Día de la Iglesia Diocesana Sin ti no hay presente. Contigo hay futuro

La Jornada del Día de la Iglesia Diocesana nos invita de nuevo este año a profundizar en nuestro compromiso cristiano con el lema “Somos una gran familia contigo”.

Vivamos esta jornada como un punto de reflexión. En nuestra familia, todos somos conscientes del valor del amor y el cariño de nuestros padres, de sus cuidados y sus desvelos, de su tiempo invertido en la educación y desarrollo de los hijos. Así, también los hijos aprenden a amar y entregarse de forma desinteresada y a crecer y madurar.

Así, como un símil, podemos ver todo lo que nuestra Iglesia es como familia. Pues todos formamos parte de ella desde el momento del bautismo. Somos miembros de la gran familia de los hijos de Dios.

Cada uno formamos parte de nuestra parroquia y todas ellas, las 162, conforman nuestra diócesis. En nuestras parroquias también hemos recibido la acogida, los sacramentos, la vida de comunidad. Hemos compartido la fe y la vida. La esperanza de la Resurrección y el compromiso activo con el Reino de Dios. Debemos participar como en nuestras propias familias aportando lo que somos, lo que sabemos y también lo que tenemos.

Esta Jornada de la Iglesia Diocesana os invito primero a compartir nuestro TIEMPO y TALENTO. Os animo a pensar en la historia de vuestra parroquia, a conocerla, a quererla y también a contribuir con ella. No sólo económicamente, pues es necesario. Sino también con nuestro tiempo y esfuerzo porque como dice el lema de esta jornada: “Sin ti no hay presente, contigo hay futuro”.

Nuestra Iglesia Diocesana necesita a todos: seglares, religiosos y religiosas y sacerdotes para llevar a cabo la misión de Dios en nuestro mundo. Como una verdadera familia, donde cada uno tiene que aportar sus dones, donde cada uno tiene su misión en la evangelización, en el anuncio del mensaje de Jesucristo. Agradezco la labor que realizan en cada parroquia personas anónimas y sencillas, en los equipos de Cáritas, catequesis, limpieza, liturgia, coros, cofradías… etc.

Segundo, compartir nuestro TESORO. Es necesario que cada uno aporte económicamente lo que pueda. El domingo de la Iglesia Diocesana se nos pedirá nuestra aportación en la colecta especial. Para el mes de mayo próximo se nos volverá a recordar que debemos marcar la X en la declaración de la renta. Las cuotas mensuales, trimestrales o anuales son una excelente colaboración.

Nuestra diócesis, a través de sus parroquias, atiende numerosas realidades: enfermos, inmigrantes, personas con dificultades económicas, 400 mayores en las nueve residencias de la diócesis, el Colegio Diocesano, centros de formación, Seminario… Son sólo algunos ejemplos de las necesidades que ha de atender la Diócesis.

Por último, os animo también a compartir nuestra ORACIÓN a rezar por nuestra Diócesis. Por los frutos del nuevo plan pastoral 2019-2024 fruto del reciente XIV Sínodo Diocesano. Aquí tenemos los ejes principales de acción para el futuro, un futuro que hemos construido y reflexionado entre todos. Pero sabemos que necesitamos de Su ayuda para realizar todos los planes.

Tiempo, talento, tesoro y oración para que nuestra querida Diócesis de Coria-Cáceres siga siendo la gran familia de todos y para todos, especialmente con los últimos.

Con mi afecto y bendición

+Francisco Cerro Chaves,

Obispo de Coria-Cáceres

Mons. Francisco Cerro Chaves
Acerca de Mons. Francisco Cerro Chaves 142 Artículos
Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.