cuatro personas se encuentra en situación de exclusión social en Catalunya.

Estamos hablando de un millón y medio de personas en situación de vulnerabilidad y cerca de setecientas mil en situación de vulnerabilidad extrema. Estas personas, las tenemos muy cerca; no solo nos las encontramos en la parroquia o por la calle, sino que también pueden ser vecinos de nuestra escalera. Son personas que sufren dificultades que les impiden desarrollar su vida con normalidad. Las circunstancias pueden ser muy diversas, por ejemplo, tener un trabajo precario de pocas horas, que hace difícil llegar a fin de mes, o convivir con una persona en situación de dependencia sin tener las ayudas necesarias para salir adelante.

Ante este sufrimiento, nos preguntamos qué podemos hacer. Esta semana os invito a plantearos esta cuestión en la oración, en el diálogo personal con el Señor. Y, además, os propongo actuar; llevar a la práctica lo que hemos reflexionado y orado, con acciones concretas que alivien, directa o indirectamente, el sufrimiento de muchas personas. Así, entre otras iniciativas posibles, me atrevo a sugerir:

1)    Que tratemos de identificar entidades sociales (Cáritas, Manos Unidas y otras), que ayudan a los pobres, y que colaboremos con nuestros recursos económicos y, si es posible, también con nuestro tiempo.

2)    Que podamos, quizás, apadrinar a un pobre (que sufre soledad, exclusión social, enfermedad, falta de recursos) y lo cuidemos, nos interesemos por él. Ojalá cada familia pudiera ayudar a una persona que sufre. Sé que hay familias que ya lo hacen. ¡Enhorabuena!

3)    Que no nos olvidemos de pagar los impuestos que nos corresponden y que estemos atentos para que las Administraciones los destinen a los fines sociales más urgentes.

4)    Que roguemos intensamente al Señor para que cambie nuestros corazones, particularmente los de nuestros dirigentes, para que sea posible una mejor redistribución de los recursos. Una buena ayuda para nuestra oración puede ser la lectura del Mensaje del papa Francisco para la Jornada Mundial de los Pobres 2019.

 

Vale la pena recordar las palabras de San Gregorio Magno: «Cuando damos a los pobres las cosas indispensables no les hacemos liberalidades personales, sino que les devolvemos lo que es suyo. Más que realizar un acto de caridad, lo que hacemos es cumplir un deber de justicia» (Regla pastoral, 3,21,45).

Queridos hermanos y hermanas, ojalá esta Jornada Mundial nos sirva para poner a los más necesitados en el centro de nuestras vidas y caminar con ellos.

† Card. Juan José Omella

Arzobispo de Barcelona

Card. Juan Jose Omella
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Mons. Juan José Omella Omella nació en la localidad de Cretas, provincia de Teruel y archidiócesis de Zaragoza, el 21 de abril de 1946. Estudió en el Seminario de Zaragoza y en Centros de Formación de los Padres Blancos en Lovaina y Jersualén. El 20 de septiembre de 1970 recibía la ordenación sacerdotal. En su ministerio sacerdotal, trabajó como Coadjutor y como Párroco y entre 1990 y 1996 como Vicario Episcopal en la diócesis de Zaragoza. Durante un año fue misionero en Zaire. El 15 de julio de 1996 fue nombrado Obispo auxiliar de Zaragoza. Fue ordenado Obispo el 22 de septiembre de ese mismo año. El 27 de octubre de 1999 fue nombrado Obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón, de la que tomó posesión el 12 de diciembre de 1999. Entre el 24 de agosto de 2001 y el 19 de diciembre de 2003 fue Administrador Apostólico de Huesca y entre el 19 de octubre de 2001 y el 19 de diciembre de 2003, también Administrador Apostólico de Jaca. El día 8 de abril de 2004 es nombrado Obispo de la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño. Es miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social desde febrero de 2002. Con anterioridad, desde 2000 fue Presidente en funciones de esta misma Comisión Episcopal. Es también Consiliario Nacional de Manos Unidas.