Dios no olvida jamás al pobre

Celebramos hoy la III Jornada Mundial de los Pobres, con una reflexión del papa Francisco inspirada en los salmos: «Él no olvida jamás al pobre, ni la esperanza del humilde perecerá» (Sal 9,19). En su mensaje describe las nuevas formas de pobreza así como la acción de aquellos que con su trabajo pueden ofrecer un poco de esperanza. Nos recuerda, entre otras situaciones,  las familias que se ven obligadas a abandonar su tierra, los  huérfanos que han perdido a sus padres o que han sido separados violentamente de ellos, los jóvenes a los que se les impide el acceso al trabajo a causa de políticas económicas, así como también las víctimas de tantas formas de violencia, desde la prostitución hasta las drogas,  humilladas en lo más profundo de su ser; los inmigrantes  víctimas de tantos intereses ocultos, tan a menudo instrumentalizados con fines políticos; los marginados de cualquier tipo.

Ellos son, en el fondo, el oprimido, el humilde, la multitud innumerable de indigentes. Jesús se identificó con cada uno de ellos: «Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis» (Mt 25,40). En nuestro mundo resuena una y otra vez la pregunta de Dios a Caín: «¿Dónde está Abel, tu hermano?». Caín respondió con una evasiva: «No sé, ¿soy yo el guardián de mi hermano?» (Gn 4,9). No ha de ser así entre nosotros, porque efectivamente, somos guardianes de nuestros hermanos, todos, los unos de los otros. Es necesario que vivamos, pues,  la responsabilidad de unos sobre los otros. Y no sólo somos guardianes de una forma elemental y genérica, sino que somos interdependientes, como granos llamados a formar un mismo pan, como hijos de Dios llamados a vivir en familia.

La opción por aquellos que la sociedad descarta ha de ser prioritaria para los discípulos de Cristo. Nuestra misión consiste en acoger, ayudar y trabajar con las personas en situación de necesidad y pobreza, y promocionarlas para que lleguen a ser protagonistas de su propio desarrollo integral, desde el compromiso de toda la comunidad cristiana. Y además la sensibilización de la sociedad y la denuncia de las situaciones de injusticia, forman parte de la misión de la Iglesia, como también la prevención de las situaciones que pueden suponer pobreza o exclusión social, las diversas acciones de formación y promoción personal, encaminadas a la integración social.

Este compromiso ha de producir un cambio de mentalidad que lleve a redescubrir lo esencial y a aportar eficacia al anuncio del Reino de Dios. El Papa nos recalcó al comienzo de su pontificado que “la Iglesia está llamada a ser siempre la casa abierta del Padre”. Se refiere a los templos materiales, que conviene que estén con las puertas abiertas, se refiere también a las “puertas” de los sacramentos, y se refiere a la integración en la comunidad, a la participación en la vida eclesial (cf. Evangelii Gaudium 47). Los pobres tienen necesidad de Dios, de su amor hecho visible a través de personas que viven junto a ellos y que con la sencillez de su vida ponen de manifiesto la fuerza del amor cristiano. Dios se vale de muchos caminos para llegar al corazón de las personas.

Aprovecho esta carta para agradecer una vez más la dedicación de tiempo, energías, bienes materiales y espirituales, de tantos voluntarios y donantes que con constancia, paciencia y amor, se entregan día tras día en favor de los hermanos más necesitados, conscientes de que queda mucho por hacer, sufriendo a menudo por no poder ayudar más. Somos conscientes de nuestra pequeñez y pobreza de medios, pero mucho más conscientes de que con sencillez y generosidad, con alegría y esperanza, seguiremos comprometidos en esta misión, sin excluir a nadie, haciendo juntos un camino de conversión, porque en definitiva, todos somos pobres ante Dios.

 

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
Acerca de Mons. Josep Àngel Saiz Meneses 360 Articles
Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar. Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos. En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989). El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”. El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis. El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.